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De izquierda a derecha, Mari Carmen Sánchez, Sebastián Alvarado y Willy Suárez, junto a una de las cámaras del Instituto del Cine Canarias. COBER

La factoría de profesionales canarios para el cine

El Instituto del Cine Canarias lleva siete años formando la cantera de la que se nutre una industria audiovisual de las islas cada vez más consolidada

Victoriano Suárez Álamo

Las Palmas de Gran Canaria

Domingo, 31 de marzo 2024, 02:00

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«No conozco ni una industria que no se construya desde la formación». Así de tajante se muestra Sebastián Alvarado, director del Instituto de Cine Canarias, sobre la importancia que tiene para el tejido audiovisual del archipiélago que se disponga de profesionales locales con una formación idónea para ser parte de uno de los múltiples rodajes, nacionales e internacionales, que aterrizan cada día con mayor asiduidad en las islas.

«Después de siete años seguimos aquí, que ya es bastante. Hemos crecido muchísimo. Arrancamos con unos 30 alumnos y hoy acariciamos los 200 entre las diplomaturas, los cursos cortos, los 'online' y los intensivos. El papel que jugamos creo que es necesario, porque aportamos mucho a la industria audiovisual canaria. Resulta bastante complicado encontrar una producción local, digo local en el sentido de que se ruede aquí, en la que no se encuentren trabajando alumnos o exalumnos del Instituto del Cine Canarias. Creo que esa es la prueba del algodón, no solo en cuanto al papel que jugamos, sino a la calidad del mismo», subraya Sebastián Alvarado junto a la actriz Mari Carmen Sánchez y al joven cineasta Willy Suárez, que a su vez forman parte del equipo docente de esta institución privada.

Y es que una de las señas de identidad del Instituto del Cine Canarias es que sus docentes son profesionales en activo. Esto, apuntan, da una mayor frescura a las clases, ya que los docentes están actualizados, conocen de primera mano los caminos por los que transita el sector en la actualidad. La nómina de profesores incluye a cineastas como David Pantaleón y Macu Machín -acaba de estrenar en una de las secciones de la Berlinale su primer largometraje, 'La hojarasca', con el que logró posteriormente dos Biznagas en Zonazine del festival de Málaga y el premio a la mejor propuesta canaria en el último MiradasDoc-, los productores Toni Novella y David Castro, el montador y cineasta Fernando Alcántara, e intérpretes como la mencionada Mari Carmen Sánchez o Luifer Rodríguez, entre otros.

Los docentes están en activo

«Todos los profesores estamos en activo y les contamos a los alumnos la vida profesional en tiempo real y no cómo se rodaba en los años 90, sino ahora», subraya Mari Carmen Sánchez.

Esta circunstancia les obliga a hacer encaje de bolillos en ocasiones para compatibilizar sus respectivas carreras profesionales con la docencia en este Instituto. «Al estar todos en activo, nos coordinamos. Es importante que los alumnos no pierdan clases y si no se pueden aplazar a otras fechas, contamos con alguien que las den por nosotros. De todas formas, los alumnos suelen ser muy flexibles y las colocamos en otras fechas», añade la actriz.

La actriz Mari Carmen Sánchez, durante el reportaje.
La actriz Mari Carmen Sánchez, durante el reportaje. Cober

El contacto directo de los docentes con la actividad profesional no solo marca que sus lecciones estén actualizadas. Resulta fundamental para la faceta creativa que marca el día a día de las clases. «Las diplomaturas son tres años, con cursos lectivos de nueve meses y con dos convocatorias al año. Las clases son diarias y los alumnos tienen prácticas todas las semanas. Así, los alumnos de primero de Común, por ejemplo, se juntan con los de Interpretación o Dirección y se desarrollan pequeños rodajes, tanto en interiores como en exteriores, según los casos», aclara Mari Carmen Sánchez.

