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El cineasta Alejandro Amenábar. C7
«Mi posición como ciudadano es cada vez más explícita en mi cine»

Alejandro Amenábar

Cineasta

«Mi posición como ciudadano es cada vez más explícita en mi cine»

Entrevista ·

El viernes participa en una mesa redonda en la capital grancanaria con Álex de la Iglesia, Carla Simón y Fernando León de Aranoa

Victoriano Suárez Álamo

Las Palmas de Gran Canaria

Lunes, 10 de abril 2023, 02:00

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El ganador de un Óscar y nueve premios Goya visita Gran Canaria para participar en una de las mesas redondas de la nueva entrega de las Jornadas sobre el Oficio Cinematográfico, que se desarrollan en el marco del 22º Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria.

-Viene usted para participar en una de las mesas de las Jornadas sobre el Oficio Cinematográfico. ¿Cómo lo entiende, más allá de que es su medio de vida?

-En mi caso ha sido mi auténtica diversión y lo que ha dado sentido a mi vida. Es como cuando piensas en una persona que juega al fútbol y puede vivir de ello. El cine representaba mi ocio y ahora veo que puedo dedicarme plenamente y me permite ganarme la vida. Hace que me sienta plenamente realizado.

-Una vez que lo conoció desde dentro, con el rodaje de 'Tesis', ¿el cine le conquistó o descubrió aspectos que desde fuera veía de otra forma y le surgieron dudas?

-No me sorprendió. Lo que constaté es que lo que había estudiado en la Universidad tenía muchas carencias prácticas. Eso lo aprendes muy rápidamente. El primer día de rodaje sentí que estaba en mi salsa. Es la fase de ejecución o de trabajo en la que me siento más cómodo. Lo que más me sorprendió en comparación con lo que había hecho, que eran cortos o videometrajes, fue el tiempo que tienes. Un rodaje es una carrera contrarreloj. Incluso, como era una película con medios tan justos teníamos que controlar la cantidad de negativo de la que disponíamos. En la mecánica del rodaje me siento como pez en el agua.

-¿Disfruta más cuando rueda o cuando monta la película?

-El montaje también me apasiona. Para lo que me siento realmente capacitado es para el rodaje, entendido como un lugar para articular a un tipo de gente y para sacar lo mejor de esas mujeres y hombres. Llevar ese barco a buen puerto sin que haya mayores tragedias, porque a veces un rodaje se puede convertir en un drama, es en lo que me siento más cómodo.

-He leído que algún rodaje le ha quitado el sueño y casi ha tenido algún pequeño ataque de pánico.

-Realmente lo que me ha quitado el sueño ha sido encontrar la financiación. Por supuesto que hay unos rodajes más duros que otros. Se me olvida cuando van pasando los años lo que me cuesta levantar la financiación de mis películas. En concreto, 'Mientras dure la guerra' fue una película por la que no apostaba ni el Tato. Tuvimos que parar la financiación durante un año porque no conseguíamos que ninguna televisión ni un grupo inversor creyera en el proyecto. Eso sí que me quita el sueño. Una vez que empieza el rodaje y entro en la dinámica, lo llevo mucho mejor.

-¿Y la fase previa? ¿Sus películas suelen surgir de un tema concreto, de una imagen?

-Nunca sabes muy bien de dónde surge la inspiración. Intento alimentar la curiosidad. Es lo que me hace crecer como persona y artista. Esto a veces viene en una noticia que leo en el periódico, en un libro que he encontrado en el estante de una librería, como me ocurrió con el de poemas de Ramón Sampedro. Bebo mucho de la Historia. Siempre me ha gustado la Historia, porque a veces revisar con detenimiento una época concreta te da claves el mundo en el que vivimos y posiblemente del mundo al que nos dirigimos. Lo que sí ha evolucionado con los años en mis fuentes de inspiración es... ¡cómo decirlo!, una mayor preocupación sobre mi posicionamiento como ciudadano, mi lugar en mi sociedad. Se va haciendo más explícito en mis películas.

