Constitución del primer Patronato de la Casa de Colón. / imagen cedida por la casa de colón

La Casa de Colón, el museo que puso las bases de la política cultural de Gran Canaria

El centro americanista de Vegueta, que depende del Cabildo, celebra este domingo siete décadas acercando Canarias y América

ÁNGELA DI CARLO Las Palmas de Gran Canaria

Siete décadas han pasado desde la inauguración de la Casa de Colón, un centro museístico que comenzó su andadura un 18 de julio de 1951 para convertirse en el primer espacio museístico público de Gran Canaria con el objetivo de abordar la estrecha relación de la isla con el continente descubierto desde nuestras costas. Y en su proyección y ejecución tuvo mucho que ver una figura poliédrica en lo intelectual para la cultura de Canarias, como fue la de Néstor Álamo Hernández, que además del impulsor fue el primer director. La Consejería de Cultura del Cabildo grancanario celebra estos días el 70º aniversario de la Casa de Colón con un amplio programa de actos que centrará su atención en su figura y su heterogénea obra.

Más allá de la propia gesta descubridora de Colón, la Casa de Colón ha venido acometiendo desde los años 50 del pasado siglo, de manera científica y rigurosa, la rica relación entre Canarias y América, convirtiéndose en un generoso espacio de reflexión e investigación para expertos de la historia de los dos lados del Atlántico, así como en un centro museístico que, desde una dimensión divulgadora, ha acercado a canarios y visitantes extranjeros esta conexión intercultural establecida por ambas orillas durante varios siglos.

También ha sido un punto de encuentro para el conocimiento y el debate a través de las múltiples actividades que realiza a lo largo de todo el año, como exposiciones temporales, charlas, cursos, proyecciones cinematográficas y conciertos, dirigidas a todo tipo de públicos, a los que se suman una gran variedad de talleres didácticos para que los niños y niñas conozcan las relaciones históricas de Canarias con América.

La Casa de Colón es una institución cultural que comienza a gestarse mucho antes de su inauguración, concretamente a finales de los años 40, por iniciativa del Cabildo Insular de Gran Canaria, sentando las bases de la política cultural que se llevaría a cabo desde entonces. Con ello se pretendía crear un Centro de Estudios Americanistas y dotar a la isla de un organismo de 'alta cultura' que supliera la ausencia de una universidad.

Con la integración de diversas instituciones al museo y el desarrollo de las diferentes políticas de difusión cultural, este centro americanista se erigió como pionero en el impulso cultural que el Cabildo inició el siglo pasado, convirtiéndose en una pieza clave en el desarrollo de su área de Cultura, según explica Nieves Delisau en la investigación 'El Cabildo de Gran Canaria y la Casa de Colón como punto de arranque de su política cultural 1940-1964', presentada en la 21ª edición Coloquio de Historia Canario-Americana en 2014.

Y este trabajo delimita la historia de la Casa de Colón en tres procesos: a mediados de los años 40, cuando nace y se lleva a cabo el plan de creación de la Casa de Colón, hasta que en 1946 comienza la etapa de fundación del Museo y todas las entidades que se unen a él, y ya en los años 60 llega el momento de la consolidación y desarrollo de la Institución. Esta última etapa se produce con la llegada de Alfonso Armas Ayala a la dirección, una figura clave en la institución en la que estuvo entre las décadas de los 60 y los 90, hasta el arribo de la actual directora, Elena Acosta en 1991 .

El contexto histórico

A finales del siglo XIX las cifras de analfabetismo superan al ochenta por ciento de la población, y la educación y la cultura están reservadas a unas élites minoritarias, según se desprende del artículo 'La Casa de Colón y el Proyecto de Creación de un Museo de Bellas Artes en Gran Canaria [1913-1964], de Nieves Delisau y Santiago de Luxán, publicado en el 'Anuario de Estudios Atlánticos', número 66. Además, hasta las primeras décadas del siglo XX, la vida cultural en Gran Canaria estuvo prácticamente restringida al ámbito de la iniciativa privada.

Con Matías Vega Guerra al frente entre 1945 y 1960, el Cabildo vivió una época de recuperación económica en contraste con el mandato de Antonio Limiñana, marcado por un contexto de guerra y una economía muy intervenida. En el nuevo contexto, Vega Guerra plantea un nuevo programa de cinco puntos entre los cuáles se encuentra en segundo lugar la creación de un Archivo Histórico Provincial y un Museo de Bellas Artes, y debido a la ausencia de una infraestructura cultural, surge la Casa de Colón. El fin de la creación era doble. Por un lado, rememorar el paso del Almirante por las islas de camino al Nuevo Mundo, y, por otro, constituir un núcleo de entidad histórica, arqueológica y artística para suplir la carencia de una representación de la cultura moderna en la isla.

Para ello, en 1945 propone al director general de Bellas Artes que la casa situada en el número 1 de la calle Colón sea declarada de interés histórico-artístico. Se trata del edificio donde se emplazaba siglos atrás la antigua Casa-Palacio de los Gobernadores. Aún con las obras del edificio inacabadas, se produjo la apertura al público de parte del museo, previo traslado de los fondos pictóricos del Museo del Prado. El 18 de julio de 1951 tuvo lugar una inauguración simbólica con la exposición Hijos Ilustres del País, aunque hubo que esperar hasta el 18 de julio de 1952 para que el Archivo y el Museo fueran abiertos al público. Y otro 18 de julio, pero de 1954, se abrieron todas sus dependencias y así echó a andar la Casa de Colón.

Un antes y un después

Para el cronista de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, Juan José Laforet, la Casa de Colón ha sido un referente desde su misma creación hace 70 años. «Un referente del que se puede decir que supuso un antes y un después para la capital grancanaria», sostiene.

«Pero no sólo es un referente cultural y científico, con un programa innovador y novedoso, que llevó a la isla a unas expectativas que antes no había ni siquiera planteado, sino un referente urbano y arquitectónico, pues la singularidad del edificio, o conjunto de casas y palacetes que la integran, cambiaron en buena medida la imagen y la significación del entorno de la Vegueta fundacional, que traspasó fronteras y se convirtió en un icono internacional. Hoy todos los grancanarios debemos estar muy orgullosos de contar con un centro que tanto esplendor aporta a nuestra isla», resume el cronista.

Y pese a que el origen de la Casa de Colón está ineludiblemente unido al del Museo de Bellas Artes, la institución ha realizado una política de expansión a través de exposiciones temporales y proyectos de gran magnitud con un gran poder de convocatoria y de repercusión en la sociedad canaria, de los que han derivado trabajos de investigación que han contribuido a conocer mucho más la historia de Canarias y su interrelación con América.

Desde su inauguración, historiadores, científicos, poetas y escritores de ambas orillas se dieron cita en las aulas y espacios de la Casa, y desde entonces ha seguido una actividad cultural que ha traspasado fronteras y ha puesto a Canarias en el mapa de las conexiones. Así, el proyecto de la Casa de Colón va mucho más allá de lo propuesto y dirigido por Álamo, para convertirse en un centro de irradiación cultural de primer orden en la cultura de Canarias.

Es a finales de los 80 y principios de los 90, con la llegada de Elena Acosta a la dirección, cuando se produce la redefinición y dinamización del Museo, que es en la actualidad uno de los más visitados de Canarias. Y también bajo su dirección, la Casa de Colón ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos, y este último año ha sumado dos nuevas propuestas: las gafas de realidad virtual que recrea la estancia del almirante en Gran Canaria durante la primera travesía hacia el Nuevo Mundo y permite subir a la embarcación en una experiencia inmersiva de 360º grado, además de un juego de 'escape room' para que los usuarios puedan conocer de forma lúdica los contenidos de este emblemático centro museístico dependiente de la Consejería de Cultura del Cabildo grancanario.