La directora británica Jane Glover, ayer en la sede de la OFGC, durante su primer ensayo con la formación isleña. / C7

Jane Glover: «El Brexit es terrible para nuestra profesión, es profundamente lamentable»

La directora británica se estrena este jueves y viernes al frente de la OFGC, dentro de la temporada de abono, con un tríptico de Haydn

VICTORIANO S. ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

La británica Jane Glover, nombrada Dama Comendadora de la Orden del Imperio Británico este año, se estrena este jueves y viernes, a partir de las 20.00 horas, en el Auditorio Alfredo Kraus, al frente de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria (OFGC), dentro de la temporada de abono de esta formación.

Esta veterana del atril, titular desde 2002 de Music of the Baroque, se presenta en la isla con un programa íntegro de Franz Joseph Haydn, que ensaya desde ayer con los integrantes de la OFGC. En concreto, el público podrá disfrutar del tríptico formado por las sinfonías nº 6 , 7 y 8, denominadas respectivamente 'Le matin' (La mañana), 'Le midi' (El mediodía) y 'Le soir' (La noche). «Haydn escribió estas tres asombrosas sinfonías justo después de unirse al servicio de la familia Esterhazy, a principios de la década de 1760. Los Esterhazy tenían una maravillosa orquesta de cámara como parte de su hogar y al escribir estas tres piezas para ellos, uno puede ver cuán talentosos eran los músicos individualmente. Hay solos destacados para todos los intérpretes principales de la orquesta, en las tres sinfonías. Por tanto, representan un maravilloso tributo a la nueva orquesta de Haydn; y los intérpretes debían haber estado encantados de tener a su nuevo compositor entre ellos», explica Glover, que ha compaginado sus conciertos con las más prestigiosas formaciones sinfónicas y de cámara del mundo con la dirección artística de los London Mozart Players entre 1984 y 1991.

Jane Clover aterriza en el Audutorio Alfredo Kraus tras un año con muy poca actividad, fruto de la pandemia de la Covid-19. «Estuve 'castigada' durante más de un año. Finalmente logré volver al podio, en Chicago, luego en Houston, después en Minneapolis, en marzo de este año. Y en todas partes he descubierto un intenso sentimiento de alegría y gratitud entre los músicos que finalmente pueden volver a hacer música juntos», apunta la anglosajona.

Los conciertos sin público presencial y que se han retransmitido por internet en directo ('streaming') han sido la única alternativa al parón absoluto al que obligaba el confinamiento y los primeros meses de la posterior desescalada. «¡Es mejor que no hacer conciertos en absoluto! Y de hecho, hemos aprendido mucho actuando de esta manera. Pero falta ese diálogo esencial entre el intérprete y el público, y sentimos mucho esa pérdida. No podemos esperar a que nuestro público vuelva con nosotros», aclara.

Cuestionada sobre lo que ha supuesto para los músicos profesionales británicos con una trayectoria internacional la salida de su país de la Unión Europea, como es su cas, se muestra tajante: «El Brexit es terrible para nuestra profesión. Hay muchos más aros ahora a través de los cuales tenemos que saltar (y eso sucede incluso sin la Covid-19, que por supuesto proporciona sus propios obstáculos aunque todo sigue moviéndose). Agrega una gran cantidad de estrés a todo el negocio de hacer música, y es profundamente lamentable».

Jane Clover. / John Batten

«Al principio de mi carrera sí que tuve problemas por ser mujer»

La dirección orquestal ha sido tradicionalmente una profesión dominada por hombres. Por fortuna, cada vez es más habitual disfrutar de conciertos dirigidos por mujeres en todo el mundo.

Jane Glover, de 72 años, no rehúye esta cuestión y se muestra muy clara: «Estoy emocionado por la forma en la que ha cambiado el panorama, especialmente en la última década. Por fin se toma en serio a las mujeres como músicos con algo que decir sobre la música. Tuve algunos problemas, sí, al principio de mi carrera. ¡Pero todavía estoy aquí!».

Ha llevado las riendas de las grandes orquestas sinfónicas y de cámara de Gran Bretaña, así como de formaciones en Europa, Estados Unidos, Asia y Australia como la Filarmónica de Nueva York y las orquestas de Cleveland y Filadelfia. Ha trabajado también con orquestas de instrumentos originales como la Philharmonia Baroque y la Handel and Haydn Society.