Anne Sophie Mutter, en 2012, en el Teatro Pérez Galdós. / Nacho González

La hora de las leyendas esquivas

La violinista Anne Sophie Mutter y el pianista Grigori Sokolov protagonizan con sus respectivos conciertos la recta final del 38º Festival de Música de Canarias.

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

Los nombres de Anne Sophie Mutter y Grigori Sokolov figuran sin duda en cualquier listado de los mejores instrumentistas de música clásica que siguen en activo. La violinista germana y el pianista ruso aterrizan en el tramo final de la 38ª edición del Festival de Música de Canarias.

Se les verá solo sobre el escenario, que no es poco para los melómanos. Anne Sophie Mutter (Rheinfelden, Baden-Wurtemberg, 29 de junio de 1963) concede entrevistas a cuentagotas, no ha aceptado responder al cuestionario remitido desde este periódico, tampoco hablará para las televisiones y se permitirá únicamente que la prensa tome imágenes en el segundo bis -si es que el público se lo pide con sus aplausos, evidentemente- durante los conciertos que protagonizará este jueves, en el Teatro Leal de La Laguna, y el viernes, en el Auditorio Alfredo Kraus de la capital grancanaria. Ambos comenzarán a las 20.00 horas.

La alergia frente a los medios de comunicación de Grigori Lípmanovich Sokolov (Leningrado, 18 de abril de 1950) es tan legendaria como su maestría al piano. Apenas se cuentan con grabaciones de sus conciertos y de entrevistas y posados para la prensa... ni en sueños o cuando la Perestroika ni se atisbaba en la extinta URSS en la que ya era un joven prodigio.

Las 'particularidades' esquivas de Sokolov no se quedan ahí. El año pasado ya estuvo programado en el Festival de Música de Canarias pero finalmente se canceló su presencia. El ruso no se ajustaba al protocolo anticovid establecido por este evento que organiza el Ejecutivo autonómico. Ya se imaginarán por qué no cumplía, pero si quieren una pista recuerden lo sucedido hace unas semanas con Novak Djokovic...

El pianista Grigori Sokolov. / c7

Ahora aterriza de nuevo cumpliendo todos los parámetros sanitarios, no se quitará la mascarilla hasta que entre en el escenario y se siente al piano. No admitirá que se fotografíe ni se grabe ni un segundo de sus conciertos en este festival. Como consuelo, es generoso con los bises.

Al margen de estos divismos o rarezas, estamos ante dos artistas que llevan décadas siendo considerados unas estrellas de la música clásica. La leyenda de Anne-Sophie Mutter está ligada a otro histórico, el director Herbert von Karajan. Cuando era una niña de 13 años la escuchó y a continuación la invitó a tocar con asiduidad con la Filarmónica de Berlín. Desde ese momento, su carrera profesional comenzó un imparable despegue que tuvo una segunda parada decisiva cuando con 15 años grabó los conciertos para violín K.216 y K.219 de Mozart, dirigida por Karajan, cómo no, y con la prestigiosa formación berlinesa.

Mutter se decanta también por el genio de Salzburgo en el repertorio que ofrecerá en las islas en formato trío. Le acompañarán el chelista Lionel Martin, becado en su propia Fundación, y el pianista Lambert Orkis, junto a los que acometerá los mozartianos: 'Divertimento en Si bemol mayor KV 254', 'Trío Mi bemol KV 542', 'Trío Si bemol KV 502' y el 'Trío Do bemol KV 548'.

En abril de 2021 tocó también con este formato en el Pérez Galdós, en aquella ocasión con piezas de Beethoven y Tchaikovsky y Daniel Müller-Schott como chelista. Dentro de la programación de la lejana 5ª edición del Festival de Música de Canarias, se estrenó en el escenario del recinto de la desembocadura del Teatro Guiniguada.

El crítico Arturo Reverter, en 'El Cultural' y con motivo de los dos conciertos que dará en las islas y el que ofreció este lunes en el Auditorio Nacional de Madrid, destacó que la artista «maneja desde hace años dos stradivarius, uno de los llamados Emiliani, de 1703, y el Lord Dünn-Raven, de 1710». «Dos valiosos instrumentos que ella mima y cuida y que tañe con la limpieza de los incontaminados. Por supuesto que el poseer estos vehículos sonoros de tan alta 'gama' facilita su labor y favorece la límpida calidad de sus recreaciones, envueltas en un aura tímbrica casi irreal. Mutter toca como el que respira, con un control muscular extraordinario, con una elegancia rara. Su arco se desliza por las cuatro cuerdas con una suavidad sorprendente mientras el gesto, serio y concentrado, da muestras de íntima relajación. Compone una figura de mucho atractivo visual, no ya por la esplendorosa belleza del rostro, la estilización del cuerpo o la serenidad de la expresión, sino por ese halo singular, esa luz misteriosa que la rodea», añadió.

Por su parte, Sokolov, que ha tocado en las islas en varias ocasiones, abordará el 12 de febrero en el Galdós y el 14 en el Guimerá las beethovenianas 'Variaciones y fuga para piano en Mi bemol mayor, Op. 35'; los 'Tres Intermezzi, op. 117', de Brahms; y la 'Fantasía para piano Kreisleriana op. 16', de Schumann.

Para los especialistas, es el mejor que aún gira por el mundo junto con su compatriota Arcadio Volodos, no solo por su técnica sino por su capacidad para profundizar y transmitir sensaciones al público. Su empatía cuando no toca ya es otro cantar.