Carmen Acosta, al teléfono, en un momento de 'La voz humana'. / C7

Carmen Acosta: «'La voz humana' nos enseña el camino por el que no debemos ir»

La cantante, junto con el pianista Juan Francisco Parra, protagoniza la ópera de un solo acto que se representa mañana, en el Pérez Galdós

VICTORIANO S. ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

Suena el teléfono y se desata la tormenta. O al menos se hace visible la compleja realidad afectiva que marca la relación entre ella y él, ya que Jean Cocteau, autor del texto de esta ópera de un solo acto y cantante única con música de Francis Poulenc, no atribuye un nombre completo a los protagonistas de 'La voz humana'.

Este drama, de menos de una hora de duración, cobra vida mañana, a partir de las 19.30 horas, en el teatro Pérez Galdós, con una representación que se enmarca dentro del ciclo 'Música y Literatura'.

Acompañada por el pianista Juan Francisco Parra, la cantante tinerfeña Carmen Acosta sostiene la propuesta en solitario sobre sus hombros en la piel de esa mujer sin nombre. Cuando descuelga el teléfono... ¿qué nos encontraremos? La artista se lo piensa antes de contestar. «No sabemos lo que nos vamos a encontrar, porque ese tipo de llamadas... Creo que ella se encuentra consigo misma, con la realidad que no quiere aceptar y que intenta, por todos los medios, eludir. La ruptura amorosa más que evidente», señala.

Acosta avanza que durante la obra, las llamadas son una constante y que la mayor parte de las mismas las realiza el hombre que nunca aparece sobre el escenario. «Intenta aplazar la ruptura y mantenerla al teléfono. Eso es algo muy contemporáneo, que tiene un vínculo actual con las redes sociales o los 'WhatsApp', ya que nadie se mira a los ojos y se ha perdido mucho el contacto físico. Ella busca que no cuelgue y para lograrlo pasa por muchos estados: se muestra sexy, suplicadora, demandante, acusadora y saca todo su arsenal de mujer para conseguirlo», subraya la cantante isleña.

Desde su punto de vista, la mujer a la que encarna en 'La voz humana' «se aferra» a este hombre que está al otro lado del teléfono como si se tratase de un clavo ardiendo. «La obra retrata una dependencia emocional llevada a su máxima expresión», añade.

Reconoce que, en contra de lo que pueda parecer desde fuera, el libreto pergeñado por Jean Cocteau resulta bastante cercano y habitual para la mayoría. «Todos, en algún momento, hemos rozado esa línea de la humillación para reclamar al otro. El espectador se ve reflejado en el hecho de sobrepasar la raya, que es algo muy humano», comenta.

Esta pieza musical, considerada como una obra maestra del pasado siglo XX -fue compuesta en el año 1958 y estrenada el 6 de febrero de 1959 en la parisina Opéra-Comique salle Favart-, retrata a según Carmen Acosta a una «mujer parisina de los años 40/50, bien acomodada, que se encuentra atrapada en una relación tóxica». Asegura que Cocteau se inspiró en aspectos significativos de la vida de la legendaria cantante gala Édith Piaf para crear este personaje ficticio.

Apunta que el montaje tiene múltiples lecturas, que nacen de la visión personal de cada espectador y profesional. La suya es muy clara. «Creo que 'La voz humana' nos dice que por ese camino, que por ahí no podemos ir. Esa dependencia absoluta y tóxica no tiene un buen fin. Yo entiendo ambos casos. La entiendo como mujer porque todos hemos querido demasiado a alguien y no es nada fácil renunciar a ello. También puedo entenderle a él como hombre, porque no hay quien aguante a una mujer así dentro de una relación». puntualiza Acosta.

Señala que la obra, vista desde el siglo XXI, también retrata un caso de «maltrato hacia la mujer». «Puede tener una visión de maltrato, de mujer maltratada por las constantes llamadas que él le hace. Lo que sí tengo muy claro es que no podemos ser así, las mujeres tenemos que ser independientes. No podemos aceptar ciertas cosas que nos colocan a esos niveles y que se asumían antes porque tradicionalmente estaban asumidas», subraya.

Sobre la música de Poulenc, destaca que «con sus melodías y su música refleja claramente la atmósfera del apartamento» donde transcurre toda la acción. «Los intervalos son repetitivos y la música muy igual, lo que hace que el espectador se agobie. Ahí encontramos la obsesión de ella y también le añade otras melodías maravillosas donde entra la esperanza o el amor. Pasa de unas melodías repetitivas cortas y secas que muestran la dureza del personaje y su obsesión, a otras donde ella se desnuda, vuela y que tienen una sensualidad incomparable», comenta.

Reconoce que supuso todo un reto aprenderse el texto, sobre todo por ser tan repetitivo, y afrontar a la hora de cantar toda la carga emocional que requiere.

Carmen Acosta. / c7

Cada función es un vehículo para explorar y no repetir fórmulas

Carmen Acosta es todo elogios hacia el pianista Juan Francisco Parra por su trabajo en las funciones de 'La voz humana'. Más allá de su magisterio en su instrumento musical, la cantante destaca que «va un paso más allá» y que junto a él ha conseguido desarrollar «una dramaturgia única». «Su presencia musical a mi lado es un lujo», dice.

Ambos encaran cada función de esta ópera de un solo acto como un reto mayúsculo y único. «Cada día es diferente, le buscamos más sutilezas a la obra y así la siguiente representación tiene connotaciones diferentes. Por eso, hay noches que veo que quiero a mi personaje y que entiendo su forma de actuar y otras en las que no», afirma Acosta.

La cantante califica como «heroica» la labor que están desarrollando los responsables de los espacios escénicos y musicales de las islas para mantener activas las respectivas programaciones en medio de la pandemia de la Covid-19. «Es de valorar, porque lo más sencillo es cerrar y no hacer nada. Mis compañeros de profesión de Alemania y otros países europeos llevan todo el año parados», recuerda.

Señala que muchos proyectos que tenía han sido aplazados, incluidas unas funciones de 'La voz humana' en Colombia.

Esta cantante, que también es clarinetista, reconoce que se siente muy a gusto «descifrando» composiciones musicales contemporáneas y que para ello ha sido clave su formación. «Los cantantes tienen que formarse muchísimo. Su voz no puede estar por delante de sus conocimientos musicales», apunta.