Miguel Jorge frente a su público durante el concierto celebrado el pasado 18 en Moya. / C7

Miguel Jorge vuelve sobre las huellas de toda una vida entre canciones

El líder de la histórica Armonía Show firma un espectáculo en el que repasa todos los sonidos que le han acompañado desde la infancia

David Ojeda
DAVID OJEDA Las Palmas de Gran Canaria

La música lo es todo para Miguel Jorge. Durante más de cuatro décadas ha llenado de baile las noches atlánticas que van desde el Farallón de Tábata hasta el Cabo de Finisterre al frente de Armonía Show. Pero su carrera se remonta todavía más atrás, cuando con solo ocho años comenzó a tocar el timple en su Juncalillo natal. Todas esas canciones que le han acompañado en ese viaje forman parte de 'Toda una vida', el espectáculo que el pasado 18 agotó entradas en el polideportivo de Moya.

«Nunca pensé recoger tanto cariño. Que me dignificaran de esta manera», expresa el cantante todavía con los ecos de los aplausos acompañando la resaca más dulce de unos años complicados en los que la explosión de la pandemia frenó toda la gira que tenía prevista con Armonía.

'Toda una vida' es algo «distinto», como Jorge se encarga de matizar. Está su esencia y su personalidad, eso es incuestionable. Pero el público encuentra un repertorio muy distinto al que ha caracterizado a la popular orquesta a lo largo de su historia. «Trabajé muchísimo el repertorio en el que al final hay 18 canciones. Están incluidos todos los palos que he tocado en mi vida artística, piezas que tienen que ver con el folclore, con la copla, con el pop latino. Es una pena porque siempre se quedan muchas canciones que me hubiera gustado hacer pero se irán metiendo en futuros conciertos, en los que se modificará algo el repertorio para que no acabe resultando monótono», explica.

Para el líder de Armonía Show la vida es un escenario. Desde su infancia. «Comencé en el pueblo con el timple pero luego hice muchas cosas distintas, sobre todo desde que llegué a vivir a Las Palmas de Gran Canaria. Entré en la Agrupación Folclórica Roque Nublo y eso me permitió desde una edad muy temprana viajar a Madrid o Inglaterra con la música. Luego estuve dos años y ocho meses viviendo en Madrid cantando hasta que regresé a Gran Canaria», expresa.

El resto de la historia ya es conocida. Fundó Armonía Show y nació un fenómeno sociológico que cruzó las fronteras isleñas y durante más de dos décadas recorría el norte de España, especialmente Galicia, en giras interminables que hicieron de la orquesta una gran empresa.

Su nombre está tan asociado al de su grupo que ya es célebre el chascarrillo de «Armonía Show, la de Miguel». Por eso, después de tantos años en la música, le temblaban las piernas cuando se disponía a subir al escenario en Moya. «Aunque parezca mentira. Para mí era todo un riesgo. Porque era la primera vez que hacía algo así, tan diferente a lo que el público está acostumbrado a ver de mí», indica.

La apuesta, claramente, resultó ganadora. El polideportivo de Moya se llenó y él asegura haber vivido una emoción muy especial y distinta a las que ha sentido a lo largo de su trayectoria. «Después de todo lo que hemos vivido no pensé que fuera a ser algo tan especial. Las entradas se acabaron en poco más de 24 horas. Es verdad que son menos porque con esto del coronavirus el aforo es reducido pero sinceramente no me esperaba ese regalo, que ocurriera así tan rápido», subraya.

Hubo un detalle que a Jorge impactó especialmente. «La cantidad de personas que se quedaron fuera porque ya no había entradas. Muchos fueron hasta el polideportivo a ver si de casualidad podían conseguir alguna pero era imposible. Incluso días después del concierto me encontraba gente por la calle que me paraba para decirme que había intentado lograr comprar una entrada y que había sido totalmente imposible», indica satisfecho y con más ganas de escenario.

Miguel Jorge y la banda durante el concierto en Moya. / C7

Miguel Jorge sigue en pie. Tras cinco décadas de canciones tiene ganas de terminar de desquitarse del año maldito de la paciencia desgarrando su voz sobre las tablas.

Procesa emociones. Lo de 'Toda una vida' ha sido para él un éxito que, además, le deja con la sensación de afecto de la gente que le ha seguido a lo largo de tantos años de escenario y la que se ha ido incorporando con el paso del tiempo. «Lo que realmente me fascinó fue la sensación de respeto que sentí desde que comenzó el espectáculo. Me emocionó el respeto recibido del público de todas las edades», afirmó a este periódico.

'Toda una vida' resume su trayectoria incluso fuera de los límites de Armonía Show, el gran proyecto de su vida. «Ahora estamos planificando la continuidad del espectáculo. Ya son muchos los que nos han contactado para llevarlo a otros puntos y la verdad es que estamos muy contentos con eso porque teníamos dudas sobre cómo podría funcionar algo tan distinto a lo que la gente está acostumbrada», dijo.

Esta afirmación desde el escenario tiene un valor especial para Miguel Jorge. Hace apenas unos años aparcaron sus kilométricas giras por la península para centrarse a recorrer las islas con el espectáculo que resume los 40 años de inactividad que acumulaban Armonía Show. Se firmaron noches épicas, como la que protagonizaron en el carnaval de Las Palmas de Gran Canaria en 2019. Pero con la gira para el pasado verano preparada llegó la debacle. El virus afectó toda su programación y obligó a aparcar los instrumentos.

Por eso es tan especial para Miguel Jorge 'Toda una vida'. Volver a sentir el calor del público y las luces del escenario. Volver a su lugar natural.