«Me encanta ver que la gente flipe con lo jóvenes que somos y es que hemos tenido como una cápsula del tiempo, porque hemos podido aprender en tres años de forma condensada lo que otros en ocho. Cuando los alumnos llegan a los rodajes, se ve en su talante, en su forma de trabajar, fruto de todas las prácticas que han tenido aquí. Están rodando, rodando y rodando cada semana y por eso cuando llegan a un set profesional no se sienten unos extraños», apunta Willy Suárez, hoy cineasta y docente que fue uno de los primeros alumnos hace siete años del Instituto del Cine Canarias.

«Las empresas del sector siempre nos reconocen que cuando contratan a alumnos o exalumnos nuestros llegan sabiendo dónde colocarse, con quién tienen que hablar y con quién no, que es muy importante», destaca Sebastián Alvarado.

El cineasta y profesor Willy Suárez.
El cineasta y profesor Willy Suárez. Cober

«Nos preocupa mucho que vivan la colaboración que se necesita para que el hecho audiovisual sea una realidad. Los de producción aprenden lo que necesita un actor, el director cómo trabajar con un montador, etcétera. Eso lo aprenden con rodajes en chiquitito. Entienden que se necesita una disciplina, que existe una jerarquía y un respeto por el trabajo de los demás y que sin eso no se va a ningún sitio. Desde el primer curso se generan esas dinámicas y cuando llegan al tercero y último, muchos con veintipocos años, tienen un bagaje importante que es extrapolable al ámbito profesional», destaca de nuevo Mari Carmen Sánchez.

Sinergias y colaboraciones

Esta fórmula de trabajo también genera sinergias y colaboraciones generacionales que se extienden en el tiempo dentro del ámbito profesional. «Se crea un caldo de cultivo. Se conocen personas de la misma generación y una vez que saltan al campo profesional recurren a los compañeros que han conocido mientras se formaban en el Instituto del Cine Canarias», apunta Mari Carmen Sánchez.

Willy Suárez es un ejemplo. «Voy a hacer próximamente una publicidad para el Gobierno de Canarias y todo el equipo con el que cuento es de aquí, porque son las personas que conozco desde hace tiempo y confío en ellas», apunta este cineasta emergente que ha dirigido cortometrajes tan exitosos como '+1', 'Solo un petardo' y 'Novelera'.

Mari Carmen Sánchez reconoce que la presencia de técnicos en los últimos rodajes isleños en los que ha participado, como ha sido el caso de la serie 'Una vida menos en Canarias', de Antena 3, ha crecido de forma significativa. «Gran parte del equipo técnico era canario», destaca.

Salida laboral

«Los alumnos de disciplinas técnicas tienen una entrada expedita al mercado laboral, gracias al ecosistema actual, en el que hay muchas producciones y no tantos profesionales. Lo tienen sencillo, en comparación con otras regiones. En Madrid y Barcelona, por ejemplo, se dan tortas por entrar en un rodaje, mientras que aquí, aunque hay realidades y realidades, ahora es un buen momento para dar el salto. Ya no es un salto al vacío, porque la piscina tiene agua», defiende metafóricamente Sebastián Alvarado.

Sebastián Alvarado, director del Instituto del Cine Canarias.
Sebastián Alvarado, director del Instituto del Cine Canarias. Cober

En este sentido, Mari Carmen Sánchez rememora un caso que explica cómo los jóvenes estudiantes de este Instituto del Cine van progresando desde que entran en un primer rodaje profesional. «A Willy Suárez lo conocí durante el rodaje de la serie 'La Sala', en la que estaba como meritorio de dirección. Un día, durante el rodaje, nos pusimos a hablar y me habló del Instituto del Cine. Le dije que al siguiente año yo iba a entrar como profesora y mira, ahora él también es profesor y trabaja como director con sus propias producciones», comenta la reputada actriz grancanaria nacida en Cádiz.

Orientación

El director del Instituto resalta que «no hace falta nada para ver cine, pero hacer cine es otra cosa». De ahí que todos los alumnos que se inscriben para aprender ramas técnicas pasen por un primer año en Común que los de interpretación, por ejemplo, no tienen. «Entras porque te gusta el cine, pero no eres consciente aún de lo que implica ser, por ejemplo, director o productor. No conocen en profundidad las distintas figuras. En el Común adquieren una formación previa generalista con clases de dirección, fotografía, montaje, producción, historia del cine, etcétera. Cuando acaban ese año nos reunimos con cada uno y les preguntamos qué han decidido hacer en los siguientes años porque ya tienen una base», dice Alvarado.

