Sheku Kanneh-Mason. / JAKE TURNEY

El joven Sheku Kanneh-Mason se estrena en la isla con Dvorák

El cellista británico es el invitado de la OFGC en el concierto de temporada que este viernes se repite, a las 20.00 horas, en el Auditorio Alfredo Kraus

L.R.G. Las Palmas de Gran Canaria.

El cellista británico Sheku Kanneh-Mason es el solista invitado de la Orquesta Filarmónica de Gran canaria en los conciertos de ayer y este viernes, a las 20.00 horas en el Auditorio Alfredo Kraus. El joven músico considera que su instrumento «tiene un gran sonido y rango» y, además, «hay un repertorio fantástico» para él. En esa literatura destaca el 'Concierto para cello' de Dvorák, que será la pieza con la que se estrena en la isla.

«Creo que lo que hace que esta pieza sea una gran pieza no son los grandes momentos gloriosos, sino los momentos más poéticos e íntimos, donde se parece más a una música de cámara. Hay una gama completa de colores en la pieza, por lo que realmente lo tienes todo», señala Janneh-Mason sobre la obra de Dvorák.

La música siempre ha estado presente en la familia de Sheku Kanneh-Mason, de hecho todos sus hermanos son músicos, incluida Isata Kanneh-Mason, una reconocida pianista. Su madre, Kadiatu Kanneh-Mason ha publicado un libro de memorias titulado 'House of Music: Raising the Kanneh-Masons' contando su experiencia, que también se puede seguir en varios documentales.

Aún así el cellista no cree que solo sea una cuestión de ambiente. «Es una oportunidad», reconoce, creer en una familia tan amante de la música, «recibir lecciones desde una edad muy temprana, estar rodeado de música y ver la música en vivo». Pero también es necesario el trabajo constante: «¡No hay atajos para practicar mucho!», señala.

Sheku Kanneh-Mason llegó al cello, explica, tras ver a alguien tocarlo «en un concierto al que fui cuando era niño». El encanto fue instantáneo: «Me atrajo de inmediato», asegura el cellista.

Por otro lado, tanto él como su hermana, con la que suele interpretar recitales, son conscientes de la falta de diversidad en la música clásica y las miradas que atraen preciadamente por eso. Con todo, afirma, no lo siente como «una presión» porque disfruta «de la responsabilidad».

Bob Marley

Pero no todo es música clásica. En casa de Sheku Kanneh-Mason también se escuchaba a Bob Marley, músico por el que en repetidas ocasiones el cellista ha admitido que admira. «Crecí escuchándolo y tiene muchas canciones geniales. También me encanta la idea de su motivación, que a través de compartir su música creía que podría ayudar a que el mundo cambiase», afirma.

Tras el concierto de Dvorák, que dura aproximadamente 40 minutos, la OFGC, bajo las órdenes de su director titular, Karel Marc Chichon, interpretará la Sinfonía n.2 de Brahms, de similar duración. El programa advierte que se interpretará sin pausa.