Carme Riera, en una imagen de archivo, durante una visita a la Casa-Museo Pérez Galdós. / C7

«Los equipos de fútbol han sustituido a los clásicos de la literatura nacional»

La autora habla este martes en la Casa-Museo Pérez Galdós de la complicidad que las mujeres de la literatura sienten por el canario universal.

GABRIELA VICENT Las Palmas de Gran Canaria

Carme Riera es académica de la RAE, catedrática de Literatura Española y afamada autora mallorquina que escribe tanto en catalán como en castellano. Este martes, a las 19.00 horas, en el marco del ciclo 'Escritoras que hablan de Galdós', ofrece una charla que ha titulado 'Queremos tanto a Galdós', en la que se referirá al cariño de las escritoras por don Benito, comenzando por Emilia Pardo Bazán, en la que se detendrá, dada la importancia de su relación con el escritor, y acabará en Almudena Grandes, pasando por su pasión particular por la obra del gran escritor.

-¿Qué poder de atracción tenía el escritor sobre las mujeres más cultas de su tiempo?

-Las mujeres cultas de su tiempo, como doña Emilia o doña Blanca de los Ríos, se sintieron interesadas por la obra de Galdós, como no podía ser menos, y le reconocieron como el mayor novelista de su época. Pero para doña Emilia, Galdós fue algo más que el novelista admirado.

G«Galdós fue capaz de retratar lo que no sale en las fotografías, eso es el alma femenina»

carme riera

- ¿Se puede hablar de íntima conexión con el alma femenina en la obra de Galdós?

-Galdós fue capaz de retratar lo que no sale en las fotografías, eso es el alma femenina, Fortunata, Jacinta, Isidora Rufete, de 'La Desheredada', Amparo Sánchez, de 'Tormento' y tantísimas otras. Tuvo que conocer muy bien a diversos tipos de mujeres.

-Casi todos los escritores y escritoras contemporáneos tienen a Galdós como referente literario. Carmen Laforet leyó algunas de sus novelas hasta que se caían a pedazos, incluso en su lecho de muerte. ¿Se cuenta usted también entre las filas de sus devotas?

-Carmen Laforet leyó a Galdós de jovencita e incluso hizo suyas frases galdosianas como «es bueno como el cura Malvar», pero Laforet sufrió una enfermedad degenerativa que le impedía leer incluso años antes de su fallecimiento. Por mi parte, soy devota de Galdós.

-¿Se han perdido referentes en la literatura hispana? Galdós dijo: «En los dominios de Cervantes no se pondrá el sol...».

-Galdós lo dijo a propósito de la pérdida de las colonias y tenía razón. Más adelante, Carlos Fuentes se referiría al territorio de la Mancha como un lugar de convergencia de los autores de la América Hispana y de los de España. En cuanto a si se han perdido referentes, sin duda. Los clásicos nacionales suponían para los diversos países -pienso en Dante para Italia o en Molière para Francia, igual que Cervantes para España- elementos de cohesión que ahora han sido sustituidos por los equipos de fútbol.

La escritora Carme Riera. / c7

-Se ha definido en ocasiones como «traficante de palabras». ¿Es la literatura una moneda de cambio?

-Quien se definió así fue Carmen Balcells y yo he utilizado la frase para bautizar la biografía que he escrito sobre ella y que acaba de salir: 'Carmen Balcells, traficante de palabras'. La literatura es mucho más que una moneda de cambio, por supuesto, pero también como moneda de cambio nos ofrece la posibilidad de cambiarnos la vida, sucede con algunos libros. A mí, por lo menos, algunos libros me la cambiaron.

-En 1965 vivió activamente los ecos del mayo del 68 francés. ¿Fueron esos tiempos determinantes para forjar su propia mirada sobre la realidad?

-Sin duda, y también el hecho de correr delante de los caballos de la policía en alguna manifestación o permanecer encerrados en el paraninfo hasta que la policía nos sacó a porrazos, aunque a mí solo me detuvieron unas horas porque les parecí inofensiva. «Tú te vas a casar», me dijeron, algo que me dejó hecha polvo... Mis compañeros se quedaron 72 horas y a mí me liberaron enseguida porque era una chica cuya imagen no casaba con las compañeras politizadas...Me referí a eso en mi primer relato, 'Te deix, amor, la mar com a penyora. Te dejo, amor, en prenda el mar'

-Desde su sillón de la letra 'n' en la RAE, ¿cómo se ve el castellano en 2022?

-Como una lengua en expansión, con una enorme potencia. Sin lugar a dudas.

-¿Necesita la literatura española ser defendida en Cataluña?

-No solo en Cataluña, necesita más lectores, pero no solo la literatura española, también la catalana.

-Y en la Educación, ¿ha perdido fuerza la literatura?

-Esa pérdida es dramática y, para mí, incomprensible. La literatura es esencial para entender el pasado, leer a los clásicos, por ejemplo, es, como escribió Quevedo, «escuchar con los ojos a los muertos y andar en conversación con los difuntos». Enseñar literatura supone mucho más; es mostrar distintas visiones del mundo que enriquecen a los chicos y les ofrecen puntos de vista diferentes. Renunciar a esa posibilidad educativa me parece un gran disparate.

-¿Hay sororidad entre las escritoras contemporáneas?

-Sí, por supuesto, claro que entre algunas más que entre otras

-Es usted una autora que escribe en castellano, catalán, y hasta mallorquín. ¿Cómo decide qué lengua usar cuando emprende la construcción de una nueva obra?

-Depende. Si se trata de un ensayo utilizo casi siempre el castellano y no traduzco mis textos al catalán. Cuando escribo novelas lo hago en las dos lenguas a la vez y eso me ayuda a constatar posibles errores. Las lenguas son cristales a través de los que vemos el mundo.

-Como filóloga, dirige la cátedra José Agustín Goytisolo. ¿Cuál es la huella de este autor en la historia de la literatura catalana y del resto de España?

-La huella de Goytisolo, que escribió 21 libros de poesía en castellano, puede observarse en los poetas que escriben en esta lengua, mucho más que en los que escriben en catalán, aunque también lo hayan leído. También gracias a los cantautores, en especial a Paco Ibáñez, sus poemas han llegado a muchísima gente.