Borrar
Vea la portada de CANARIAS7 de este jueves 18 de julio
Las integrantes del Club de Lectura Liber en una de sus sesiones. C7
Clubes de Lectura: comunidades literarias que nutren mentes y corazones

Clubes de Lectura: comunidades literarias que nutren mentes y corazones

La Biblioteca Insular de Gran Canaria cuenta desde hace más de 15 años con clubes que abarcan un gran número de géneros y autores

Helena Falcón

Las Palmas de Gran Canaria

Lunes, 17 de junio 2024, 02:00

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

Los clubes de lectura han florecido en las entrañas de las bibliotecas públicas marcando un hito en la promoción de la lectura y la construcción de comunidades literarias. En la Biblioteca Insular de Gran Canaria, en la capitalina plaza de las Ranas, se recuerda a una figura clave en la implantación de estos grupos de encuentro literario, cuyo legado perdura hasta nuestros días: Juan Alberto Hernández, un apasionado trabajador del citado centro que gestiona la Consejería de Cultura del Cabildo grancanario, cuyo espíritu visionario sembró la semilla de esta iniciativa hace casi dos décadas.

«Actualmente, la Biblioteca cuenta con siete clubes de lectura presenciales y gestionados por la propia institución insular formados por grupos de personas que se reúnen periódicamente para comentar libros que previamente son seleccionados por la biblioteca y los miembros que conforman cada club, siendo esta, la propia biblioteca, quien facilita gratuitamente los ejemplares necesarios para una lectura compartida», explica Nieves Rivero, directora de la Biblioteca Insular de Gran Canaria.

Significativo resulta que, en la mayoría de los clubes de lectura, excepto en el Club Cómic, haya mayoría femenina. De media en cada grupo puede estar integrado por tres o cuatros hombres, siendo el resto mujeres, según recogen las estadísticas de la citada Biblioteca.

«Las personas que integran estos clubes han adquirido una mayor conciencia de la actividad y servicios que la Biblioteca promueve, así como un alto nivel de sensibilización sobre la labor social y cultural que el centro desarrolla. Todo ello les convierte en una excelente cantera de la que la Biblioteca puede obtener colaboración voluntaria y público para muchas de sus actividades. En definitiva, constituyen verdaderas asociaciones de amigos y amigas de la Biblioteca que contribuyen enormemente a convertirla en espacios vivos y abiertos a la sociedad», añade Rivero.

Mucha demanda

Desde principios del siglo XXI los clubes de lectura se han convertido en un refugio para los amantes de los libros, un espacio donde las palabras cobran vida y las historias se entrelazan con las experiencias de los lectores de todas las edades y gustos literarios.

Ahora mismo todos los clubes que operan en la Biblioteca Insular están completos, al igual que sus listas de reservas. La alta demanda ocasiona que dicho centro se pase grandes períodos de tiempo con inscripciones y listas de reservas cerradas.

«Un club de lectura es un grupo de lectores/as que lee a la vez un libro pactado previamente (de manera individual y sin un espacio predeterminado), y que se reúne con determinada periodicidad para conversar sobre él. Normalmente cuentan con un moderador que guía las sesiones y prepara las propuestas de temas y recursos complementarios para motivar la conversación y el desempeño de un papel activo de los lectores», avanza María Antonia Mulas, especialista en promoción de la lectura, bibliotecaria, gestora cultural y docente.

La dinámica es sencilla pero efectiva: «los participantes reciben un libro seleccionado por el grupo junto al coordinador y los encargados de lotes de libros de la Biblioteca. Las personas tienen un plazo de 15 días o un mes para sumergirse en su lectura. Posteriormente, se reúnen para compartir sus impresiones, reflexiones y emociones, enriqueciendo así su experiencia a través del diálogo y el intercambio de ideas», señala la coordinadora del Club de Lectura Infantil Leer en Familia, Natalia Domínguez.

«El personal bibliotecario y algunos de los miembros del propio club de lectura se hacen cargo de coordinar las sesiones. Su papel es reconducir el debate y mediar en caso de conflicto, si fuera necesario y actuar como enlace entre el grupo y la biblioteca, haciéndose eco de las propuestas que surjan por parte de los integrantes del club», matiza Nieves Rivero.

Experiencias culturales

Pero los clubes de lectura van más allá de la mera discusión de libros. Con la guía de coordinadores estas sesiones se convierten en auténticas experiencias culturales, donde se integran elementos como artículos de prensa, materiales audiovisuales, cine-fórums y documentales relacionados con la temática tratada en la lectura. Además, los encuentros con autores de las propias obras que se leen en el club o expertos en la materia añaden una dimensión única a la experiencia, brindando a los participantes la oportunidad de profundizar en el contexto y el significado de lo que han leído.

Pero la diversidad no se detiene ahí. En el club especializado Cómic las ranas, los aficionados al noveno arte encuentran su santuario, explorando las viñetas y las narrativas gráficas con entusiasmo y curiosidad.

El Club de Lectura de los Miércoles, durante una cita. C7

Para los lectores más jóvenes, la Biblioteca también ofrece opciones adaptadas a sus intereses y necesidades. El club infantil Leer en familia invita a niños de 8 a 12 años a disfrutar de la lectura en un ambiente acogedor y participativo. A través de cuentos este club fomenta el hábito de la lectura desde una edad temprana, fortaleciendo los lazos familiares y estimulando la imaginación.

Por su parte, el club juvenil Dispotía desafía los límites de la imaginación con su enfoque en la ciencia ficción. Dirigido a jóvenes a partir de los 15 años, este club ofrece un espacio para explorar mundos futuristas, viajes en el tiempo y dilemas éticos a través de la lectura de obras emblemáticas del género.

«Liber es el club de lectura más veterano dentro de los que ofrece la Biblioteca, sin embargo, hay miembros del Club de los Miércoles que proceden de un club anterior que se escindió y llevan en la actividad casi desde su comienzo, de la mano del compañero Juan Alberto Hernández, que fue quién comenzó los clubes de lectura en la Biblioteca Insular», puntualiza Natalia Domínguez, coordinadora del Club de Lectura Infantil Leer en Familia.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios