El hueco dejado por el fragmento expoliado. / JCCM

Castilla-La Mancha reclama a Francia la devolución de pinturas rupestres expoliadas

El Museo de Arqueología Nacional de París también cuenta con pinturas rupestres de Extremadura y Castilla y León que fueron robadas

J.M.LACUNA Albacete

La Junta de Castilla-La Mancha reclama al Museo de Arqueología Nacional de París la devolución de las pinturas rupestres que un investigador francés se llevó a su país arrancándolas de yacimientos arqueológicos de las provincias de Albacete y Ciudad Real. Este investigador que fue pionero en el estudio del arte ruprestre, el abate Henri Breuil (1877-1961), recorrió España en los primeros años del siglo XX en busca de muestras artísticas del Paleolítico y no sólo las encontró en la actual Castilla-La Mancha sino también en Castilla y León y Extremadura.

No contento con inventariar sus hallazgos y describirlos en varias publicaciones, decidió arrancar 16 fragmentos de rocas pintadas y llevárselas a Francia. El misterio de estas pinturas expoliadas se ha descubierto ahora gracias a un trabajo de investigación predoctoral relacionado con la historiografía del arte rupestre de Hellín (Albacete) de Alexis Armengol García, doctorando del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la UNED.

A través de la correspondencia que Breuil mantuvo con Federico de Motos, su ayudante español, Alexis ha podido confirmar estos expolios. También ha documentado que uno de los fragmentos robados en Albacete es una figura de cierva pintada de marrón oscuro que hoy se encuadra en el Arte Levantino o Arte Oriental Español y que Breuil incorporó a su colección particular antes de acabar en el Museo de Arqueología Nacional de Saint-Germain-en-Laye, a las afueras de París.

Devolución a España

A raíz de esta investigación, la Junta de Castilla-La Mancha ha decidido reclamar a Francia la devolución de estos fragmentos con la mediación del Ministerio de Cultura español. «Confío en la sensibilidad que el gobierno francés ha demostrado en casos similares», afirma Ana Muñoz, viceconsejera de Cultura de Castilla-La Mancha, para quien «las piezas en los museos tienen sentido si están contextualizadas y el mejor sitio para esas pinturas es alguno de nuestros museos, ya sea en Castilla-La Mancha o compartidas con Extremadura y Castilla y León, que son los lugares de procedencia de los fragmentos encontrados».