-En varias de sus películas, la melodía principal de la banda sonora ha sido creada por usted mismo. ¿Nace a medida que escribe el guion o nace a posteriori, una vez ha rodado?

-Se han dado las dos cosas. Antes era más bruto. Cuando hacía la música para mis cortometrajes era bastante primario. Lo que hacía era esperar a tener todo el cortometraje montado y después me ponía a aporrear el teclado. Después fui siendo más cuidadoso, sobre todo cuando entré en contacto con músicos que sí que han tenido una formación académica, como fue el caso de Mariano Marín, con el que compuse la banda sonora de mis dos primeras películas, y después con Lucio Godoy, que ha intervenido siempre como productor musical de mis películas. Con ellos aprendí a esbozar los temas que luego se desarrollan a lo largo de la partitura. A veces esos temas surgen antes de la fase de rodaje, como sucedió con 'Mientras dure la guerra'. Otras veces, nacen después, como con 'Los Otros' y con 'Mar Adentro', donde empecé a componer una vez tenía editadas las películas.

-Cuando empezó a rodar era con película de 35 milímetros. ¿La echa de menos?

-No. Nunca he echado de menos el formato cinematográfico. Para eso soy bastante poco nostálgico. Tardé en dar el paso. Cuando rodamos 'Ágora' ya podía haberla rodado en formato digital, pero había oído hablar de carencias en cuanto a la definición y problemas de sobrecalentamiento de las cámaras, por lo que decidí no dejarme llevar por la tecnología. Cuando fuimos a rodar 'Regresión' prácticamente ya no quedaban laboratorios, porque todo el mundo estaba con el digital. Y salté de cabeza, porque cuando rodaba me decía que era increíble que en pleno siglo XXI aún estuviéramos con máquinas que parecían artefactos para hacer fideos. Tenías que vigilar el ruido, el pelo que muchas veces se colaba en la ventanilla, te podías quedar sin material en mitad de una toma importantísima porque se había calculado mal el rollo... Por eso no echo de menos aquel formato físico. El digital permite, entre otras cosas, rodar más material.

-¿Es usted un director de repetir mucho las tomas?

-No. Tampoco soy de los cineastas que dan por buena la primera toma, aunque alguna vez lo he hecho. No soy de gastar mucho material.

-¿El salto al mundo de las series con 'La Fortuna' fue porque le apetecía probar el formato o entendía que la historia requería más tiempo?

-No fue por buscar el formato. Fue porque me gustaba la historia. No es importante que haya sido una serie, sino que me haya basado en un material previo. Es la primera vez que elaboro una historia, con Alejandro Hernández, que parte de una obra original, que es el cómic 'El tesoro del cisne negro', de Paco Roca. Cuando empezamos a esbozar la historia y su traslado a la pantalla, pensamos en una película, porque es lo que me sale. Antes de nada me considero animal de películas, de largometrajes. Pero en seguida nos dimos cuenta de que para contar toda la historia en su plenitud nos íbamos a las cinco o seis horas y por eso acabó convirtiéndose en una mini-serie. En realidad, fue la historia la que nos llevó al formato.

-¿Se encontró cómodo o echó de menos el formato cine?

-Me encontré cómodo. Lo más incómodo fue obviamente el covid-19. Rodamos en plena pandemia, cuando salimos del confinamiento duro. Daba por hecho que no podría rodar, pero nuestro productor, Fernando Bovaira, se lanzó y nos lanzamos todos a rodar con todos los protocolos covid, con el riesgo de saber que si yo caía enfermo o le pasaba a alguno de los protagonistas había que parar. Ese fue el estrés de la serie. El proceso de rodaje fue muy parecido, para mí, al de una película. Eso sí, se convirtió en el rodaje más largo en el que he estado en mi vida, porque nos llevó aproximadamente medio año.

-¿Repetirá con una serie?

