El actor y cantante Carlos Valledor es el letristas de los temas de 'Encantadas. Un musical para princesas'. / C7

Carlos Valledor: «Mis letras dan forma literaria al mensaje que transmite 'Encantadas'»

El cantante y actor firma la decena de canciones del libreto del nuevo montaje de Acelera Producciones, con música del Manuel Estupiñán

FRANCESC ZANETTI Las Palmas de Gran Canaria

El cantante y actor zaragozano Carlos Valledor es el autor de las letras de las canciones que figuran en el libreto del musical 'Encantadas. Un musical para princesas', que la productora Acelera estrena si la pandemia lo permite con dirección de la sevilllana Cristina Medina, el próximo día 10 de septiembre, en el marco de la 24º edición del Festival de Teatro, Música y Danza, Temudas, que organiza el ayuntamiento capitalino en el Parque de Santa Catalina.

El artista, que es la primera vez que se involucra en una producción escénica en Canarias, asegura que, junto a Cristina Medina (que también protagoniza el citado musical junto a Thania Hill, Saray Castro, Alexia Rodríguez, Laura Perdomo y Ragüel Santa Ana), y el músico Manuel Estupiñán (compositor y director musical), conforma «un auténtico triángulo de las Bermudas creativo. Como en cualquier equipo creativo 'parte de lo tuyo es mío y de lo mío, tuyo', así que lo mismo he adaptado las líneas melódicas de voces y coros, o reestructurado la canción, que he copiado un párrafo entero aportado por mis compañeros. Ésa ha sido mi tarea principal, al menos hasta que esté todo compuesto, porque una vez finalizado me espera una nueva aventura: formar parte del elenco», avanza Valledor.

Confiesa que en la última entrega del 'show' creado hace casi una década, 'The Hole', en el que comparte escenario también con Cristina Medina como maestra de ceremonias, en un formato diferente que contempla un escenario al aire libre montado en la Puerta del Ángel, en la Casa de Campo madrileña, acondicionado para la ocasión y las circunstancias, surgió la posibilidad de colaborar como letrista en esta coproducción de Acelera y el ayuntamiento capitalino. «En ese espectáculo que fusiona humor, circo y cabaret, es donde han salido a la luz aficiones e intereses comunes que han terminado con mi incorporación al proyecto de 'Encantadas'. Si te dijera que se debe a la poca vergüenza de atreverme a mostrar esa zona donde la espalda pierde su nombre mentiría, pero no iría desencaminado», bromea el cantante y actor, que en 2017 formó parte del elenco de cantantes de la versión renovada de 'Forever King of Pop', el espectáculo oficial de la Jackson Family Foundation y, un año después, protagonizaría junto Estíbaliz Martyn, su mayor reto escénico, 'Vlad. Drácula', una ambiciosa producción encabezada por Plácido Domingo Jr, basada en la novela más famosa de Bram Stoker.

El texto de 'Encantadas' que firma el canario Víctor Formoso, le parece a Valledor «una maravilla». «Se trata de un guion fresco y muy divertido, que se desarrolla sobre la estructura típica de cuento clásico, con una trama y un trasfondo complejos. Nada es fortuito, aquí no queda un solo fleco suelto. Y nos permite ver a princesas y brujas desde una perspectiva diferente, digamos, actual».

Sobre ese texto Carlos Valledor ha ido articulando las letras del libreto del musical, integrado por una decena de canciones cuyo mensaje definitivo es, según el letrista, «vive tu propio cuento, vive tu vida lo más libremente que puedas, trata de ser feliz y no te juzgues más allá de lo necesario. Ah, y ojo, que existe una mal entendida 'maldad' y una 'bondad' realmente dañina. Todo dicho con mucho humor para lograr que el público se divierta», precisa.

Según señala el artista, «las canciones en una producción musical deben permitir la continuidad del texto hablado. Ni más, ni menos. Esta tarea desde luego no es fácil. Los versos te encorsetan mucho, es cierto, pero también lo es que un mensaje acertado y claro transmitido a través de una melodía y con la emoción propia de la canción, despiertan en el espectador, e incluso en el propio intérprete, emociones rotundas».

«Mi función en 'Encantadas' ha sido darle forma 'literaria' al mensaje que queremos transmitir, atendiendo a las personalidades y los momentos en que se encuentran los personajes. Para inspirarse, el empaparte de referentes audiovisuales nunca está de más, pero en mi caso, lo que me transmita la música es básico, y las composiciones de Manuel Estupiñán me ayudan muchísimo. Ahora bien, siendo sinceros, estas canciones se nutren primordialmente de las largas charlas con la directora de esta producción, Cristina Medina. Su imaginación es portentosa», sostiene.

Captar la atención del público es uno de sus objetivos prioritarios

Cuando se le pregunta por la razón por la que los musicales cautivan de forma tan magnética al gran público, el actor y cantante sostiene que «la música es otro lenguaje más que forma parte de nosotros, y lo hace desde que nacemos. No todos lo controlamos igual, pero todos lo entendemos. Nuestros padres y madres nos cantaron para que durmiésemos, y así lo repetimos nosotros con nuestros hijos e hijas. Siempre está presente en múltiples espacios de nuestra vida, incluso de forma inconsciente. Por tanto, en una obra de teatro, cuando asistes a la representación de otra realidad y esa historia, además, se apoya en la canción, con sus propiedades de atemporalidad, de irrealidad, de visceralidad, etcétra, tu cuerpo como receptor está más preparado para degustar el mensaje. Además, el texto llega al espectador apoyado en la melodía y el ritmo».

El bautismo de Valledor como letrista se produce hace ocho años con el grupo de rock Karhe que constituyó y con el que produjo tres trabajos discográficos. Subraya que su polivalencia artística como actor, cantante, letrista «desde luego ayuda mucho a la hora de elegir el texto para las letras de las canciones, no en su contenido, pero sí en la forma». «En cualquier caso, el punto de vista que considero que debe primar y que no hay que perder de vista es el del público, es decir, el de aquella persona que debe entender y sentir el mensaje en esa primera y, quizá, única escucha. Y esto es algo complicado porque al estar tan sumergido en la obra en cuestión, sin querer, das muchas cosas por supuestas».