Daniel Montesdeoca, director del Museo Néstor, junto al lienzo de Conchita Supervía, que se exhibe en la exposición del Castillo de Mata. / COBER

La cantante Conchita Supervía sale del olvido de la mano de Néstor

La muestra del Castillo de Mata reivindica la figura de la cantante y pone al descubierto su relación profesional con el creador grancanario

VICTORIANO S. ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

La tesitura de mezzosoprano debe mucho a Conchita Supervía, una cantante catalana que durante los años en los que estuvo sobre los escenarios logró la ascendencia propia de las grandes estrellas. Pese a ello, a día de hoy fuera de los círculos melómanos más especializados, no se la reconoce. Para acabar con ese olvido ha puesto una pica en Flandes el Museo Néstor de la capital grancanaria, que exhibe en el Castillo de Mata una muestra que reivindica su figura y a su vez pone de manifiesto la relación profesional que tuvo con el isleño Néstor Martín-Fernández de la Torre.

Esta exposición, que copa una de las salas del recinto de Mata, exhibe las piezas más significativas donadas al Museo Néstor por Mr. James Patrick Supervía, único nieto de la artista, que falleció en mayo de 2019.

«Cuando Conchita fallece, su marido, Benjamin Rubinstein, un rico empresario judío-británico, cierra literalmente la habitación que ella tenía con todas sus cosas en la casa de Londres donde vivían, como si fuera un panteón. Cuando él murió, esas cosas se trasladaron al domicilio de su único nieto, James, que era bailarín, coreógrafo y actor, que decide donarlo a nuestro museo», explica Daniel Montesdeoca, director de la pinacoteca que se ubica en el Pueblo Canario.

Concepción Supervía Pascual (Barcelona, 9 de diciembre de 1895- Londres, 30 de marzo de 1936), conocida artísticamente con Conchita Supervía, «abrió el camino para las grandes mezzo que vinieron después, sobre todo para los papeles Rossinianos para ese rol», explica Montesdeoca, que subraya que esta artista española «tuvo una carrera internacional muy importante».

Su pronto fallecimiento, fruto de una septicemia provocada tras tener una niña mortinata, ayudó a que su impronta no haya trascendido como se merece. «Esta mujer no tiene ni una reseña en el diccionario biográfico de la Real Academia de la Historia. No es por machismo, sino por puro olvido, por eso, un grupo de personas estamos intentando recuperar a figuras destacadas de aquellos años, entre las que está ella. Unos periodistas catalanes, que están preparando una biografía sobre esta artista, tienen previsto visitar la exposición», que permanecerá abierta al público hasta el 26 de junio y que se enmarca dentro del programa de las Fiestas Fundacionales de la ciudad.

Su encuentro con Néstor Martín-Fernández de la Torre se produjo en los años 30 de la pasada centuria. «Se conocieron en París. Ella sabía lo que Néstor había diseñado para Antonia Mercé, 'la Argentina', y como las artistas estaba en contacto, le dijo de las maravillas que hacía. Aquí exponemos los bocetos para los trajes que le hizo y el retrato de Conchita Supervía. Cuando se inauguró el Museo Néstor, en 1956, se expuso uno, lo que nos da que pensar que existe otro lienzo de ella también de Néstor», explica Montesdeoca.

En la exposición también se exhibe otras piezas pertenecientes a la misma donación. «Exponemos el pin que le entregó el Fútbol Club Barcelona, en oro de 18 kilates con rubíes calibrados y zafiros. También la medalla de la Orden de Alfonso XII al Mérito Civil por las Bellas Artes, que le entregó Alfonso XIII, y la película musical británica 'Evensong', su única incursión en el cine», comenta el director del Museo Néstor.

En una sala adyacente del Museo del Castillo de Mata también se exhibe 'Visiones de Gran Canaria, entre la utopía y la realidad', donde se puede contemplar la serie de visiones de Néstor que da título a la muestra y que fueron restauradas gracias al Gobierno de Canarias y por parte de la especialista Amparo Caballero. «No pensé que fuera a salir un color tan preeminente. Ha quedado fantástica y refleja la visión de Néstor de los Riscos, que no solo vincula al trazado urbano sino a las personas que allí vivía. Su visión, algo utópica, empezaba a pergeñar una idea para la industria del turismo. Los recrea con el mundo cicládico mediterráneo, recuerda a Creta o Miconos, pero lo dota del blanco de Andalucía. Pensaba que esas colinas tendrían que ser el lugar para grandes mansiones, porque tienen las mejores vistas de la ciudad, pero se hizo lo contrario, se construyó Primero de Mayo para ocultarlas», dice con pesar.

En la exposición se enfrenta la serie 'Visiones de Gran Canaria' con fotografías de esa zona de la capital grancanaria de Tato Gonçalves, Ángel Luis Aldai y María Rodríguez Cadenas.

La muestra incluye los cuatro bocetos para trajes que hizo Néstor para Conchita Supervía. / cober

La esperanza de su director es que el museo reabra al público en 2023

Daniel Montesdeoca, que dirige el Museo Néstor desde hace 18 años, confía en que este enclave cultural reabra sus puertas al público «en 2023», aunque advierte de que antes se llevará a cabo una rehabilitación integral del inmueble, para lo que calcula un año y medio de obras.

«El Museo necesita un repaso muy importante al edificio. Se han detectado humedades en el techo y es necesario adaptarlo a las exigencias museísticas de accesibilidad, conservación y seguridad propias del siglo XXI», alerta. Avanza que el proyecto está pendiente de que se «pergeñen algunas cosas», pero confía en que esté redactado y aprobado a finales de este año. Se incluirá en el mismo un ascensor, se habilitará una tienda en lo que hasta ahora era su despacho y en la trasera habrá una cafetería, además de que la sala donde se exhibe el 'Poema del mar' dejará de tener problemas de accesibilidad como hasta ahora, ya que se instalará una pequeña rampa acorde al interior del edificio.

Daniel Montesdeoca defiende que tiene que ser un Museo Néstor que, además de conservar y exhibir el legado del artista que le da nombre, realice exposiciones temporales y actividades paralelas como conciertos de cámara. También quiere recuperar las visitas escolares, que cada año llevaban hasta sus instalaciones a «unos 20.000 niños». Y es que defiende una máxima a fuego: «Un pueblo que desconoce su patrimonio está abocado al fracaso, porque no tiene valores y esos valores son los que nos han dejado nuestros antepasados».

El Museo, que depende de su propio Patronato, capitalizado mayoritariamente por el Ayuntamiento, cuenta con un presupuesto anual de 250.000 euros.