-Dependerá de a lo que me lleve la historia que quiera contar. Ahora la historia que tengo entre manos es un largometraje y creo que debe de serlo. Siempre digo que está muy bien la llegada de las plataformas y la fiebre de las series, pero ya dice Fernando Trueba, si te obligan a comer paella todos los días, aunque te encante, acabas por aborrecerla. Me encanta pensar que seguimos apostando por la diversidad de formatos. Igual que hay series, también se pueden hacer largometrajes, cortometrajes y mediometrajes.

-¿Sigue acudiendo a las salas de cine con asiduidad o ahora ve más cine en casa?

-Voy menos, porque tengo un cine montado en casa. Pero la experiencia colectiva siempre me gusta.

-Imagino que ese nuevo largometraje del que habla se estrenará en salas...

-Sí, esa es la idea. Veremos qué pasa.

-Anunció el otro día que la temática gay tendrá su peso en esa nueva película.

-Sí. Es un elemento importante en la película, pero no la califico como una película gay.

-Canarias es un lugar muy avanzado de siempre para el colectivo LGTBI. ¿No le encajaría rodar en las islas alguna escena en esa nueva película, aprovechando además la política de incentivos fiscales que impera en las islas?

-Me encantaría, pero depende de a dónde me lleve la historia.

-Por su respuesta me da que por ahora no encaja en sus planes...

-Lo intentaré, pero será complicado [risas].

-¿Le preocupan los nuevos hábitos de consumo de los jóvenes, los estudios dicen que consumen más audiovisual que nunca pero la concepción del cine que tienen y de su historia es muy diferente, en casos hasta nula?

- Veremos a dónde conduce la cultura de la multipantalla, del estímulo instantáneo, del mensaje rápido y telegráfico. Yo he intentado entrar en esa cultura, en Tik-tok e Instragram, y no lo he conseguido. Entiendo que son opciones personales y no podemos dar la espalda a la evolución y al progreso. Lo que no sabemos es si realmente va a haber algún tipo de regresión a la hora de percibir el cine y también la literatura. Quiero pensar que la cultura sabrá seguir abriéndose paso y las nuevas generaciones seguirán teniendo curiosidad. Para rescatar o conseguir algo brillante es inevitable mirar atrás. Mira los casos de C. Tangana y Rosalía en la música. Es inevitable conocer el pasado.

-No le veo viendo una película en la pantalla de un móvil...

-Ni en un móvil ni en un ordenador. Desde luego tampoco a doble velocidad como sé que se hace a veces. Para mí es matar el placer de que te cuenten una historia. Hay que entender también la osadía de la juventud. Nosotros también fuimos muy brutos. Recuerdo que cuando estábamos en la Facultad, renegábamos o ignorábamos algunos clásicos. A veces como una respuesta ante esos clásicos y de ahí surge el arte, porque los rebates. Pero está claro que lo importante previamente para lograrlo es conocerlos.

Cuatro mesas en dos días

La nueva entrega de las Jornadas sobre el Oficio Cinematográficos, que organiza 18 Chulos y que cuenta con Salan Producciones a nivel local, arrancan el viernes, 14 de abril, a las 16.00 horas, en la sala Miller del parque de Santa Catalina de la capital grancanaria, con la celebración de 'Un Óscar y más de 20 Goyas en una misma mesa', en la que intervienen los cineastas Alejandro Amenábar, Álex de la Iglesia, Carla Simón y Fernando León de Aranoa. El Gran Wyoming será el encargado de ejercer de moderador.

La segunda se traslada hasta Cinesa El Muelle, donde se desarrolla, a partir de las 19.00 horas, el encuentro denominado 'Ángela Molina: Radiografía de una vida de cine'. En la misma, la actriz, Premio Nacional de Cine y Goya de Honor, entre otros muchos galardones, charlará con la periodista televisiva Elena Sánchez.

Al día siguiente, de nuevo en Miller, a las 12.00 horas, será el turno de la mesa denominada 'Actores y autores. De la comedia al drama', en la que intervendrán Karra Elejalde y Paco León, con Wyoming de nuevo como moderador. Concluyen las jornadas, a partir de las 16.00 horas, en Miller, con la charla entre Anna Castillo y Macarena García, de nuevo con Elena Sánchez como moderadora.

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