Delia Santana y Jorge Bolaños junto al Auditorio Alfredo Kraus. / c7

Delia Santana y Jorge Bolaños: todos los caminos conducen a la carcajada

Los cómicos grancanarios presentan un espectáculo conjunto en el Alfredo Kraus en el que ensamblan sus distintos formatos de humor

David Ojeda
DAVID OJEDA

Delia Santana y Jorge Bolaños se han ido, golpe a golpe, situando en la primera línea de la vanguardia cómica isleña. Esa que sí, que existe, y que ha ido cimentando un camino dentro del espectro estatal. Juntos se subirán al escenario de la sala Jerónimo Saavedra del Auditorio Alfredo Kraus para presentar este viernes un espectáculo en el que habrá un poco de cada uno y una proporción mayor de carcajadas.

En principio, aunque ambos pertenezcan al sindicato de la risa, se diría que hay diferencias evidentes entre ellos. Santana es pura 'stand up'; Bolaños transita por un costumbrismo minimalista, pero juntos han hallado un camino común que desemboca en el deleite del espectador.

«Yo consumo el humor de Delia pero práctico otro estilo», refiere Bolaños; «a priori somos diferentes, pero hemos logrado una simbiosis en el escenario muy interesante», confiesa Santana. Esa es la carta de presentación del espectáculo que presentan en el Auditorio que no supone, ni mucho menos, la primera vez que actúan juntos.

La comedia ha sido una tabla de salvavidas para ambos en este 2020 de puertas cerradas. Los dos crecieron en audiencia durante el confinamiento, sacando partido de las redes sociales para romper con una rutina llena de espinas e incertidumbres. Así lo ve Santana, que a través de su cuenta de Instragram propuso experimentos desternillantes como el culebrón 'Amor en cuarentena', con ella, evidentemente, ocupando todos los créditos del reparto.

Bolaños también tiró de esos canales para crecer. Sus vídeos fueron un salvoconducto para la sonrisa durante aquellos meses complejos y le permitieron salir de las costuras de la isla para encontrar nuevos públicos.

Santana tiene claro que no le quedaba otra opción. Residente en Madrid, esta humorista grancanaria sacó partido a su encierro en la localidad de Pinto. «Al principio todos nos asustamos mucho. Me preguntaba constantemente cuándo podría volver a actuar de nuevo, pero le di la vuelta a la situación. A los que nos gusta crear esta situación nos sirvió como incentivo para hacer cosas originales», indicó la artista a la que se le puede ver, por ejemplo, en el 'Parking Karaoke' de David Sainz en la plataforma Playz de RTVE.

Algo similar vivió Bolaños, que hace unas semanas ya vivió un emotivo reencuentro con el público en el CICCA. «Lo pasé muy mal al principio. El no saber cómo iba a ser todo era horrible, pero al final resulta que el confinamiento me ha dado mucho material, me he nutrido mucho de esas experiencias del día a día para generar contenido», asevera el creador insular.

Juntos esperan encontrar un público entregado. «Se nota mucho que la gente tiene muchas ganas de reírse, que lo necesitan. Y no hay mejor regalo que ese. Yo personalmente echaré de menos algo más de interacción con la gente, acercarme a ellos y tocarlos, que es algo que hago mucho en mis espectáculos», subraya Bolaños, que avisa no obstante que sus diálogos con el público estarán de todas maneras muy presentes.

Delia Santana coincide pero avisa que habrá una mezcla perfecta en escena. «Tenemos muchas ganas de actuar y sabemos que cómo está la cosa la gente necesita reírse. Jorge pondrá su humor, que es muy cercano a un estilo más blanco, y yo pondré el mío que es un poquito más cínico. Será muy dinámico ese encuentro entre los dos», dice.

Jorge Bolaños y Delia Santana. / c7

90 minutos de humor. Esa es la propuesta para el espectáculo que Delia Santana y Jorge Bolaños realizarán el viernes 4 a las 20.30 horas en la sala Jerónimo Saavedra del Auditorio Alfredo Kraus. Las entradas se pueden adquirir al precio de 15 euros en la web del recinto.

Humor sin límites pero con contextos.

El humor de Delia Santana se nutre de sus referentes. El 'Saturday Night Live' y figuras elementales como Tina Fey. Ese poso se nota por ejemplo en el estilo crítico que a veces se asoma a sus actuaciones. «No te puede condicionar, por ejemplo, que te siga mucho público. Creo que el humor no tiene límites pero sí que tiene contextos», indica.

Ahí están, por ejemplo, sus parodias en los últimos meses sobre Isabel Díaz Ayuso. «Cuando un artista interpreta por mucho que se meta en un personaje no de deja de estar expresándose. Y creo que el que sigue mi humor reconoce que soy una persona tolerante, progresista y con un punto crítico. Cuando hice la parodia en la que todo lo remataba con la palabra Venezuela creo que se entendía perfectamente hacia dónde iba mi crítica», manifiesta.

Por su lado, Bolaños reconoce naturalmente que sus influencias cuajan algo menos en su forma de hacer humor. Con su proyección durante la pandemia, además, ha logrado que entre las visualizaciones de sus vídeos ahora mismo hayan muchas localizadas en Latinoamérica.

No obstante, esto añade responsabilidad a su día a día. «No todo es color de rosa para los cómicos. Esto te obliga a exprimirte y a estar todo el día pensando en cómo renovarte, en hacer cosas que no acaben aburriendo a la gente», expone.

Santana y Bolaños, a su vez, agradecen que en este complejo estado en el que al elemento cultural se le mira con recelo poder tener escenarios en los que encontrarse de nuevo con el público.

Escena.

Ignatius, Kike Pérez, Aarón Gómez, Darío López... el humor canario cuenta en la actualidad con un amplio capital de cómicos y de seguidores. «Estamos muy vivos. En la península alucinan con todos los cómicos que tenemos en Canarias. Desde la referencia de Manolo Vieira hasta los actuales. Y lo bueno es que somos muchos y muy dispares, con lo que puedes elegir que te gusta o que no», indica Santana, algo en lo que Bolaños está de acuerdo.