El 'ecce hommo' atribuido a Caravaggio. / R. C.

Madrid protege el supuesto Caravaggio con la declaración de BIC

El Museo del Prado analizará el cuadro, que se iba a subastar por 1.500 euros y por el que ya habían ofrecido millones

José Antonio Guerrero
JOSÉ ANTONIO GUERRERO Madrid

La Comunidad de Madrid tiene previsto publicar mañana en su boletín oficial la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) del cuadro retirado de una subasta ante la sospecha de que se tratara de una obra firmada por Caravaggio. El lienzo, un 'ecce homo' atribuido al taller de José de Ribera (siglo XVII) o de su círculo pero que los expertos creen que es del del maestro italiano del claroscuro (1571-1610), iba a ser vendido en una puja en Madrid que partía de los 1.500 euros, pero por el que una firma de anticuarios del mercado internacional ya había ofrecido 23 millones de euros.

El Ministerio de Cultura logró paralizar la venta después de que expertos del Museo del Prado alertaran de que podía tratarse de un óleo de Caravaggio y no del entorno de Ribera, al que la casa de subastas Ansorena había atribuido la autoría.

Con la declaración de BIC, el cuadro ya cuenta con una protección «provisional y cautelar» a la espera que finalice todo el procedimiento antes de hacerlo oficial. Este proceso pasa por la publicación de la orden en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM), prevista para mañana. A partir de ese momento se iniciará un periodo de información pública donde se convocará al Ayuntamiento de Madrid, al Consejo Regional de Patrimonio Histórico y a los interesados para que presenten alegaciones si así lo consideran. También se solicitará un informe a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, que tiene que estar listo en un mes.

El 'descubrimiento' alarmó al sector y expertos, coleccionistas y anticuarios de todo el mundo empezaron a cruzarse mensajes

De momento, con la declaración provisional de BIC, los dueños de la obra (al parecer dos hermanas septuagenarias del elegante barrio de Salamanca) están obligados a conservarla «adecuadamente», y han de solicitar autorización a la Dirección General de Patrimonio Cultural para toda intervención que deseen realizar sobre la valiosa pintura.

El Gobierno regional ya ha avanzado que solicitará al Museo del Prado que técnicos cualificados de la pinacoteca nacional se desplacen al domicilio de los titulares para un primer estudio presencial de la obra, sin menoscabo de que más tarde sea trasladada a las instalaciones del Prado, donde está mucho mejor garantizada su custodia y se puede hacer un análisis mucho más exhaustivo.

En caso de que los dueños quieran vender el lienzo, la Administración, gracias a la declaración de BIC, tendrá derecho de tanteo en el plazo de dos meses, esto es la adquisición preferente del cuadro si sus propietarios deciden ponerlo en venta. Incluso aunque no se haya confirmado la autoría de Caravaggio, el lienzo no podrá ser comprado por ningún coleccionista hasta que los gobiernos central y autonómico declinen hacerlo. El plazo para completar el procedimiento de BIC es de nueve meses a partir de su declaración en el BOCM.

Interés internacional

El cuadro, un 'ecce homo' presentado bajo el título 'La coronación de espionas' (un óleo sobre lienzo de 111 x 86 centímetros) ha generado un inusitado interés entre expertos, coleccionistas y anticuarios de todo el mundo, que llevan días cruzándose llamadas y mensajes. No en vano, otro lienzo de Caravaggio pintado en 1607 y hallado en una buhardilla en Toulouse fue vendido hace dos años por una cifra que osciló entre los 100 y 150 millones de euros. Un dineral comparado con los 1.500 euros con que se iba a iniciar la subasta.

Una de estas expertas es la profesora italiana Maria Cristina Terzaghi, que tomó un avión en Roma y se presentó en Madrid para examinar la obra a petición del Museo del Prado. «Vi el cuadro en una imagen que me habían enviado por Whatsapp unos amigos anticuarios, y que habían entendido al momento que podía tratase de una obra muy importante. Querían saber lo que yo pensaba», cuenta a Afp esta profesora de la Universidad de Roma.

Al principio pensó en un Battistello, uno de los discípulos de Caravaggio, pero luego se dijo que este 'ecce homo' era una obra del maestro italiano. No obstante, y por prudencia, « no podía decir que era de Caravaggio sin verlo«, apunta. Y cuando ya aterrizada en Madrid pudo observar la pintura presencialmente en la casa Ansorena, no tuvo ninguna duda. «Para mí era evidente que se trataba de una obra de Caravaggio», añade la especialista, confortada de que su hipótesis tuviera eco en el Prado, y contenta de que España haya declarado la obra como inexportable. «Eso ha sido, para mí, el resultado más importante».