«En el caso Grúas se faltó al respeto a la función judicial»

16/03/2019

Vicente Garrido ha dirigido el Ministerio Público en las islas desde 2003, cuando fue elegido por primera vez como fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), cargo en el que fue confirmado tanto en 2008 como en 2014, en ambos casos ya con la condición de fiscal superior de la comunidad autónoma. Ahora, cede el testigo a su compañero Luis del Río y repasa 16 años de intensa actividad.

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francisco socorro

Las Palmas de Gran Canaria

- Deja el cargo de fiscal superior tras 16 años, ¿cuáles son sus sensaciones?

- Desde el primer momento que supe mi no renovación me he encontrado tranquilo y sereno. Mi primera reflexión entonces y ahora, es que estoy muy orgulloso por muchos motivos. Primero por el trabajo que he realizado durante esos 16 años. También por la valoración positiva unánime que han mostrado los demás con mi labor. El respaldo de siete votos a favor entre los miembros del Consejo Fiscal que valoraron y respetaron mi trabajo, no solamente los cinco que pertenecen a mi asociación, sino dos natos como son nada más y nada menos que el teniente fiscal de la FGE Luis Navajas y el fiscal inspector, Fausto Cartagena. Incluso el elogio de la fiscal general, aunque no obstante ella pensó que era necesario un cambio porque llevo mucho tiempo en el cargo. Es una decisión que respeto, pero no comparto. La satisfacción también la encuentro en el respaldo que he recibido de mucha gente y me considero una persona profundamente tocada por la vara de la fortuna. Desde el punto de vista personal, estoy sereno y tranquilo ya que no existe ninguna intervención política, aunque creo que ha habido una clara influencia ideológica donde no se han tenido en cuenta razones de peso como la votación y méritos y capacidad. Pero que conste que lo respeto.

- Habla de influencias ideológicas... ¿y eso no es política?

- Cuando hablo de política, me refiero a partidos. En este caso concreto expreso que es evidente una influencia ideológica.

- Ha sido fiscal superior con PSOE, PP, CC... ¿Es un superviviente ideológico?

- El privilegio mayor en estos 16 años ha sido la construcción de una nueva estructura que es la creación de la Fiscalía de la Comunidad Autónoma en 2008, basada en dos pilares como es el pilar jefe representante de los 122 fiscales de las islas y la relación pública. Ambas han sido un privilegio. Como jefe te acercas más a la administración autonómica y eso es saludable porque soy un ferviente admirador de la gestión pública en nuestra comunidad de la Administración de Justicia. Se ha producido una mayor cercanía entre los responsables de los medios materiales a sus ciudadanos y un ejemplo claro son los nuevos edificios judiciales de las islas. Me he relacionado con administraciones de PP, PSOE y CC y con todos me he llevado bien, es lógico que hayan consejeros más implicados que otros y también los viceconsejeros y directores generales que han sido muy sensibles con nuestras necesidades. Puedo nombrar a José Miguel Ruano, con un equipo donde estaban Carolina Déniz, Dolores Alonso o Rosa Rubio, también Francisco Hernández Espínola, Manuel Fajardo o Aarón Afonso y viceconsejeros como Pedro Herrera y Emilio Moya y ahora Emilio Moreno.

- ¿Ha hablado con la fiscal general del Estado, María José Segarra?

- Sí, me ha llamado y lo agradezco sinceramente. Me ha transmitido que valoraba mi labor, trayectoria profesional y capacitación. Yo no estoy enfadado, ni mucho menos. Ha tenido esa deferencia de transmitirme personalmente su decisión.

- Su relevo se produce tras un proceso de selección en el que hubo una votación no vinculante y tampoco fueron públicos los proyectos de los dos candidatos. ¿No cree que son cuestiones que deberían reconsiderarse por parte del Ministerio Fiscal?

- Por supuesto. Creo que el Ministerio Fiscal necesita un cambio y modernización. En la época en la que fui vocal del Consejo apostamos por una mayor transparencia y comunicación acerca de las actuaciones que desarrolla la Fiscalía, el día a día y es que el ciudadano tiene derecho de conocer nuestra actividad. Apuesto por esa revolución de nuestra esencia y dotar de una mayor cercanía y transparencia de verdad, auténtica. Pero la norma de hoy en día no nos permite hacer públicos nuestros proyectos, aunque creo que darlos a conocer nos obligaría a desarrollarlos con mayor intención. También se pretendió en el anterior Consejo que la votación fuese vinculante, y yo apuesto por eso ya que tenemos que cambiar como institución hacia delante.

