La poetisa Anne Carson, Premio Princesa de Asturias de las Letras 2020

Formada en el mundo clásico, ha roto las etiquetas de la poesía, que entiende como un lienzo de ideas e imágenes

M. F. ANTUÑA /GIJÓN

Anne Carson, poeta canadiense afincada en Nueva York, es la flamante Premio Princesa de las Letras 2020. Considerada como una de las voces más destacadas, sino la más, de la poesía en lengua inglesa, la autora nacida en Toronto en 1950, es también ensayista y profesora. Pero sus versos son las que le han dado nombre universal. Llegaron a ella cuando con quince años descubrió en una librería los de Safo. Así comenzó todo para una mujer amante de la cultura clásica que se ha fraguado con calma una fértil carrera en la que ha recurrido también a otros mitos más recientes del cine, como la mismísima Marilyn, y la cultura para componer sus hermosos juegos de palabras, en verso y en prosa, que son a al tiempo pintura y dibujo, que son un lienzo inédito y siempre sorprendente. Tiene ella una concepción de la literatura extremadamente visual, personal, única: «Me considero más una artista de la imagen que de la palabra. Me imagino que las cosas son dibujos. Para mí las ideas son imágenes y las frases abstracciones de ideas que se concretan gracias a la gramática y la sintaxis», ha dicho esta apasionada de la filología que es también traductora y gran conocedora del idioma griego. Y es que uno de sus grandes méritos es el de romper etiquetas, trascender barreras y adentrar la poesía, la narrativa y ensayo en otros territorios menos transitados. Palabras, sensaciones, pensamientos e imágenes se conjugan con la belleza.

Formada en Lenguas Clásicas en Canadá y Escocia, ha ejercido como profesora en las universidad de Michigan, Nueva York, Princeton y McGill.

Ha publicado una veintena de obras, la primera de ellas ‘Eros’, en 1986, una hermosa reflexión sobre el amor romántico y el deseo erótico en prosa. El primer poemario llegó en 1992 con ‘Short Talks’, cuando ya contaba 42 años. Luego publicaría ‘Plainwater’ y ‘Glass, Irony and God’, para volver a jugar a desdibujar los géneros. Más tarde vendrían ‘Autobiografía de rojo’, una suerte de novela en verso, o ‘Nox’, que han llegado a ver la luz en castellano.