La actriz, en la playa de Las Canteras, en una entrevista con este periódico, en 2003. / C7

«Los directores y productores españoles tienen el cielo ganado»

El rodaje de 'Salir del ropero' en Lanzarote y 'Las cosas que sé que son verdad' en el teatro Cuyás fueron sus últimas apariciones en las islas

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

«Los directores y productores españoles tienen el cielo ganado. No tienen que volver a reencarnarse. Su lucha es titánica, por eso nunca he fantaseado con dirigir películas». Así se expresó, en febrero de 2019 en una entrevista con este periódico, Verónica Forqué durante el rodaje en Lanzarote de la comedia 'Salir del ropero', dirigida por Ángeles Reiné y producida por el productor grancanario Andrés Santana.

Aquella fue una de las últimas producciones cinematográficas en las que participó esta actriz, fallecida este lunes en Madrid.

En aquella comedia daba vida a Sofía, una mujer de 70 años que decide casarse con Celia, su amiga del alma y que encarnó Rosa María Sardá, fallecida en junio del pasado año. El resto del elenco lo componían: Ingrid García-Jonsson, Candela Peña, David Verdaguer, Mónica López, Álex O'Dogherty, Pol Monen, Malcom T, Sitté, María Caballero y Liz Lobato, entre otros intérpretes.

Sobre Andrés Santana, Forqué se mostró muy clara. «Creo que con Andrés coincidí por primera vez en el rodaje de 'Bajarse al moro'. No estoy segura. Es de mi quinta y que siga trabajando tiene un mérito enorme. Es como los presos que estaban en Alcatraz y que intentaban escapar, aunque el riesgo de ahogarse era enorme. Es un tipo estupendo y generoso», subrayó.

Esta comedia, que se estrenó en 2020 en las salas comerciales nacionales, no propició el último paso de la actriz madrileña por el archipiélago canario.

El teatro, su gran «vocación», permitió al público grancanario disfrutar de su talento a escasos metros de distancia. Fue en abril de este año, durante dos funciones de 'Las cosas que sé que son verdad', obra de Andrew Bovell que dirigió Juan Fuentes Reta. Julio Vélez, Pilar Gómez, Borja Maestre, Candela Salguero y Jorge Muriel completaban el reparto de esta producción escénica.

«Mi vocación ha estado siempre en el teatro. Es donde incluso me he atrevido a dirigir en dos ocasiones. Soy muy noctámbula. Llevo toda la vida haciendo teatro y después de las funciones me entra mucha hambre, sobre las 23.30 horas. Así que mis horas de ocio y relax comienzan cuando todo el mundo duerme. Antes de las funciones apenas puedo comer. Aunque lleve un año haciendo la misma obra, no estoy relajada. Estoy con el motor en marcha», confesó en el rodaje de 'Salir del ropero' en el set instalado en una casa de Playa quemada.

Su presencia en las temporadas del teatro Cuyás ha sido importante desde hace años. Una versión de 'El sueño de una noche de verano' fue su estreno en el recinto de la calle Viera y Clavijo de la capital grancanaria.

Le siguieron los montajes: 'Doña Rosita la soltera' (2005); 'Ay, Carmela' (2006); 'La abeja reina' (2010); 'Buena gente' (2016); 'La respiración' (2017) y la mencionada 'Las cosas que sé que son verdad', en la pasada primavera.

En el Teatro Pérez Galdós recaló también en marzo de 2013 con 'Shirley Valentine', de Will Russell. Con motivo de aquella producción denunció en una entrevista con este periódico que las mujeres a partir de la cuarentena tienen pocas oportunidades en la gran pantalla. «El cine se olvida de las mujeres de 50 años. No hay buenos personajes o al menos recibes menos ofertas para hacer películas. En el teatro, en cambio, una mujer de mi edad tiene más oportunidades», dijo sobre una realidad que no circunscribió a España. «Sucede en todas partes. En el mundo eso es así y en el cine y en el teatro también sucede. Hay mejores personajes para los hombres, tal vez porque hay más autores», apuntó esta ganadora de cuatro premios Goya que siempre se fijó en aquellas «historias» que le parecía «que valen la pena ser contadas».