- ¿Y cuáles fueron sus propuestas?

- Primero informar lo que se había hecho y los logros seguidos, y luego lo que faltaba por hacer. Hemos hecho algo muy positivo que es crear un equipo cohesionado con unidad de actuación y que, por ejemplo, se demuestra cada año cuando voy al Parlamento a informar sobre la memoria y voy acompañado de las dos fiscales jefe provinciales. Otro de los logros alcanzados ha sido el proceso de unificación de los procesos de gestión a través del programa Atlante. El esfuerzo que se ha hecho en la implantación de un sistema de gestión procesal en el que estamos juntos los órganos judiciales y la Fiscalía, ha sido enorme y el resultado ha sido maravilloso. Falta un punto aún que es la obtención definitiva del expediente digital auténtico o también llamado papel cero. Era la base de mi proyecto y estamos muy cerca. En la jurisdicción social ya estamos muy avanzados, también en lo contencioso-administrativo, en el ámbito civil estamos con el proyecto piloto y tenemos que volcarnos posteriormente con los penales, aunque para todo esto es necesaria la colaboración de la Sala de Gobierno, los secretarios coordinadores, el fiscal superior y los fiscales jefe provinciales. Me hubiese gustado seguir liderando ese proyecto. También se ha quedado pendiente el diseño de la nueva oficina fiscal, que requiere el consenso de muchas personas y ha costado. Está muy trabajado y solo ha faltado plasmarlo. Por último, otra necesidad está relacionada con la mejor comunicación del Ministerio Fiscal con un gabinete de comunicación que exteriorizara con criterios técnicos nuestra actividad.

- ¿Vio el proyecto de Luis del Río?

- No lo he visto. A él le he felicitado y le he transmitido todo mi apoyo en su nueva etapa. Lo mejor para él será lo mejor para la carrera.

- Hay dos procedimientos en los que se ha visto directamente implicado y que han enormemente mediáticos: uno es el Albagate y otro el Grúas. ¿Le ha llegado a afectar a nivel personal su sobreexposición?

- Han sido dos casos muy importantes. En el procedimiento contra Salvador Alba, reconozco que me gusta la información, pero no la sobreexposición y he dado muestra de ello a lo largo de mi carrera. Esta cuestión la he llevado directamente, he redactado 75 informes, algo que nunca he hecho en mi vida con muchos tontos y otros de una envergadura enorme como ha sido el propio escrito de acusación. Estoy orgulloso del trabajo realizado y lo que pase después, ya veremos.

- ¿Será usted el fiscal en la vista?

- No tengo dudas al respecto.

- El presidente de la Audiencia, Emilio Moya transmitió su temor porque ese juicio se convirtiera en «un circo»... ¿Es de la misma opinión?

- No me corresponderá a mí dirigir los debates de ese juicio y el magistrado que actúe como presidente, espero que lo haga con la misma solvencia, sosiego, sabiduría y mano izquierda que, como por ejemplo, lo está haciendo Manuel Marchena en el juicio del Procés. De eso dependerá que el juicio no se convierta en un circo. El trabajo fundamental está hecho pero queda lo más duro e importante y el juicio tiene que celebrarse y la presunción de inocencia debe de prevalecer por encima de todo.

- ¿Y qué sensación le deja el caso Grúas?

