El nuevo año cultural

Entre cierres y oportunidades

02/01/2018

El Festival de Música es la primera gran cita cultural de un año en el que comenzará a trabajarse en el futuro Museo de Bellas Artes

La celebración de la 34ª edición del Festival de Música de Canarias, tras las turbulencias de la anterior entrega que se cerró con un déficit de 410.000 euros, es el primer acontecimiento cultural de peso sustentado con dinero público del 2018, un año del que Pleamar adelanta alguna de las principales pistas por las que transitará la actividad cultural de las islas.

Lo que suceda, sobre todo a nivel económico, en la cita musical que organiza Canarias Cultura en Red, marcará buena parte del devenir de la consejería de Turismo, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, que desde agosto tiene al frente al lanzaroteño Isaac Castellano. Habrá que ver si el próximo año logra dar el empujón que tanto ansía el sector a la ley de bibliotecas y se aprueba la nueva ley de patrimonio. A comienzos de mes dio a conocer al sector de las artes escénicas, la danza y la música la nueva política de incentivos fiscales. Dentro de un año se podrá comprobar si logran dinamizar el sector o se queda en una declaración de intenciones.

El sector audiovisual sigue disfrutando de unos incentivos fiscales superiores en veinte puntos a los del resto del territorio nacional. Pese a éstos, el 2017 no fue muy fructífero en cuanto a número de rodajes. Este nuevo año determinará si inversiones, como la que ha puesto en marcha el cabildo grancanaria para construir unos estudios, merecen la pena.

Las artes plásticas, por su parte, verán cómo este año echa el cierre San Martín. Centro de la Cultura Contemporánea, para que comiencen las obras del futuro Museo de Bellas Artes, del que a estas alturas muy poco se sabe, salvo que el Cabildo ha comenzado a adquirir obras para dotarlo. El consistorio insular también cerrará durante cinco meses el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) para acondicionar sus instalaciones.

El Womad, el Womex, el Bikini Pop el Festival Cero, el festival internacional de cine de la capital grancanaria, la vuelta del Teatro de la Ciudad y Tricicle al Cuyás, el retorno de Les Luthiers a Gran Canaria y Fuerteventura son algunos de las citas ya anunciadas que se avecinan para este año preelectoral.

Entre cierres y oportunidades
La Ley de Bibliotecas y la denuncia del ninguneo a las mujeres escritoras

Tras muchos años reivindicando una Ley de Bibliotecas, el texto está en fase de anteproyecto y de enmiendas. El Gobierno canario tiene dos desafíos: dejar de ser la única comunidad con este vacío y dotar a la ley de una ficha financiera, para que no sea papel mojado.

Quizás también este 2018 sea el año en que se equipare a los bibliotecarios de la capital grancanaria con los trabajadores de la empresa que tiene subrogado parte del servicio, con un concurso que ya no rige. La situación depende ahora de los juzgados, pues está denunciada y en espera de juicio.

Que las letras canarias gozan de buena salud parece un hecho que, además, está se reconoce fuera. Sin ir más lejos, el poeta grancanario Pedro Flores acaba de ganar el premio nacional José Hierro. Las escritoras isleñas, sin embargo, siguen demandando su espacio. El ninguneo al que generalmente son sometidas en las antologías y actos organizados por las propias instituciones públicas ya no es un tema tabú y ya se están uniendo para reclamar su lugar. Tal vez en 2018 se acerquen a la ansiada igualdad.

La música clásica y la popular se llevan el grueso de la inversión

Como cada enero, los escenarios de las islas se llenan de música clásica con el regreso del festival que organiza el Gobierno canario. En esta edición, además, con nuevo director, el palmero Jorge Perdigón, que aún no ha concretado cuál es el plan que ha diseñado para el futuro de esta cita musical.

La gran apuesta cultural del Ejecutivo canario pasó con suspenso la edición de 2017 tras una cuestionada renovación de la propuesta. De hecho, el clima creado en torno al festival y un déficit de 410.000 euros propició la salida de la consejería de Mariate Lorenzo, que fue sustituida el pasado agosto por el también lanzaroteño Isaac Castellano.

