Un viaje literario y salvaje por las islas

15/05/2018

«Escribo este diario contra ese tiempo erosionado, porque desde aquí la belleza de las islas es inquietante». Esta frase, con la que arranca el segundo párrafo del capítulo Las olvidadas sirenas de Maribunda, sintetiza gran parte el espíritu que guía El archipiélago nómada (Azulia), el nuevo volumen en el que José Luis González–Ruano fusiona dos de sus grandes pasiones, la literatura y los viajes.

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Este escritor, antropólogo ambiental y editor invita al lector a que, de la mano de su fina escritura, emprenda un «viaje libre y salvaje» por el archipiélago. Para ello, reconoce, ha «revisitado» las islas, desde Alegranza hasta el faro de Orchilla.

González-Ruano se decanta por una reflexión vital y creativa del poeta y filósofo galo Paul Éluard como metáfora de su propuesta. «Él hablaba de que existen otros mundos dentro de este mundo. Yo juego con que hay otras islas que están en nuestras islas», asegura.

Con este punto de partida, El archipiélago nómada despliega ante los ojos de quien visita sus páginas una «mirada distinta» de Canarias. Para lograrlo, González-Ruano no solo ha recorrido a pie y en solitario unos enclaves isleños no urbanizados y donde parece que el tiempo se haya detenido. Los transita desde una perspectiva literaria.

«Apuesto por una literatura activa, en movimiento. Lo que llamaba la práctica salvaje el escritor norteamericano Gary Snyder, de la generación Beat. No solo es un libro de viajes, sino un discurso de filosofía viva. La escritura es la herramienta que me permite ir más allá del propio paisaje. Cuando la metes dentro del equipaje, te encuentras con algo más de lo que ves con tus propios ojos mientras transitas por esos lugares», señala el escritor.

Así, desde Alegranza hasta El Hierro, José Luiz González-Ruano retrata un archipiélago salvaje y casi desconocido. «Lo que hago es sacarlo del ámbito puramente ecologista para convertirlo en literatura», asegura.

Se toma licencias y transita por terrenos «surrealistas» en algunos pasajes. Hasta tal punto que en El archipiélago nómada se asoman reflexiones, citas y apuntes que llevan hasta Emily Dickinson, Noam Chomsky, Adam Zagajewski, pasando por el poeta gomero Pedro García Cabrera y el artista tinerfeño Óscar Domínguez, entre otros.

El autor que puso en marcha del sello editorial Azulia –que se complementa con una librería que regenta– Donde anidan los albatros ha intentado llevar a cabo «una búsqueda de la belleza y la creatividad», tanto propia como de la naturaleza, ya que considera que ésta es insuperable «a nivel creativo».

En el sustrato de este nuevo volumen, reflexiona sobre los conceptos de «isla, aislamiento e insularidad». «El concepto de la isla como lugar físico es más transitado, pero los otros dos no son sinónimos, aunque lo puedan parecer», desvela.

Combina esta vertiente más sesuda con apuntes reales y didácticos con los que se ha topado en su caminar. Así, explica que en Alegranza, «en otro tiempo» hubo unas cuantas familias que además de pescar, cazar pardelas y criar cabras y otros animales cultivaban trigo, millo y cebada con la que «se llegó a elaborar cerverza en las islas mayores».

El libro se presenta este martes, a partir de las 20.30 horas, en la galería de arte Manuel Ojeda, en un acto en el que participan el propio autor junto a María Jesús Alvarado y Álvaro Monzón.