- En esta ocasión, no he llevado ese procedimiento y solo puedo decir que la actuación de la Fiscalía ha sido bajo el estricto cumplimiento del principio de legalidad. Lamento profundamente que algunas de las partes haya puesto en riesgo las relaciones institucionales de lo que es el Gobierno de Canarias con la Administración de Justicia. Las personas que tienen responsabilidad en uno y otro ámbito deben de separar muy claramente lo que es su función de administración pública y de ser parte implicada en un procedimiento. Se ha faltado al respeto a la función judicial, en la que incluyo al Ministerio Fiscal. Es un procedimiento que en ningún momento se le ha privado de la tutela judicial efectiva a ninguna de las partes, la Fiscalía ha actuado dentro de la legalidad y sembrar dudas de la actuación interesada o torticera del Ministerio Fiscal es muy peligroso porque empiezan también a participar en el descrédito de la propia Administración de Justicia. No pretendo que la actuación de los órganos judiciales y Fiscalía sean un salvoconducto de impunidad, todo lo contrario, si hay alguien que la hace, la paga. Y si lo hace el Ministerio Fiscal, que lo pague. Pero sembrar dudas de forma rara, mostrando un desconocimiento de las normas procesales interesado, creo que se le hace un flaco servicio a la justicia. La actuación del Ministerio Fiscal fue pura, limpia y transparente y eso no quiere decir que sea del agrado de todas las partes, ni mucho menos. Han recurrido, ha habido votos particulares, informes refrendados por la Sala del TSJ... No hay ningún interés torticero en nuestra actuación y tampoco ha habido retraso deliberado. ¿Cómo es posible que se pueda decir eso? La causa entró en septiembre y salió en noviembre y en ese tiempo incluso hubo una reforma estatutaria. No es serio opinar que ha habido un retraso intencionado.

- ¿Ha generado el caso Grúas una fractura entre el Gobierno canario, el TSJC y la propia Fiscalía?

- Las críticas de Clavijo y de otros miembros del Gobierno sobre la actuación de la Fiscalía, considero que son opiniones equivocadas, sin más, y que hacen daño al no estar fundamentadas. Nuestra actuación ha sido uniforme y la de la Sala también salvo el voto particular.

- Un voto que usted dijo que era «difícil de entender»...

- Dije que no lo compartía porque se alejaba del criterio de nuestro dictamen y me refería a lo de «difícil de entender» sin ánimo de ser tendencioso, sino porque sus razonamientos estaban enrevesados. Estaba jurídicamente razonado, pero su argumentación era un poco enrevesada. En el segundo voto particular, Doreste insistió en la misma argumentación aunque fue más claro. Pero eso es normal y forma parte de la sanidad de nuestro sistema democrático. Nunca hubo una fractura entre la Fiscalía y el TSJ, nunca y ni siquiera con el voto particular discrepante. He mantenido siempre una excelente relación con el presidente del TSJC, Antonio Doreste.

- ¿Y el famoso informe que libraba de cargo a Clavijo?

- Nunca existió un informe ya que toda documentación tenía que pasar un visado de superiores como mi caso y luego, por su especial trascendencia, por la Fiscalía General del Estado. Hasta que no sea definitivo, no tiene relevancia alguna en el procedimiento. ¿El primero que se hace es el bueno? Pues no, ni mucho menos. Especular y analizar sobre la trascendencia de ese borrador, es no conocer nuestro funcionamiento y manipular la realidad.

- ¿Se ha sentido atacado?

- ¿Que ha habido deseo de cargar las tintas sobre el fiscal? Pues ahí es donde digo que los estamentos deben de diferenciarse. No tiene sentido que el consejero de Justicia -José Miguel Barragán- introduzca la duda de una posible manipulación. Su función es proveernos de medios materiales y personales y no esa.

- ¿Ha recibido presiones?

- Nunca, nunca de ningún tipo. Jamás, ni por arriba no por abajo. Nadie nunca se ha dirigido a mí.

- ¿Entiende que se paralice que el procedimiento por un recurso, cuando la Sala dijo que no cabía? ¿Y el cambio de calificación de investigado a interviniente de Clavijo?

- Lo primero es una pura discusión jurídica. El asunto de interviniente, es una cuestión ciertamente muy ambigua. A los juzgados se va de investigado, de testigo o de perito y los tres son intervinientes, como abogados, acusaciones, etcétera. Es el juego del lenguaje y no hay que darle mayos trascendencia. Se juega con las palabras y se analizan de forma minuciosa.

- ¿Cree que hay o no delito de Clavijo en el caso Grúas?

- No voy a responderle porque el caso está en La Laguna y ahora, ni siquiera soy el responsable ya que lo ha cogido Anticorrupción de la mano de María Farnés.

- ¿De dónde partió el que sea María Farnés ya que se encargue del caso?

- Pues ni idea, la fiscal jefe Carmen Almendral me transmitió esa noticia con la misma sorpresa que la recibí yo.