«Norma es exageradamente humana»

12/03/2019

La Norma que cobra vida sobre el escenario del teatro Pérez Galdós será muy «humana». Es uno de los detalles que adelanta sobre este rol la soprano grancanaria Yolanda Auyanet, que encarna a la hechicera que protagoniza la ópera homónima de Vincenzo Bellini, dentro de esta producción propia de los Amigos Canarios de la Ópera (ACO), en su 52ª temporada Alfredo Kraus.

«Desde un primer momento, en las producciones con distintas ambientaciones en las que he participado, he tenido claro que lo más importante es la humanidad de Norma. Estamos acostumbrados a personajes operísticos más ideales, pero ella es exageradamente humana. Tiene todas las facetas de una mujer: es madre, amante, amiga, representa lo político y lo religioso... A eso hay que sumarle todos los cambios que experimenta durante la ópera, donde se convierte en una mujer desdichada, celosa, que logra encontrar su sitio y su redención, que es algo también muy humano», explica la cantante que protagoniza esta tragedia lírica en dos actos.

Desde su punto de vista esta historia, que transcurre en la galia ocupada por los romanos, «es muy actual e intemporal».

La humanidad de Norma es un caramelo envenenado para las sopranos. Reconoce que se trata de un rol fetiche, una pieza clave dentro del repertorio de cualquier profesional de la ópera. Pero entraña una enorme complejidad, tanto dramática como vocal.

«Implica la exigencia propia del bel canto de Bellini. Debido a su humanidad, lo difícil es no dejarse llevar sobre el escenario. Hay que mantener un control técnico y a su vez hay que hacer creíble su realidad desde un punto de vista dramático. Esto implica una lucha continua, que obliga a mantener una cierta distancia para alcanzar la pulcritud y la limpieza vocal que exige Bellini. Eso pasa con todos los personajes, pero en este caso, resulta especialmente importante», subraya.

Todos los espectadores que el jueves y el sábado, siempre a partir de las 20.00 horas, acudan al Pérez Galdós esperan ver cómo Yolanda Auyanet se desenvuelve con el Casta Diva.

«Todos lo esperan con una imagen preconcebida. Cada espectador tiene inculcada una, sobre todo la que inmortalizó Maria Callas. Es inalcanzable. Está ahí y espero que nadie pretenda que llegue a eso. La haré mía, sin intentar imitar. Buscaré leer a Bellini tal y como él quería que se hiciera y como dejó escrito. Espero que el público se emocione. Es un aria nada sencilla, pero el conjunto de la ópera es mucho más compleja. La cavalletta que viene después es aún más difícil, al igual que el terceto, con el tenor y la mezzo, que es dificilísimo», confiesa.

Norma canta «durante prácticamente toda la ópera», lo que implica, dice Auyanet, un enorme desgaste «físico, vocal y psicológico» para la soprano que asume este rol, que requiere mucha «madurez».

«Violetta, la protagonista de La Traviatta, es una chica joven, pero ese personaje necesita también de mucha madurez para poder cantarlo. En el caso de Norma, se trata de una mujer de más edad, con hijos y que durante la ópera ve reflejada buena parte de su vida. Hay que tener una cierta vivencia para ser capaz de darle todos los colores que requiere. No creo que sea conveniente cantarlo, si no se han hecho muchas cosas antes en la vida, a nivel profesional y personal», apunta.

Aclara que cada cantante sabe cuándo ha llegado la hora de atreverse con un nuevo rol. «Nadie te puede decir si ha llegado el momento, ni siquiera las personas que más te quieren. Hay que tener en cuenta que trabajamos con un instrumento interno. Sólo tú lo sabes, siempre existe un porcentaje de riesgo y tienes que intentar que éste sea mínimo», dice la cantante.