La gran pantalla vuelve tras 100 días en negro

Los primeros cines reabren este viernes adaptados a la nueva normalidad: las mascarillas son obligatorias, los espectadores están separados y las salas aplicarán estrictas medidas de higiene. Los estrenos irán llegando

ALICIA G. ARRIBAS (EFE) / MADRID

Casi cien días -trece fines de semana- sin poder ir al cine convierte este viernes en un día especial para la avanzadilla de los Yelmo, las primeras salas que abrirán en los centros comerciales, cuyo protocolo de seguridad deja en manos del espectador únicamente la preocupación por elegir la película.

Eso si, para empezar, comenta Borja de Benito, director de Comunicación de la Federación de Cines de España (FECE), se retomarán títulos que se quedaron recién estrenados el fin de semana anterior al decreto del estado de alarma y los estrenos-estrenos, apunta, irán llegando a las salas a partir de julio.

Si bien Universal se adelanta al 26 de junio, la fecha en la que se espera que abran la mayoría de las salas, con el estreno de Personal Assistant, con Dakota Johnson, el 3 de julio llegará la española La lista de los deseos, de Álvaro Díaz Lorenzo, con Victoria Abril, María León y Silvia Alonso. Entre las citas internacionales, el 17 llega la esperada Tenet, de Christopher Nolan, y otra española, Superagente Makey, dirigida por Alfonso Sánchez, con Silvia Abril y Leo Harlem; le seguirá Disney con Mulan, el viernes 24 de julio, y así irán llegando los estrenos veraniegos: de blockbuster como Wonder Woman 1984, a la íntima Uno para todos, de David Ilundain, con David Verdaguer.

El lunes pasado, Cinesa, el principal grupo de exhibición cinematográfica en España, reabrió alguna de sus salas, en Valencia, Santiago de Compostela y Zaragoza, y el viernes anterior, los Kinépolis tomaron la delantera y levantaron el telón en su sede de Valencia.

Y, aunque los grandes marcan el paso, algunas salas independientes ya han ido abriendo, como el Cine Almenara en Lorca (Murcia), el Gran Cinema Zugoza de Durango, el Artistic Metropol, de Madrid, o el Cinema Montgrí en Girona, además de los autocines, que pudieron operar desde la Fase 1 al estar al aire libre. Y desde hoy estarán abiertos los Renoir de Plaza de España en Madrid; el 19, los Floridablanca de Barcelona y Retiro de Madrid, y los madrileños Princesa, el mismo 26 de junio.

Los Yelmo, según ha explicado su máximo responsable, Fernando Évole, en un encuentro con periodistas en el centro Isla Azul de Madrid, arrancarán con una oferta de películas común, aunque cada uno puede hacer sus cambios; por ejemplo, dice, los de las Canarias reestrenarán alguna de Fast and Furious, porque les encantan. «Esta semana es casi una toma de contacto con nuestro público; queremos aprender de nuestros clientes, veremos cómo han cambiado, cómo han vivido la experiencia, e iremos ajustando para estar preparados con los cines perfectamente preparados cuando lleguen los estrenos», comenta Évole.

Ir al cine en estos momentos de máxima atención a evitar contagios supone, además de las normas básicas de lavarse las manos, llevar mascarilla y mantener la distancia, un nuevo modo -más sosegado, más emocionante, quizá- de compartir este evento social; es cierto que es recomendable ir con un poquito más de tiempo, pero la sensación de poder volver a las salas es estupenda.

Desde el principio, comprar la entrada o unas palomitas se hará preferiblemente por internet, aunque en las salas hay máquinas donde hacer todo el proceso, y sin tocar nada; los trabajadores, protegidos y controlando desde lejos, las butacas, ordenadas con espacio suficiente. Y se podrán elegir para cuatro, tres, dos o una persona.

«La gente podrá jugar con la proximidad de sus entradas y luego, cada uno es responsable de mantener las distancias», apunta Évole, aunque es tan fácil y cómodo el proceso que solo hay que querer ir al cine, añade.