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Andrea Cabrera Kñallinsky, en la sede de CANARIAS7 con el Puerto de la Luz al fondo. COBER

El amor y la magia como caminos luminosos

La escritora y periodista grancanaria Andrea Cabrera Kñallinsky se estrena con la novela de ficción 'La galería de los antepasados'

Victoriano Suárez Álamo

Las Palmas de Gran Canaria

Domingo, 9 de abril 2023, 02:00

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«Mi bisabuelo, donde Ildefonso San Martín, salió con tal nivel de excitación de la partida de cartas en la que ganó, por fin, aquel ansiado trozo de tierra del comienzo del pueblo, que llegó a su casa empapado en sudor, colorado cual remolacha y sin poder articular palabra». Así arranca 'La galería de los antepasados' (Machado Libros editorial), el estreno literario de la escritora y periodista grancanaria Andrea Cabrera Kñallinsky (Buenos Aires, 1973), un volumen en el que se mitifican muchos recuerdos familiares dentro de un universo donde la realidad y «la magia», como apunta la propia autora, conviven con naturalidad.

El punto de partida de esta ficción es real, aunque filtrado por la imaginación de la escritora y por los recursos literarios que emplea y las referencias que siempre le han marcado, desde el realismo mágico del 'boom' latinoamericano hasta la no ficción desde la que llegó al periodismo, 'invitada', confiesa, por 'A sangre fría', el clásico de Truman Capote.

«El origen de todo es la casa de mi abuela, mitificada por supuesto», reconoce. «Vengo de una familia como mínimo peculiar. Así al menos la entiendo y son mis recuerdos. Cuando mi abuela se estaba muriendo, yo le estaba leyendo 'Cien años de soledad'. Iba varias veces en semana. Ella quería que le leyese la 'Biblia' y llegamos al acuerdo de que un día se la leería y otro la novela de García Márquez. Yo quería leerle el realismo mágico porque creía que nosotros vivíamos un poco ahí. El realismo mágico era algo que yo no solo veía en la literatura, porque en Canarias tenemos mucho de eso. Ese tipo de imaginario, con algunas personas que podríamos decir raras que iban por la casa familiar en el pueblo de San Lorenzo alimentó mi infancia y mi juventud. Cuando me puse a escribir salió todo eso, porque es con lo que yo creo que he convivido toda mi vida», señala la escritora.

Muchos detalles, como los azulejos Cigam que cobran peso desde el arranque de 'La galería de los antepasados' se inspiran en los recuerdos de su infancia y juventud en casa de su querida abuela. Otros nacen de la propia «magia» vital que Andrea Cabrera considera que nos rodea aunque no seamos conscientes de su existencia. «La novela empieza cuando el bisabuelo de la narradora quiere conseguir un terreno al comienzo del pueblo y se lo juega a las cartas son su dueño. Escribí las 50 o 60 páginas iniciales y se las mandé a mis padres. Pocos días después, mi padre fue a San Lorenzo porque quería vender unos terrenos. Un vecino lo saluda y le dice que esos terrenos se los había vendido su abuelo a mi bisabuelo. También le dice que las malas lenguas aseguran que su abuelo los perdió en una partida de cartas, como cuento en mi libro sin conocer previamente esa historia o leyenda. Escuché el otro día al cantante Coque Malla, que decía que para él todas las canciones están inventadas y que de repente alguien 'las baja'. Yo creo que con las historias, con la literatura en general, también sucede lo mismo», defiende Cabrera Kñallinsky.

La periodista y escritora grancanaria Andrea Cabrera.
La periodista y escritora grancanaria Andrea Cabrera. Cober

Esta concepción vital aflora también en las distintas capas que conforman este estreno literario focalizado en una saga familiar donde las otras dimensiones están muy presentes. «Sigo desde hace años a varios neurocientíficos como Joe Dispenza. Estuve en un taller que demuestra empíricamente lo que los místicos dicen desde hace muchos años. Los pensamientos generan los sentimientos y si los cuidas, estás mejor en la vida. Estos neurocientíficos hablan de que puede existir todo un mundo que yo llamo magia y con el que nos podemos relacionar mediante la intuición y los sueños lúcidos. Algunos capítulos de la novela los resolví en unos sueños lúcidos», desvela quien reconoce que medita a diario e invita a «resolver las cosas en una dimensión distinta a la que habitamos habitualmente», tal y como hacen también algunos de los personajes de 'La galería de los antepasados'.

Con estos mimbres ha pergeñado un libro que califica como «muy luminoso». «Quería hablar del amor como contraposición al miedo y como manera de estar en el mundo. Creo que estamos rodeados de muchos desafíos sociales y considero que no se pueden solucionar en el mismo nivel de conciencia en el que se crean. Si los elevamos, que es donde puede cobrar fuerza el amor, podemos arrojar luz a lo que nos ocurre. Lo que nos pasa es lo que nos pasa, es nuestro, pero todo eso depende a su vez de cómo lo vivamos y lo afrontemos. Por eso aposté por una novela sobre cómo vivir de manera luminosa y convertir en aprendizaje también luminoso lo que acontece y que puede negativo, como le suceden a los personajes», puntualiza.

Una familia afianzada y abierta

Andrea Cabrera Kñallinsky reconoce que ha escrito ficción desde niña, pero hasta 2018, por circunstancias privadas, no se lanzó a escribir esta primera novela que culminó a finales de 2019. «Fue como una vía de escape. Empecé a escribir porque no lo pude evitar», reconoce quien al fin dio rienda suelta «al mundo interior» que hasta ese creía que no tenía.

La estructura y buena parte de los peculiares personajes que aparecen durante el devenir de las distintas generaciones de la familia protagonista los tenía claros desde un principio. También el microcosmos familiar. «Me interesa el aspecto de comunidad, de clan, de familia afianzada, que se apoya, que suma y en la que puede entrar todo aquel que quiera», como sucede también en la suya desde que tiene memoria, confiesa. «Los recuerdos personales todos los tenemos tamizados por la idealización del paso de los años. Idealizar me resultó divertido», añade.

Tras un buen número de correcciones y un arduo trabajo de «poda» hasta dejar «lo esencial». Después le tocó encontrar editorial. «Estoy feliz porque el editor, Aldo García es amigo. Me ha tratado con mucho respeto y cariño, al igual que su equipo», dice.

La presenta el 14 de abril, a las 19.00 horas, en la Librería Antonio Machado de Madrid y al día siguiente, también en la misma ciudad, a las 13.00 horas, en la Librería de Alejandría. El 27 de abril, a las 18.00 horas, hará lo propio en Agapea, en Santa Cruz de Tenerife y al día siguiente, en Talleres Palermo, en la capital grancanaria, a partir de las 19.00 horas.

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