La Orquesta Filarmónica de Gran Canaria. / c7

La concertino Barennie Moon sustituye al lesionado Chichon en la clausura del Festival

El director británico sufrió un accidente doméstico a 48 horas del primer concierto de este sábado, en el Auditorio Alfredo Kraus

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

La Orquesta Filarmónica de Gran Canaria (OFGC) será este fin de semana la encargada de poner los compases finales a la 37ª edición del Festival Internacional de Música de Canarias (FIMC) en los auditorios capitalinos. Lo hará con un programa que representa una alegoría para estos tiempos, al incluir 'Divertimento en Re' de Mozart, y 'Tres Equali para cuatro trombones', de Beethoven, así como la 'Sinfonía nº 5' del genio alemán, en la que se incluye sin duda el fragmento sinfónico más conocido de la historia de la música.

Debido a una lesión física originada en un accidente doméstico solo 48 horas antes de los conciertos, la formación no podrá ser dirigida por Karel Mark Chichon, director artístico y titular de la formación grancanaria, tal y como estaba programado. En su lugar, y con la finalidad de ofrecer este esperado concierto de clausura, la organización ha encomendado la dirección a la concertino invitada Barennie Moon.

Las entradas están disponibles en www.festivaldecanarias.com, donde también se puede descargar el programa de mano, así como en las plataformas del Auditorio Alfredo Kraus y el Auditorio de Tenerife. El primero acoge la velada esta noche, que se repite este domingo en el santacrucero.

La OFGC abre su intervención interpretando el 'Divertimento en Re mayor', de Mozart (también conocido como Sinfonía de Salzburgo no 1), para cuarteto u orquesta de cuerdas, una pieza de música ligera, ambiental, sin una estructura musical concreta y que fue muy popular en el siglo XVIII.

Bernard Doughty, Cristo Delgado, Carlos Zarzo y Josiah Walters, trombones de la OFGC, protagonizarán 'Tres Equali para cuatro trombones' de Beethoven, como preludio a la 'Sinfonía nº5', que cuenta con uno de los comienzos más populares de la historia, gracias a cuatro notas inconfundibles: «Ta-ta-ta-taaaa (Sol sol sol miiii...)» .