El director Pablo de la Chica, con el Goya que logró por 'Mama'. / C7

«No existe mejor guión que la misma vida»

Pablo de la Chica inaugura con 'Mama', premiado este año en los Goya, la 18º edición de la Muestra de Cortometrajes San rafael en Corto

FRANCESC ZANETTI Las Palmas de Gran Canaria

Cuando el director Pablo de la Chica terminó el rodaje de su documental 'Mama' en uno de los lugares más conflictivos y violentos del mundo, nunca llegó a pensar que la historia filmada en el interior del Parque Nacional Kahuzi-Biega en donde se encuentra el Santuario de Rehabilitación de Primates de Lwiro, en la República Democrática del Congo, le fuese a transformar su vida. Para empezar, con el citado trabajo de poco menos de 30 minutos de duración que abre este sábado, a las 20.30 horas, en el Teatro Víctor Jara de Vecindario, la 18ª edición de la Muestra de Cortometrajes San Rafael en Corto (SREC) que organiza el colectivo Gran Angular, de la Chica obtuvo el Goya este mismo año al Mejor Corto Documental. Asimismo, ha sido el primer cortometraje español en formar parte de la serie de documentales de 'The New Yorker'.

Cuando Pablo de la Chica se refiere a las satisfacciones personales que le ha proporcionado 'Mama' más allá de los premios recibidos y los reconocimientos unánimes que ha obtenido su documental, destaca, ante todo, la audiencia. « De lo que más estoy orgullo y me hace sentirme más feliz, es saber que cientos de miles de personas han podido conocer la historia de Mama Zawadi, de Lorena, de Itsaso y del santuario de Lwiro. Ese momento en el que le doy las gracias a Lorena e Itsaso en la ceremonia de los Goya, porque realmente son dos super heroínas, y entonces ellas se abrazan, es de los instantes que guardas en una zona muy personal y proteges ese recuerdo. También saber que 'Mama' ha llegado a rincones increíbles y hemos tenido mensajes de todo el mundo. El hecho de conseguir que durante 30 minutos alguien se pare a escuchar esta historia es el mayor de los premios. Es la gente la que luego puede ayudar y cambiar la realidad».

El director, que estará presente en la sesión de apertura de esta muestra que este año se desarrollará hasta el 11 de noviembre bajo el lema de 'Cine y activismo', no para de producir distintos trabajos desde su productora, Salon Indien Films. «Ahora mismo estoy muy focalizado en dos proyectos muy personales donde dirijo y escribo. El primero es 'Elefante', la historia de un niño colombiano desaparecido que será mi debut en ficción. Por otro lado, también ando sumergido en un proyecto documental, que va a ser una bomba cuando salga, pero ahora no puedo adelantar información por razones de confidencialidad (solo puedo decir que como socios y compañeros tendré al increíble equipo de documentales de Fremantle)», señala de la Chica, que también ha dirigido el documental 'The Other kids', ganador de varios premios en festivales de cine de todo el mundo o la serie de refugiados 'Dreams with out borders' para la cadena Aljazeera Documentary Channel.

Según el realizador de 36 años el documental le permite trabajar «esa verdad tan pura que consigues cuando estás rodando cientos y cientos de horas y sabes que estás trabajando sobre la realidad, y esa realidad te sorprende. No existe mejor guion que la misma vida y por ello creo que el documental tiene una luz tan especial», admite.

La protagonista

Es la luz que emana del documental que se proyecta en la inauguración de SREC. La vida de su protagonista, Mama Zawadi, una mujer que tras ser violada tres veces ha recuperado la ilusión criando chimpancés en el Santuario de Lwiro en donde los primates encuentran el único lugar en el mundo donde el amor incondicional puede curar las heridas de la guerra y salvarles de la extinción, ha estado marcada por la violencia. Según la ONU, la provincia de Kivu Sur en la que se ubica la reserva, es la peor región del mundo para vivir si eres mujer y calculan que se producen 20 violaciones al día. Zawadi solo es una más de las miles de mujeres víctimas de esa violencia, a la que se suma el grave conflicto armado que vive el país y la caza furtiva. Como ella misma explica en el documental, la forma en que llegaron los chimpancés al santuario de Lwiro, es muy similar a cómo llegó ella. Tanto los chimpancés como Zawari son víctimas de la violencia que asola la región, y juntos han conseguido revertir este sufrimiento y hacer que la luz venza a la oscuridad.

Desde de 'The other kids', su ópera prima como director rodada en 2016 a 'Mama', de la Chica asegura que ha calmado sus ansias de rodar. «No me concedo un día de descanso y el obligarme a escuchar ha provocado trabajar algunos aspectos artísticos a fuego lento, al mimar las cosas y supongo que es en lo mejor que estoy evolucionando. Creo que como a todo el mundo, cuando vas trabajando en algo y cumples años, terminas aprendiendo a revisar errores que cometiste en el pasado e intentas corregirlos... pues más o menos yo e intentando algo similar dentro de mi caos y autodestrucción cuando creo algo. El parar a escuchar al otro, escuchar la historia, escuchar al equipo, escucharte a ti y cómo recibes lo que vas a contar es un ejercicio que me está ayudando a evolucionar como persona y espero que se vea reflejado en los próximos trabajos que haga».

La chispa surgió tras una reunión de expatriados en Kampala, en 2014

«Siempre he querido contar historias que cambian el mundo y toquen al espectador, historias de verdad con un profundo tono social que puedan cambiar al espectador», confiesa Pablo de la Chica, que conoció la historia de Mama Zawadi en 2014, tras una reunión de expatriados en Kampala (Uganda). «Al descubrirla noté como un puñetazo en mi estómago, pues no daba crédito a todo lo que me estaba contando Lorena Aguirre, quien está al frente del Centro de Rehabilitación de Primates de Lwiro. Sabía en lo más profundo de mí que era una historia increíble, que abarcaba desde la oscuridad más terrorífica a la luz más brillante, siendo el eje de todo el amor. Solo pude prometerle a Lorena, que costase lo que costase, asumiría los riesgos y contaríamos esta increíble historia. Tardamos casi 4 años en cumplir la promesa», recuerda.

«Teníamos casi todo en contra para rodarlo, los tiempos, el presupuesto, un brote de Ébola en la zona, la seguridad escasa, la cercanía de la guerrilla... pero la historia seguía estando ahí y nadie la contaba. Al llegar a Lwiro, Mama Zawadi, nos estaban esperando para abrir su corazón y narrarnos su historia de lucha y resiliencia, en uno de los lugares más oscuros del mundo. Allí, entre tanta oscuridad y maldad humana encontré en Mama Zawadi y sus bebes chimpancés una historia de lucha por buscar su lugar en el mundo, una historia real de luz y amor, y sobre todo, una historia que el mundo debe conocer», concluye el director.