Sabina se casa con Jimena, su pareja desde hace 26 años

30/06/2020

Contrae matrimonio por sorpresa en un juzgado de Madrid con escasos invitados, Serrat y el ministro Grande-Marlaska, entre ellos

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‘Rosa de Lima, prima lejana / Hasta las suelas de mis zapatos te echan de menos / Prenda de abrigo, ven, vente conmigo’..., es una de las estrofas de ‘Rosa de Lima’, el tema que Sabina dedicó a Jimena Coronado, para pedirle hace 26 años que lo dejará todo y se fuera con él. La pareja selló este lunes su amor por sorpresa en un enlace civil en el madrileño juzgado de Pradillo, ante la presencia del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska y su mejor amigo, Joan Manuel Serrat, que ha ejercido de testigo.

La petición oficial fue en noviembre de 2019 coincidiendo con el 50 cumpleaños de Jimena. Sabina se arrodilló y le regaló un anillo y unos versos que la emoción del momento le impidieron recordar cuando lo contó en un programa de la televisión argentina. Los recién casados se conocieron en 1994, en la habitación del hotel Sheraton, en Lima, Perú, de donde ella es natural. Jimena Coronado era fotógrafa del diario ‘El Comercio’ y fue a hacerle las fotos para la entrevista promocional del nuevo disco y gira de Sabina ‘Esta boca es mía’.

Ella es hija del expresidente del Banco Central de la Reserva peruana, Pedro Coronado, y tenía pareja en aquel momento, al igual que el cantante. Pero eso no fue impedimento para que pasaran la noche en un bar para conocerse mejor. Una cita a la que el cantante llegó con horas de retraso.

Pasaron los años y siguieron en contacto, hasta el día en que Jimena aprovechó la muerte de un poeta que ambos querían para decirle: «La relación que impedía que tú y yo estuviéramos juntos se ha acabado». Y la cosa funcionó. Jimena se mudó a Madrid con el artista, y se convirtió en su representante y fotógrafa oficial. El mismo ha reconocido en más de una ocasión que le ha salvado la vida en muchas ocasiones. Le ha ayudado con su depresión y sus adicciones, a superar «el marichalazo» -como él mismo llamó al ictus-, que sufrió en 2001 y el pasado mes de febrero no se separó de él tras la caída que sufrió del escenario del WiZink Center de Madrid, que obligó a intervenirle de un hematoma intracraneal. Y es que, a sus 71 años, Sabina, no ha conseguido quitarse la fama de mujeriego que ha inmortalizado en sus temas. Aunque hace años que su única musa es su esposa Jimena y las dos últimas canciones de amor se las ha dedicado a sus hijas; Carmela y Rocío, fruto de su relación con Isabel Oliart, hija de Alberto Oliart, exministro de Industria de la UCD. Con ella no llegó a casarse, sí lo hizo en 1977 con Lucía Correa, para no tener que dormir todas las noches en el cuartel durante la mili. Y ese fue el tiempo que duró la unión.

En el documental ‘Pongamos que hablo de Sabina’ se descubrió otro gran amor, el de Cristina Zubillaga, una modelo mallorquina, con la que le fue infiel a Oliart. Ella le dejó tras dos años esperando a que sentase la cabeza.