Caligrafía de la ilustradora Rosa Felipe para la exposición en Casa-Museo Tomás Morales, en Moya. / C7

Rosa Felipe y el milagro de dar nueva vida artística a las palabras literarias

La Casa-Museo Tomás Morales acogerá una exposición en la que artista reproduce, con tipografías diversas, fragmentos de 'Las Rosas de Hércules'

GABRIELA VICENT Las Palmas de Gran Canaria

Existen algunas técnicas creativas e innovadoras que han irrumpido en el panorama artístico para ampliarlo y enriquecerlo, aunque en realidad llevan acompañándonos desde el origen de las primeras civilizaciones humanas. Rosa Felipe Martínez tiene el don de convertir las palabras en una obra de arte a través de la caligrafía. Pero no cualquier palabra, sólo aquellas que nacen del ingenio de los mejores literatos en lengua española. De Cervantes a Galdós, pasando, por supuesto, por Tomás Morales.

Precisamente, de la obra del más ilustre hijo de la Villa de Moya nace la exposición 'Caligrafías del verso para un Centenario', una muestra que se inaugura el día 3 de marzo en el museo que gestiona el Cabildo grancanario, cuyo objetivo es dar nueva vida artística al lenguaje literario de Tomás Morales. Rosa Felipe es la encargada de escribir artísticamente fragmentos de 'Las Rosas de Hércules', la más difundida obra poética del insigne autor realizando diseños que rinden homenaje a la poesía de uno de los principales poetas del movimiento modernista hispánico.

Todo comenzó con un juego, por supuesto, un juego de palabras. «El director de la Casa-Museo Tomás Morales, Guillermo Perdomo, me enviaba de vez en cuando un verso del poeta», explica Rosa Felipe, «yo le devolvía a cambio un boceto por Whatsapp, a modo de juego caligráfico». De este juego inocente han resultado casi medio centenar de obras caligráficas que se reúnen en una original muestra, en la que la literatura se vuelve arte visual.

Y todo ello a pesar de que la ilustradora reconoce que la poesía de Tomás Morales no tiene un acercamiento fácil. «Se trata de poesía modernista, con frases muy largas y vocablos de difícil comprensión. A partir de un juego sin expectativas me propuse conseguir un acercamiento del público al lenguaje poético del poeta», dice.

Rosa Felipe, que ya participó en la edición de la antología ilustrada del poeta, señala que «una cosa es que te hablen de literatura en una explicación en un aula y otra muy distinta es que te acerquen a ella a través de gráficos, del mundo visual. La imagen es todo hoy día, sin ella es muy difícil comunicar», sentencia la artista.

«Soy ilustradora, es la base de mi trabajo, pero para el acercamiento a la literatura me baso en la caligrafía. He utilizado la letra itálica, la capital romana, la uncial, la gótica y, por supuesto, he creado incluso mi propia caligrafía», explica Rosa Felipe, sobre el desarrollo de su original trabajo caligráfico.

El color es junto a las letras un elemento esencial para comunicar el mensaje literario. «Empleo el azul cuando el poeta habla del mar, que, en el caso de Tomás Morales, es muy a menudo. Pero también he usado mucho los fondos negros, y también el rojo o el dorado, según lo que quiera expresar», prosigue.

Tal es el nivel de detalle e importancia que concede Rosa Felipe a su trabajo que incluso encarga la fabricación de sus propias plumillas. «Me gusta trabajar la caligrafía espontánea, la gestual», confiesa la calígrafa e ilustradora. Se trata de un sistema de escritura rápida en el que incluso se ve el goteo de la tinta y que produce un efecto muy artístico. «No se trata de que la letra se vea bonita, sino de que el espectador perciba qué me ha hecho sentir el verso que estoy escribiendo o por qué he llegado a determinadas conclusiones para representarlo», trata de explicar Felipe. El resultado de este trabajo, puramente artesanal, se presenta en forma de cuadros que se convierten en pequeñas joyas irrepetibles fruto de un trabajo minucioso y muy personal.

Rosa Felipe lleva años trabajando directamente con el mundo literario, ya sea en su faceta de ilustradora o bien a través de la caligrafía o el 'lettering'. «La ilustración no existe si no te interesa la lectura y la imagen, una cosa apoya a la otra», afirma categórica. «He tenido la gran suerte de poder trabajar con autores muy notables de la historia de la Literatura, es una fuente inmensa de inspiración».

Cuando alguien nace con el espíritu de ser ilustradora, «la lectura y la imagen deben entenderse al mismo nivel». Pero, ¿cuál es la clave para que ambos elementos conecten con los lectores? Rosa Felipe lo tiene claro. «Mi premisa cuando me enfrento a una obra es básicamente pensar que lo tengo que entender yo misma. Si hago un trabajo muy sesudo no cumplo mi principal objetivo que es divulgar».

La ilustradora Rosa Felipe. / c7

La disciplina del 'Lettering' resiste frente a tecnología

Uno de los retos para la nueva generación de profesionales calígrafos es competir con la dictadura de un mundo digital y tecnológico. «Los jóvenes generan un tipo de consumo rápido y de fácil comprensión, donde la palabra pierde valor frente a la imagen», reflexiona Rosa Felipe. Frente a esta progresiva simplificación de la cultura, nuevos recursos tratan de captar su atención.

Es el caso del 'lettering', disciplina derivada de la caligrafía que consiste en dibujar letras a mano de forma creativa y está indicado tanto para adultos como para niños. Hay personas que incluso encuentran en estos dibujos una vía de escape al estrés del día a día. Rosa Felipe defiende esta disciplina, aunque reconoce su papel como hermana pobre de la caligrafía.

«Ahora el sistema de 'lettering' es el que más se usa, lo ves incluso cuando vas a desayunar a una cafetería y lees el menú escrito de manera artística en una pizarra. Es positivo en el sentido en que propone una vuelta a lo natural, a la escritura a mano», opina sin complejos la ilustradora.

Sin embargo, Rosa Felipe no tiene pelos en la lengua cuando se trata de hablar de los 'graffiti' callejeros. «Me espanta cuando se dedican solo a manchar y poner su nombre en la calle».

El ruido visual en las ciudades debe reducirse, en su opinión. «El ánimo de la gente se ve afectado». En este sentido, la regularización de los 'graffiti' de manera ordenada en entornos urbanos le parece una gran idea para canalizar este arte emergente. «También me gusta cuando se usa la caligrafía para crear frases inspiradoras», concluye la artista.