Perdigón fue contratado tras declararse desierto el concurso para la dirección del Festival. Una designación directa y basada en el «talante» conciliador del cantante palmero. Con más de 1,8 millones de euros de presupuesto, el Festival de Música es, sin duda, la apuesta cultural con más presupuesto del Gobierno canario. Con todo, es menos de un tercio de lo que el Cabildo de Gran Canaria destina a la música clásica. Mantener la Filarmónica cuesta a las arcas públicas isleñas casi 7 millones de euros. Esta temporada es la primera en la que está al frente el nuevo director, el británico Karel M. Chichon. Con él, al menos en apariencia, parece que ha vuelto la «paz social» a la Filarmónica.

Pero no es la única apuesta «clásica» del Cabildo. Junto al Ayuntamiento capitalino sustentan, con subvenciones y en especie -orquesta e infraestructuras- buena parte del Festival del Ópera que organiza ACO, que el pasado año cumplió su 50ª edición.

De celebración está este año el grupo de música popular Los Gofiones. El conjunto, que tiene su sede, cedida por el Cabildo, en la antigua biblioteca Simón Pérez Padilla, recibirá de Cultura 100.000 euros para la fiesta de aniversario y la creación del llamado Instituto de las Tradiciones.

Además, desde Presidencia, cuyas cuentas dependen directamente de Antonio Morales, se les ha asignado una subvención de 250.000 euros. En total, 350.000 euros para 2018 y los actos que conmemoran el medio siglo de existencia de esta entidad privada.

En 2018 tendrá lugar la segunda edición del Womad tras su regreso a la capital grancanaria. De la nueva cita musical, que ha logrado una convenio de cuatro años, se espera una mayor calidad en la programación, ya que tiene asegurada su financiación por parte del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y del Cabildo de Gran Canaria. La organización confía en que este año el Gobierno de Canarias aporte 150.000 euros, tal y como hizo en las ediciones celebradas en la localidad majorera de Gran Tarajal.

A finales de año tendrá lugar la Womex, una feria musical que, por primera vez, recala en la isla. Se trata de un evento profesional aderezado con conciertos y sesiones abiertas al público. En otoño también regresará a la capital grancanaria el Festival CERO, con bandas locales y nacionales.

Este año no habrá Concurso de Canto Alfredo Kraus, cuya celebración en bienal, pero la fundación que dirige su hija, Rosa Kraus, recibirá 100.000 euros para fomentar la figura del tenor.

El panorama musical de la capital grancanaria pierde al Mojo Club, por lo que la sala The Paper Club se queda como principal exponente para los conciertos de pop y rock.

Con la adquisición de la ansiada dotación técnica, gracias a una aportación extra del Cabildo, se espera una mayor presencia de los artistas y grupos locales sobre el escenario del Auditorio Alfredo Kraus. Una cambio de tendencia por el que apostó el actual Patronato tras la elección de Tilman Kuttenkeuler y Manuel Benítez.

Despega la dramaturgia canaria y malvive la danza

El teatro Guiniguada cambió en 2017 el modelo de explotación para convertirse en un recinto que no solo da cobertura a la producción local.

Con todo, el protagonismo del Cuyás en las artes escénicas en Canarias es indiscutible. El recinto de Viera y Clavijo ha impulsado, además, la creación y comienza a recoger los frutos. A nombres consolidados de la dramaturgia, como Antonio Tabares, Irma Correa o los hermanos Bazo y José Padilla, comienzan a sumarse una camada de jóvenes dramaturgas.

A ello también ha contribuido el que espacios como el CAAM acoja, junto a la Sala Insular de Teatro (SIT) los de pequeño formato y los más alternativos. Cerró el Bambalinón y como alternativa musical y escénica nació Faraón Show Bar, en la capital grancanaria..

MasDanza es un oasis para la danza, que se mantiene como la hermana pobre.

Habrá que analizar si la nueva política de incentivos fiscales del Gobierno regional para esta disciplina, el teatro y la música en vivo los revitaliza.