«Yo tenía súper claro que quería dedicarme al cine como director cuando entré en el Instituto hace siete años. Pero una vez aquí, te das cuenta de que no tienes ni idea de lo que realmente es el cine profesional. Fui más cineasta antes que cinéfilo y una vez aquí me hice cinéfilo a raíz de estudiarlo», reconoce con humildad Willy Suárez.

Cuando se le pide que eche la vista atrás a los comienzos del Instituto, Sebastián Alvarado reconoce que el arranque no fue fácil. «Tuvimos dudas, porque era algo nuevo aquí y la industria audiovisual en las islas era incipiente, no como ahora. Hubo miedo escénico. Comenzamos con unos talleres y fueron bien y cuando la gente comenzó a entrar por la puerta fuimos creciendo. Hemos tenido años mejores y otros peores. El covid estuvo a punto de hacernos polvo, pero siempre ha habido un crecimiento, si no en números, sí en la calidad de la formación que ofrecemos, porque además vamos a pulmón, sin ayudas. Además, en la sociedad el chip está cambiando, la gente ya no lo ve como una industria de malabaristas, sino como algo serio que genera empleo. Cualquiera que pasee por Las Palmas de Gran Canaria es difícil que en algún momento no se encuentre con los camiones de uno de los rodajes. Ya no es algo exclusivo de Madrid, Barcelona, Londres o Nueva York. Y, además, te puedes formar para dedicarte a ello sin salir de tu comunidad», defiende sin ambages.

Fuera complejos

Mari Carmen Sánchez, Sebastián Alvarado y Willy Suárez coinciden en la importancia de que, gracias a los incentivos fiscales, no paren de llegar rodajes a la islas. Pero también reivindican la necesidad de que se apoye en mayor medida la creatividad local.

«Hay que incentivar la producción local. Nadie va a decir nada en contra de lo que viene de fuera, pero tenemos que quitarnos los complejos, porque si se apoya se puede levantar una producción grande canaria desde cero porque aquí hay talento de sobra. Faltan apoyos, no solo desde lo público», defiende el director del Instituto del Cine Canarias.

Willy Suárez denuncia que hay producciones en las que «intérpretes peninsulares hacen de canarios, cuando aquí hay gente muy talentosa para hacerlo. Los rodajes de fuera generan una dinámica muy positiva porque generan mucho empleo, pero me da coraje que mucha gente con un talento enorme trabaje como peón de obra en esas producciones», dice el joven director.

Mari Carmen Sánchez comparte su rechazo a que intérpretes de fuera asuman roles de canarios en algunas producciones. También muestra su malestar ante «la cuota canaria». «Somos artistas, no somos los actores canarios y no queremos estar en las producciones como parte de una cuota, sino porque aquí hay gente muy talentosa», reitera.

Esta semana, el Instituto del Cine Canarias emitió un comunicado en el que informaba del lanzamiento de «una convocatoria de un curso intensivo que permite realizar el primer año de todas sus especialidades en apenas seis meses, entre abril y octubre». Permanecerá abierta hasta la segunda de abril.

También informaba de la separación del Instituto del Cine de Madrid, tras la entrada en el de Canarias como socio inversor de Ángel Astudillo.

También se apuntaba que el Instituto del Cine Canarias estrena nueva imagen corporativa y que sus instalaciones, junto a la Avenida Marítima de la capital grancanaria, cuentan «con más de 700 metros cuadrados, con dos platós, sala de grabación, sala de maquillaje, taller y diferentes aulas de usos múltiples; y es la única escuela de cine de España que cuenta en su sede con un servicio de alquiler de equipos técnicos -cámaras, lentes y accesorios-, bajo el nombre de Welab Canary Islands».

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