De izquierda a derecha, Tilman Kuttenekeuler, la actriz Mari Carmen Sánchez, el director del montaje, Juan José Afonso, y la concejala de Cultura, Encarna Galván. / C7

Mari Carmen Sánchez: «Espero que el público se enamore de Shirley Valentine»

La actriz grancanaria protagoniza mañana, a las 19.30 horas, en el Teatro Pérez Galdós, la obra de Willy Russell, dirigida por Juan José Afonso

VICTORIANO S. ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

Shirley Valentine coge el toro por los cuernos. Se da cuenta de que ha llegado el momento de pensar en ella misma, más allá de las convenciones sociales y del qué dirán. Ha llegado su hora y así se lo va a explicar al público mañana, en la piel de la actriz Mari Carmen Sánchez, durante la función teatral que arrancará a partir de las 19.30 horas, en el Teatro Pérez Galdós de la capital grancanaria.

«Espero que el público se enamore de Shirley Valentine. Es una mujer real, tierna, divertida, simpática y empática que quiere volver a gustarse a sí misma», apunta la intérprete nacida en Cádiz pero afincada en Gran Canaria desde que era una niña.

Sobre el escenario del Galdós, dará vida en solitario a esta mujer que vive en Liverpool, en los años 80, pero cuya realidad, asegura, es totalmente contemporánea y trasladable a cualquier lugar del mundo.

«Su realidad es la misma que puede vivir cualquier hombre o mujer en cualquier sitio. Su discurso es humanista y también feminista», subraya Sánchez.

En el fondo, apunta, este personaje lo que tiene claro es que ya está bien de conformarse con migajas. «A veces nos conformamos con tener una vida desperdiciada. No es ese mi caso. Siempre me he lanzado a las oportunidades que se me presentan. Puedes resignarte o no. En el fondo, la obra habla de un ama de casa que espero que sea del pasado, que ha dejado atrás sus sueños por hacer lo que dicen que tiene que hacer», avanza.

Juan José Afonso firma la dirección de este montaje que hoy ve la luz por primera vez y que ya cuenta con varias funciones previstas en Tenerife y en un futuro espera girar por Gran Canaria y por otras islas. «Estar aquí es muy ilusionante. Cada rincón de este teatro ilusiona y sorprende ver lo cuidado que está. Estoy estrenando una obra que leí hace muchísimos años y que siempre he querido dirigir y nunca he podido hasta ahora. Nunca la he visto representada ni he visto la película, así que llego virgen, nada contaminado», apunta sobre esta comedia de Willy Russell que en España han protagonizado intérpretes como Esperanza Roy y Verónica Forqué.

El director escénico isleño considera que se trata de un «texto maravillosamente escrito y que no deja indiferente a nadie», de ahí que «haya sido representado en todo el mundo» y que se le considere como un exponente de la liberación de la mujer.

Afonso aclara que 'Yo amo a Shirley Valentine' tiene «humor escondido en cada frase». De ahí que, a la hora de abordar el texto, haya ido con mucha prudencia. «En la comedia meto a la gente poco a poco. Las comedias se hacen con el público. Se transforman junto a él. Soy de los que piensa que si no oyes respirar al público durante el desarrollo de la comedia es que no funciona y el público de Canarias es muy especial, se nota que le gusta mucho el teatro», dice con la mirada puesta en el estreno de mañana.

Un triple sustento para una intérprete en solitario

Durante los aproximados 80 minutos que dura 'Yo amo a Shirley Valentine', Mari Carmen Sánchez está sola sobre el escenario. En apariencia, según reconoce ella misma. «Siempre que me subo a un escenario es un reto. En esta ocasión es doble, porque estoy sola. Eso me obliga a un nivel de concentración muy potente y a agarrarme al mapa emocional del personaje y al respaldo del público. Creo que la obra va a gustar, aunque reconozco que tengo miedo, pero no al desgaste que supone el personaje, porque es un auténtico regalazo», explica la actriz isleña.

El director Juan José Afonso, Cuco Afonso tal y como se le conoce en la profesión, reconoce que el personaje de Shirley Valentine fue «variando» a medida que avanzaban los ensayos. «Si convives un mes con una persona, cada día la conoces más. En 45 días hemos hecho un doctorado, acaba florenciendo y te metes en ella», asegura.