Pancarta que utilizó Berkana en la manifestación del 25º aniversario de la Revuelta de Stonewall, la primera protesta del colectivo homosexual. En la imagen, de izq. a dcha., Juan Cerezo, Luis García Montero, y Mili Hernández y su pareja, Mar de Griñó. / Miguel Alcalde

Legados arcoíris en el Cervantes

Eduardo Mendicutti y la fundaora de Librería Berkana, Mili Hernández, depositan en la Caja de las Letras textos y documentos reivindicativos del movimiento LGTBI | En del Día Internacional del Orgullo el escritor dejó varios originales y ediciones de tres de sus novelas

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCI Madrid

Los primeros legados arcoíris que acoge la Caja de las letras del Instituto Cervantes los depositaron este martes el escritor Eduardo Mendicutti y la fundadora de Librería Berkana, Mili Hernández. En el Día Internacional del Orgullo LGBTI dejaron libros, textos, fotos, documentos y objetos reivindicativos del movimiento del que forman parte y de una activa, sostenida y larga lucha por los derechos y la igualdad. Un legado recibido con «orgullo» por Luis García Montero, director del Cervantes que reivindicó «la diversidad y la diferencia como bien común».

Convaleciente de una reciente operación de rodilla, Mendicutti no pudo viajar desde Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), dode reside. Su editor en Tusquets, Juan Cerezo, depositó su legado en la caja 1177 después del que el escritor lo explicara en un vídeo. «Todos estos años he acompañado los militantes LGTBI con mis escritos en sus avances para la conquista de los derechos de todos nosotros y he buscado algo que, al margen de sus calidades literarias, represente bien el vuelco de este país y del colectivo en estos años», dijo

El escritor periodista y activista eligió el mecanoscrito de 'Una mala noche la tiene cualquiera', la peripecia de unos travestidos en la aciaga noche del 23F que dio a Mendicutti el Premio Ciudad de Barbastro. «No sé si es la mejor ni la más memorable de mis novelas, pero sí la más significativa. Representa la transición de la dictadura a la democracia», precisó. Añadió sucesivas ediciones de esta ficción aparecida en 1982, una copia del original de 'Tatuaje', su primera novela, Premio Sésamo en 1973 y que fue censurada, una edición de 'Cenizas', su segunda novela, Premio de novela breve Café Gijón publicada solo como cuadernillo, y varios recortes de prensa de su primeros años de carrera, -«cuando tenía pelazo»-, entre ellos una elogiosa reseña firmada por Leopoldo Azancot.

«Todas mis novelas tratan de cuestiones homoeróticas y reflexionan de una forma política sobre la necesidad de hacer una España equilibrada, sabiendo que ningún país es equilibrado si no cuenta con la presencia del colectivo LGTBI, su historia y la de las mujeres », dijo. Para Juan Cerezo las novelas de Mendicutti «son un testimonio maravilloso de la evolución del lenguaje oral de algunos colectivos», destacando su capacidad para narrar temas profundos sin perder el sentido del humor y la ironía.

Pionera

Si Mendicutti es una referencia en la literatura homosexual española, Berkana fue la primera librería LGTBI en España e Iberomérica. «Ha sido el centro neurálgico para la información y la conexión de homosexuales de toda España qué sabían y saben que pueden encontrar allí cuánto necesitan en referencia a su manera de ser y de vivir y para vislumbrar el horizonte que nos espera», dijo su fundadora, Mili Hernández.

«Este es el mayor reconocimiento para nuestra librería en sus 30 años de historia», se ufanó Hernández antes de depositar su legado en la caja 1178. Introdujo los pioneros catálogos que publicaban desde la apertura -«cruciales para el colectivo antes de internet»-, junto a cuatro libros «imprescindibles»: 'Identidad y diferencia sobre la cultura gay en España' (1997), de Juan Vicente Aliaga y José Miguel García Cortés; 'De Sodoma a Chueca' (2004), donde Alberto Mira traza la historia cultural del homosexualidad; 'Deseo y resistencia' (2009), de Gracia Trujillo, la historia del lesbianismo en España, y 'Lo nuestro sí que es mundial', de Ramón Martínez (2017), «que explica muy bien lo que ha pasado en los últimos 40 años».

Añadió Hernández un plano del barrio madrileño de Chueca, hoy territorio gay, un cartel y una pancarta con la leyenda 'Por los derechos de gais, lesbianas y transexuales de España' hecha con un funda de almoahda «de cuando desfilamos en 1994 en el 25 aniversario de la 'Revuelta de Stonewall' en Nueva York», el bar de homosexuales de Manhattan que se rebeló contra el reiterado acoso policial e impulsó la lucha internacional por sus derechos. «Ese día nos dieron la bandera española con el aguilucho porque parece que nos habían enterado de que Franco había muerto y tuvimos que enrollarla en un palo de la pancarta para disimular», recordó Hernández entre emocionada y divertida aquel desfile que cambió su vida e impulsó su librería.

«Berkana ha sido el vehículo para que la cultura LGTBI tuviera visibilidad. Entonces no teníamos libros y los lectores y lectoras estaban en el armario», recordó su fundadora. «La cultura es un espacio sanador y Berkana lo ha sido para decenas de miles de miembros del colectivo», agregó Hernández. «Emigré por mi orientación sexual en los 80 sin saber quién era ni que me pasaba. En los años 60 y 70 no había referentes y de la homosexualidad no se hablaba ni en los colegios ni en las familias. Cuando se rumoreaba que Mari Trini era lesbiana, como la tenista Martina Navratilova, encontré los primeros referentes» dijo la librera y creadora «por necesidad» de la editorial Egales, otra referencia ineludible para el colectivo LGTBI.

Tras la entrega de los legados se celebró una mesa redonda titulada 'El bien común de la diferencia'. Conto con participación Mendicutti y Hernández, además del escritor Luisgé Martín, del colectivo artístico Cabello y Carceller (formado por Helena Cabello y Ana Carceller), y de Fernando López, investigador y artista especializado en flamenco. El encuentro estuvo moderado por el subdirector de Relaciones Internacionales del Instituto Cervantes, Philippe Robertet.