El tenor mexicano Javier Camarena, ayer, en el Hotel Santa Catalina. / COBER SERVICIOS AUDIOVISUALES

Javier Camarena: «La carrera se construye reconociendo las posibilidades y las limitaciones»

El tenor mexicano se estrena esta noche en el 38º Festival de Música de Canarias con un recital en el que Ángel Rodríguez lo acompaña al piano

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

Sin trampa ni cartón. Sin una escenografía por la que escabullirse y sin otros compañeros que sobre el escenario le puedan echar una mano si las cosas no van como estaban previstas. Javier Camarena, uno de los mejores tenores de la actualidad, se presenta esta noche en solitario y con el único apoyo del piano que toca Ángel Rodríguez en el marco del 38º Festival de Música de Canarias.

El mexicano protagoniza un recital, a partir de las 20.00 horas, en el Auditorio Alfredo Kraus que repetirá el domingo, día 23, a partir de las 19.00 horas, en el Adán Martín de Santa Cruz de Tenerife. «Es un formato mucho más íntimo, un recital a piano en el que el cantante está mucho más expuesto que con una ópera, donde tenemos el vestuario, la escena y todo lo demás, y que con un concierto junto con una orquesta que te cobija. Solo me acompaña un instrumento que podrán constatar que cuando toca el maestro Ángel Rodríguez parece una orquesta», avanzó ayer el cantante, en una rueda de prensa celebrada en el Hotel Santa Catalina de la capital grancanaria.

Promete protagonizar en las dos veladas «una montaña rusa de emociones» con un formato por el que transita desde hace once años. «Hemos preparado un recital con un programa muy bien pensado y estructurado. Tiene dos partes muy bien definidas. En la primera haremos ópera y presentaremos obras de Massenet, Verdi, Donizetti, Cilea... que nos permitirá hacer un recorrido por la ópera francesa e italiana, partiendo cronológicamente del belcanto y llegando hasta el verismo con 'El lamento de Federico'. La segunda parte está dedicada a la canción napolitana que es un género que nos puede remitir solo a la canción liviana 'O sole mío' pero que en realidad tiene temas como los que hemos escogido que tienen una profundidad dramática e interpretativa de gran demanda. Después hacemos una parte dedicada a la música española, con la 'Serenata (Jota de Perico)' de 'El guitarrico' y la preciosa canción 'Canto porque estoy alegre' de Antón García Abril, fallecido recientemente, que está dedicada a Gayarre», explica sobre el repertorio que acometerá esta noche en el Auditorio del paseo de Las Canteras, que conoce tras protagonizar una de las ediciones de los conciertos que rinden tributo al grancanario Kraus.

«No conocí en persona a Alfredo ni pude escucharlo en vivo. Por suerte quedan sus registros fonográficos y algunos vídeos. Para mí es de los principales referentes operísticos. Era casi la perfección», subraya.

El tenor confiesa ser «siempre muy cuidadoso» con su salud vocal. Hasta tal punto que ayer, debido a la calima y el frío, pidió cumplir con su compromiso para conceder una entrevista a una televisión nacional en el interior del hotel para resguardarse.

Tras el confinamiento por la pandemia de la covid 19 tuvo «un problemilla» que le obligó a parar y que no dudó en hacer público. «Todos los cantantes y de todos los tiempos pasamos por situaciones así. No somos ni súper humanos ni voces de acero. No puedes volver a entrenar en las mismas condiciones que antes de estar parado tantos meses y eso fue lo que me ocurrió», rememora entre risas.

Ahora, apunta, ha cambiado su «forma de descanso», que ya no es tan «activa como antes», pero sigue encarando el trabajo con el mismo mimo y sabiendo que una trayectoria profesional longeva solo se consigue rechazando los roles que no se ajustan ni a la edad ni a las capacidades vocales propias. «La carrera se construye con humildad y reconociendo las posibilidades y las limitaciones. Solo a partir de ahí hay que hacerla», destaca Javier Camarena, que tiene entre sus planes para 2023 estrenarse como Alfredo, en 'La Traviata', y como Romeo en 'Romeo y Julieta'.

«Empecé a estudiar 'Rigoletto' en 1995 y no me estrené en el rol hasta 2005. Con 'I Puritani' sucedió igual y con 'Lucia di Lammermoor' también estuve esperando 15 años hasta que contaba con la madurez vocal necesaria. Tengo claro que si me ofrecen 'Un baile de máscaras' o 'Luisa Miller' diré que no, porque no lo puedo cantar», añade el tenor mexicano sin ambages.

Javier Camarena con Juan Márquez (izquierda) y Jorge Perdigón. / cober

Los recitales «limpian» defectos y sirven como «laboratorio» de pruebas

Al igual que otros profesionales de la lírica, el tenor Javier Camarena reconoce que los recitales como los que ofrecerá hoy y el domingo en el Festival de Música de Canarias ayudan a «limpiar» defectos que los cantantes adquieren fruto de sus participaciones en montajes operísticos y sinfónicos. «Aquí estamos totalmente expuestos, desnudos, y por tanto tenemos que ser muy cuidadosos. También sirven estos conciertos como laboratorios para futuros roles», añade.

La última vez que cantó en Gran Canaria fue en 2017, un montaje de 'La hija del regimiento', de Donizetti, dentro de la temporada de los Amigos Canarios de la Ópera (ACO), donde dio dos bises del aria 'Ah! mes amis' por aclamación popular.

«Tengo un recuerdo maravilloso de la temporada de ópera de aquí, con Ulises Jaén a la cabeza. Siempre se trabaja con un gran ambiente. Además, pude cantar junto a una de mis cantantes favoritas en aquel montaje, Jessica Pratt. Fue una producción muy linda», rememora quien resalta también el concierto que ofreció en Tenerife junto a su «amigo», el tenor isleño Celso Albelo.

Cuestionado sobre qué repertorio es su preferido, Javier Camarena se decanta en su respuesta por piezas concretas más que por óperas o compositores. «Adoro los 'Sonetos de Petrarca' de List, por su poesía y su trato melódico. También las canciones de cámara de Bellini, más que sus óperas. También me encantan los compositores de boleros como Agustín Lara o Álvaro Carrillo», apunta.