La actriz Belén Cuesta, en una escena del montaje 'El hombre almohada'. / ELENA C. GRAIÑO

Belén Cuesta: «'El hombre almohada' es un 'thriller' que toca temas muy interesantes»

La actriz coprotagoniza el montaje dirigido por David Serrano que se representa los días 26 y 27 de noviembre en el Teatro Cuyás

VICTORIANO S. ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

La historia que narra y el marco en el que se desarrolla dan miedo. A priori esa es la impresión que genera la obra teatral 'El hombre almohada', del británico Martin McDonagh, que se estrenó por primera vez en noviembre de 2002, en el National Theatre en Cottesloe, Londres, y que los días 26 y 27 de noviembre, a partir de las 19.30 horas, recala en el Teatro Cuyás de la capital grancanaria, dirigido por David Serrano.

En este montaje, la actriz Belén Cuesta (Sevilla, 1984) da vida a Katurian. «La gente va a ver un 'thriller' que es inquietante y a la vez agradable, aunque sea oscuro. Mi personaje es una escritora que vive con su hermano Michal. Están solos en el mundo y viven en un país del Este, que no se especifica. Tampoco la época en la que transcurre la acción. Se han cometido una serie de asesinatos en su ciudad y tienen la misma forma que la de los que ella narra en sus cuentos. Ha escrito unos cuentos bellísimos y poéticos, pero de temas muy oscuros. Son casi de terror. La interrogan para ver si existe una conexión con algunos de los crímenes reales que se han cometido», avanza la intérprete.

Su personaje asegura ante los agentes policiales que es inocente, por lo que las sospechas comienzan a focalizarse en su hermano. A media que avanza el montaje, sobre el escenario convive esa investigación con la recreación de algunos de los relatos de Katurian. «Es un argumento duro, pero hay también mucho humor negro en la obra. El autor es muy inteligente. Al final logra que más allá de la dureza de la historia el público lo que recibe es un montaje muy inteligente, que tiene algo muy onírico, de cuento y de irrealidad», subraya Cuesta.

'El hombre almohada' que está de gira al menos hasta la próxima primavera por los teatros nacionales tiene una variación significativa con respecto al original de Martin McDonagh. «El texto está escrito para cuatro personajes masculinos, pero David pidió permiso al autor para representarlo cambiando mi personaje y el de uno de los policías por mujeres. Creo que así el montaje adquiere otro matiz al ser un hermano y una hermana. Eso le da un carácter un poco maternal, lo que le aporta una sensibilidad diferente», dice la actriz.

A la hora de dar forma al personaje, Belén Cuesta reconoce que el camino que tuvo que atravesar no fue tan pedregoso como puede parecer. «El texto es muy lógico y cuando las cosas están bien escritas, el camino resulta mucho más sencillo. Con David Serrano hice un trabajo fundamental, sin su mano no sé a dónde habría llegado», señala.

Reconoce que entre las distintas lecturas del texto está el maltrato infantil y sus consecuencias. «Lo bueno de la obra, y por eso está considerada como una de las mejores creaciones teatrales contemporáneas, es que aborda muchos temas. Está el maltrato infantil y cómo se sobrevive a una cosa así. Pero también una crítica a la literaridad en la que se sumerge la obra artística. La obra encierra mucha crítica, que hace que el espectador se quede dándole vueltas en su cabeza a muchas cuestiones», avanza esta intérprete que reconoce que está muy ilusionada porque el próximo fin de semana será la primera vez que pise un escenario teatral en el archipiélago canario.

El asidero cultural

Katurian es una persona que ha salido adelante, en medio de una situación tremenda que destruiría a cualquiera, gracias «al arte y la literatura». Algo que se ha hecho muy evidente durante el confinamiento y durante buena parte de la pandemia de la covid-19.

«El arte se ha demostrado que es como una necesidad que tenemos para soltarnos, es algo intrínseco al ser humano. Ver una película, una obra de arte, leer un libro, ir al teatro o a un concierto nos ayuda a sobrevivir. La gente con la pandemia ha valorado mucho las creaciones culturales. Ahora que estamos de gira vemos que la gente tiene muchas ganas de volver a ir al teatro, a los museos y a los conciertos. Cuando todo eso era tan asequible se nos olvidaba un poco todo el bien que nos hace como seres humanos», defiende Belén Cuesta.

Ricardo Gómez, en una escena del montaje 'El hombre de la almohada' / . Elena C. Graino

«La gente alucina con Ricardo Gómez, su personaje es muy difícil»

Ricardo Gómez, que se hizo muy popular por su papel en la serie 'Cuéntame cómo pasó' de TVE, da vida a Michal en 'El hombre de la almohada'. «Está maravilloso y ha sido maravilloso trabajar con él. Su personaje es muy difícil y él lo hace de una forma sobresaliente. La gente va a alucinar al verlo. Le da un perfil muy diferente, sutil y complejo. Como compañera ha sido un alivio que lo hiciera él, porque su personaje tiene algo complicado que si no se tiene mucho talento para hacerlo, a mí me habría venido muy mal», asegura entre risas y sin entrar en mayores detalles para no desvelar la trama.

El reparto lo completan Juan Codina y Manuela Paso, como los dos investigadores policiales que llevan las pesquisas.

Belén Cuesta reconoce que su papel de Rosa en la película 'La trinchera infinita', dirigida por Jon Garaño, Aitor Arregi y José Mari Goenaga, ha provocado que los roles dramáticos crezcan en su repertorio. «He hecho mucha comedia y me encanta, pero ojalá me sigan llegando dramas. Creo que la comedia y el drama van de la mano. Esta obra es dramática, pero el humor también se cuela, como ocurría con 'La trinchera...'». El Goya que le reportó no la ha cambiado. «Me cambia por los recuerdos y por saber que tengo un Goya precioso, por el cariño de los compañeros y porque me recuerda que soy una afortunada por hacer cine, que es lo que siempre he querido. Pero por el Goya no me ha salido más trabajo», reconoce.