Imagen promocional de Iván Melón Lewis. / ©️Gianni Civile

«El jazz lo admiro, lo acojo y lo disfruto de forma consciente desde muy joven»

El pianista cubano junto a otros cinco músicos toca esta noche, a partir de las 19.30 horas, en el Teatro Cuyás de la capital grancanaria

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

Iván Melón Lewis protagoniza el concierto de esta noche en el Teatro Cuyás dentro del ciclo Jazz Otoño. El pianista, que lleva 20 años afincado en España, llega en plena gira de presentación de 'Voyager', con el que ganó el Latin Grammy 2021 al Mejor Álbum de Jazz Latino.

-¿Qué tiene previsto para el concierto que ofrecerá en el Teatro Cuyás? ¿Toca usted solo o vendrá acompañado de algún músico más?

-Para el concierto tengo previsto invitar al público a que se nos sume, que se una a nosotros y deje la mente y los sentidos volar por donde nos lleve la música. Voy con muy buena compañía. Estará al contrabajo Reinier Elizarde el Negrón, Michael Olivera a la batería, Pedro Pablo Rodríguez en las congas, Segundo Mijares en el saxofón alto y Rainal Colón en la trompeta. Entre los seis iremos intercambiando formatos, con temas en cuarteto, otros en trío y algún solo que tocaré yo. Me encanta ese punto inesperado que tienen los conciertos. Ensayas la música, pero nunca sabes a ciencia cierta lo que va a pasar.

«La situación en Cuba es lamentable, vergonzosa y nos aleja de unirnos y progresar»

-¿Qué le inspiró el álbum 'Voyager'?

-La inspiración es un motor perpetuo y continuo en mi vida. Están todos los viajes que he podido hacer, física y emocionalmente, durante todos los años que llevo en la música, mayormente viviendo en España. Gracias a la música tengo la oportunidad de viajar por el mundo y poder conocer tantas culturas y personas. Unos son músicos y otros, no. Todas esas personas, experiencias, lugares, silencios, ruidos y olores conforman un 'pack' que para mí es una fuente importante de inspiración y motivación. De manera inconsciente hace que mi mente y mis biorritmos lo intenten transformar en música. Actúo como una especie de intérprete de todos esos estímulos que voy acumulando con el paso del tiempo. Luego intento devolverlo en música, es como contar una experiencia que has tenido. Como si contaras una ruta que hiciste el fin de semana, la película que viste en el cine y le cuentas a tus amigos, a tu pareja, hermana o lo que sea... Ese es el alma de ese trabajo discográfico y sigue vigente en mí. Evidentemente, no quiero hacer trabajos discográficos con el mismo concepto, pero la música y todo lo que engloba es parte fundamental en mi vida.

-¿Hacia dónde viajó mientras lo componía y grababa y hacia dónde le gustaría que 'viaje' el público que lo escucha?

-(Risas). Por suerte ya no lo recuerdo. La mente viajó hacia donde me inspiró en aquel momento la música. Viajé a Lecuona, al pasado, intenté ir a un futuro que me imagino. Viajé a muchos sitios (más risas).

-En su caso, ¿se perdió un gran pianista clásico o siempre tuvo claro que lo suyo era el jazz y la música contemporánea?

-Bueno... no lo sé. En cualquier caso, creo que he tenido la suerte de que desde temprana edad tenía claro que quería hacer un tipo específico de música. Después aprendí que se llama jazz o la quieren llamar jazz. El jazz es un género que engloba muchísimo sentir y alma. Lo admiro, lo acojo y lo disfruto. Cuando fui un joven, que salía de la adolescencia, decidí que quería hacer el tipo de música que ahora sigo haciendo. Me siento muy realizado y muy a gusto con el momento en el que estoy musical y vitalmente. Hago lo que decidí, no se perdió en mi caso un pianista clásico, aunque es una música que me gusta muchísimo. El mundo clásico lo visité mientras componía 'Voyager', pero no es mi campo.

-Si le piden que componga un álbum inspirado en la pandemia de la covid-19, ¿se vería capaz de hacerlo y qué tono le daría?

-No creo que lo haga. No me apetecería hacer tal cosa. Capacitado me veo, pero un momento tan extraño como este, lo que me inspira no me gusta. Una época tan poco esperanzadora para la humanidad no es algo que, por mi manera de ser y ritmo vital, me inspire a escribir música. Sinceramente, no me apetece.

-Sobre la situación política, social y económica que se vive en la actualidad en Cuba, ¿qué nos puede decir?

-Cuba es muy grande. Sobre la situación económico, política y social puedo decir que es una grandísima pena. Un desperdicio enorme de tiempo por parte de las personas que gobiernan de una manera autoritaria y en muchos casos de forma indolente el ritmo y la vida de millones de personas. Es una verdadera lástima que en este tiempo, tras vivir una pandemia aleccionadora que se llevó la vida de millones de personas alrededor del mundo, que se supone que generó un sentimiento estremecedor que suele humanizar a las personas, deberíamos hermanarnos más. En todos los aspectos, como individuos y como un todo. Para bien o para mal, los seres humanos genéticamente estamos hechos para vivir en sociedad. Somos seres sociales y eso debería potenciar la empatía. Y parece que no. En la tierra en la que nací es todo lo contrario. Sigue el autoritarismo, la imposición, la obcecación, la negación. Que todavía exista este sitio y otros muchísimos donde solo por pensar de forma distinta a los que mandan te pueda generar problemas, es algo que de verdad no entiendo. Me lleva a preguntarme si lo de los Derechos Humanos es algo serio. Yo creo que, por supuesto, lo es. Soy de los que más cree y defiende que sea una Carta Magna referenciable. Que las personas vayan y digan que ahí pone el derecho a la libertad y a la libertad de expresión, dentro de unas reglas básicas de educación. Puedo estar en desacuerdo contigo. Mi hija que es mi sangre puede estarlo conmigo y lo está. Otra cosa es como lo debatimos y discutimos. Evidentemente, hacerlo desde la tolerancia y en Cuba nos encontramos con que eso no se respeta. Todo lo contrario. Se vulnera una y una y una y una y una y otra vez. Siempre se ha vulnerado. No se respeta que las personas no estén de acuerdo con los que rigen la sociedad. No solo se les censura, sino que se les persigue por ello. Muchos están presos. No me lo estoy inventando y ese es el día a día, hoy, en Cuba. ¿Qué me parece? Pues ¡lamentable! ¡vergonzoso! Nos aleja de unirnos de progresar y evolucionar de manera prácticamente irreversible.

-¿Qué nos puede adelantar de su próximo proyecto discográfico?

-Va a ser el segundo disco de este proyecto que se llama 'The Cuban Swing Express', al que le tengo mucho cariño. Creo que en él de una manera muy potente. Me divierte muchísimo esta música, con once músicos sobre el escenario. El primer disco, que se llama como el proyecto, lo que hace es navegar por los sonidos de la música cubana de finales de los años 40 y principios de los 50. Ahí encontramos 'Mambo', 'Guantanamera', 'Mambo número 5'... temas muy populares caribeños que hemos tratado desde una óptica más moderna y de jazz, pero manteniendo su esencia. El segundo disco ya lo estamos grabando y ya lo contaremos con más detalles próximamente.