Se reduce el espacio para el arte actual

El año 2018, a priori, no se presenta demasiado halagüeño para las artes plásticas, al menos, en Gran Canaria. La desaparición de San Martín Centro de Cultura Contemporánea para dar paso al futuro Museo de Bellas Artes supondrá una merma en la oferta expositiva de la Isla. Además, el cierre del centro da paso a un largo periodo de incertidumbre respecto a su reconversión como pinacoteca insular.

Así las cosas, el Museo de Bellas Artes será objeto de atención informativa durante los próximos años; desde la aprobación del proyecto de rehabilitación de la parte ya restaurada del Hospital San Martín, a la adjudicación y ejecución de las obras, pasando por el diseño de un proyecto museístico y la selección de obras que exhibirá el museo.

Por otra parte, durante el año entrante, el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) permanecerá cerrado durante cuatro meses, en concreto entre mayo y octubre. En este periodo se realizarán mejoras, como la renovación del sistema de aire acondicionado.

La pintura del canario Paco Sánchez y una intervención de la performer Esther Ferrer serán las propuestas más atractivas de la oferta expositiva del CAAM para 2018.

También será un año en el que las salas y museos gestionados por las administraciones públicas deberán ponerse las gafas violeta definitivamente para evitar que las exposiciones incumplan la Ley de Igualdad, como ocurrió con la muestra organizada por el Gobierno de Canarias Pintura y poesía:l a tradición canaria del siglo XX, cuya itinerancia se canceló debido a la ínfima representación de creadoras isleñas dentro la exhibición.

En el ámbito de la actividad privada, habrá que estar pendiente de Espacio Dörfii, una sala independiente abierta en Arrecife que en solo cuatro meses de vida ha acogido la obra de 19 artistas, muchos de los cuales han realizado de residencias artísticas en la Isla.

Será difícil que Gran Canaria vuelva a situarse en el panorama artístico nacional como ocurrió en 2017 gracias al tesón de la Premio Nacional de Artes Plásticas 2015 Concha Jerez (Gran Canaria, 1941), que este año logró consagrarse nuevamente con el Premio Velázquez.

La laureada artista expone su mayor retrospectiva en el CAAM hasta el 7 de enero. También este año el museo saldó una cuenta pendiente con Pepe

Dámaso, al que dedicó una antológica.

El momento para calibrar los futuros platós

Se esperaba un constante goteo de grandes rodajes, pero el 2017 se marcha como un año de transición, para los que ven el vaso medio lleno, o como un año decepcionante, para otros muchos.

El recuento no engaña y lo cierto es que durante el primer semestre del año apenas se rodó largometraje alguno en las islas. Con la llegada del verano, tras asegurar Madrid la fortaleza jurídica de las Agrupaciones de Interés Económico (AIE), pieza angular para acceder a los incentivos fiscales, llegaron rodajes como No dormirás, Perdida, Father of Four, Qué te juegas?, The Kill Team, Solo y Han Solo -de la saga de La Guerra de las Galaxias y que contó con una denuncia de un grupo de figurantes por sus condiciones de trabajo-.

El nuevo año se perfila fundamental para comprobar si está justificado el proyecto que encabeza el Cabildo de Gran Canaria con la construcción de unos estudios en unos terrenos junto a Infecar, donde se ha consolidado la estancia de Anima Kitchent.

También este año se podrá comprobar si las ayudas a la producción que ha recuperado el Gobierno de Canarias ha permitido a los cineastas isleños llevar a cabo producciones más competitivas y en unas condiciones profesionales, cuestión esta segunda que hasta ahora era una utopía.

Los cinéfilos podrán disfrutar de las nuevas entregas de festivales como el internacional de la capital grancanaria, el de Gáldar, el MiradasDoc, el Festivalito de La Palma, San Rafael en Corto o Fimucité, entre otros.

Antes, el próximo 3 de febrero, en Madrid se sabrá si tres isleños, los diseñadores de vestuario Tatiana Hernández y Paco Delgado, así como el peluquero y maquillador Paco Rodríguez, se alzan con el premio Goya al que están nominados.