El viceconsejero de Cultura del Gobierno, Juan Márquez, y Jorge Perdigón, director del Festival de Música, en la presentación de 'En Paralelo'. / C7

Un Festival de Música «de grandes directores» entre el 27 de junio y el 1 de agosto y por todas las islas

Jorge Perdigón no adelanta nombres de artistas ni orquestas pero sí que ha programado en torno a medio centenar de conciertos

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

Entre los próximos 29 de junio y 1 de agosto, los aficionados a la música clásica de las ocho islas podrán asistir a la 37ª edición del Festival de Música de Canarias, con una programación en la que su director, Jorge Perdigón, hace un especial hincapié en la presencia de varios directores de primer nivel internacional.

Conviene recordar que esta edición estaba prevista para enero y febrero de 2021, pero su organizador, el Gobierno de Canarias, optó por aplazarla hasta el verano debido a la lucha contra la pandemia de la Covid-19.

Perdigón no da nombres, ni de los artistas ni de las orquestas que integran su propuesta. «Serán unos 50 conciertos en todas las islas, con formaciones, directores y solistas más que extraordinarios. Ha ocurrido que solistas de los que estoy detrás desde hace tres o cuatro años, sí que vendrán ahora y se debe a la pandemia del coronavirus», reconoce el excantante lírico y gestor palmero.

Esas puertas se han abierto por una cuestión económica y de cambio de mentalidad. «Nos encontramos con una de cal y otra de arena. Hay agencias que con el cambio a verano me dijeron que no movían nada, porque no se atreven, les da miedo porque han perdido mucho dinero. Ellos tienen que adelantar el dinero para los aviones y los hoteles y algunos agentes han perdido este año hasta 120 conciertos y no de todos han podido recuperar el dinero invertido. Los caché se han acomodado mucho. Me llaman más la atención con algunos de los más potentes. Antes era imposible asumir lo que pedían y ahora viene de parte de ellos y hasta te ofrecen que les pagues el primero como antes de la pandemia y el segundo por la mitad», confiesa el director del festival.

«Hay un mayor entendimiento entre músicos, agencias, productores y festivales. Hay más diálogo, antes todo se movía más por el dinero. Los agentes, sobre todo, se han dado cuenta de lo fácil que es que todo cierre y quedarse sin negocio. Todos queremos seguir adelante, sobre todo los que nos movemos con capital público», añade.

De nuevo, sin dar nombres, asegura que sobre los escenarios del Festival de Música habrá artistas «que hace muchos años que no venían». «Pero creo que será sobre todo un festival de directores muy potentes», reitera.

De las 13 producciones previstas, tres estarán protagonizadas por «canarios», dentro de una programación en la que también habrá espacio para que se estrenen nuevas composiciones.

Reconoce que llevar a cabo este festival en plena pandemia supondrá un reto mayúsculo y que será todo mucho más complejo. «Tendremos que hacer unas 1.200 o 1.300 pruebas PCR, cuyo coste se suma a los gastos que tenemos previstos. A eso habrá que sumarle los antígenos previos a los vuelos internacionales y nacionales», avanza a la vez que confía en que buena parte de los artistas recalen en las islas ya vacunados contra la Covid-19.

A expensas de cómo evolucione la pandemia en el archipiélago, la previsión de ingresos, reconoce, la ha elaborado con aforos al 50% de su capacidad. «Si con suerte los aforos son mayores, mejor que mejor. Pero lo que no podemos permitirnos es generar un déficit importante, más con la que está cayendo», matiza Jorge Perdigón.

El traslado al verano, que la Viceconsejería de Cultura decidió en septiembre de 2020 al ver cómo evolucionaba la pandemia, generó un inconveniente inesperado. «Al contactar con los espacios , nos vimos con que muchos ya tenían comprometido gran parte de sus fechas para julio. Por eso, este año habrá más actuaciones de las habituales los domingos y los lunes», aclara.

La inversión privada tendrá dos caras. «Tenemos menos patrocinadores, porque algunos se han retirado temporalmente por la situación actual. Pero otros invierten de forma más cuantiosa», dice Jorge Perdigón.

Balance «positivo» de En Paralelo que también sirvió como test previo a lo que se avecina en verano

Jorge Perdigón hace un balance «positivo» del festival En Paralelo, que se desarrolló en enero y febrero en todas las islas, menos en Lanzarote, debido a la delicada situación de la pandemia en la isla conejera.

«Sabíamos que iba a ser complicado pero salió adelante. Nos ha preparado para lo que vendrá en verano. No me gusta decir que hubo superávit, pero lo hubo y fue por las cancelaciones. De los 35 conciertos que teníamos previsto inicialmente, se hicieron 25, incluidos los cinco que se cancelaron en Lanzarote. En Tenerife, con los aforos que nos permitieron, la ocupación fue del 97%; en Gran Canaria, del 96%; 87% en La Palma; un 67% en Fuerteventura; un 64% en El Hierro y un 100% en La Gomera», explica Jorge Perdigón.

«Hemos tenido que hacer cientos y cientos PCR, con el coste que eso supone. Desde el principio decidimos que íbamos a ser muy estrictos, para demostrar que se puede hacer cultura segura bajo unas directrices concretas», recuerda.

Menos de una hora antes de que arrancara uno de los conciertos, desde Sanidad les avisaron de que existía la sospecha de que uno de los artistas pudiera ser positivo en la Covid-19. Finalmente se confirmó. «A muchos asistentes no pudimos avisarlos. A unos se los comunicamos en la puerta y otros ya estaban sentados en sus butacas. Todos lo entendieron. Incluso, nos llamaron para agradecernos que funcionáramos así, velando por su seguridad», subraya.

Dice que En Paralelo ha captado a un público «distinto» al del Festival de Música. «No había un perfil definido y mayoritario. Había abonados del festival y otros muchos que no. Ese era el objetivo», explica a la vez que confirma que este minifestival tendrá continuidad.