Un coro versátil como paisaje sonoro

04/08/2019

Resta algo más de un mes para el estreno en el capitalino teatro Pérez Galdós de la producción César Manrique, el musical. Las diferentes unidades artísticas que conforman el nutrido elenco de actores, cantantes, bailarines y músicos de este proyecto que Mestisay y Clapso impulsan, llevan tiempo ensayando de manera separada el exigente guion escrito por Manuel González que propone un iluminado y revelador viaje por el aliento de la existencia de uno de los artistas más admirados y fascinantes de la cultura canaria. En una de esas guaridas en las que ya se huele la inquietud ante el compromiso de tal monumental y exigente reto, Luis García se propone dirigir uno de los tantos ensayos que la sección coral masculina, integrada por 17 personas, lleva acabo desde el pasado mes de junio en la sede del Gabinete Literario.

«La naturaleza y exigencias tanto del guion como del libreto musical de esta producción, nos ha obligado a buscar perfiles de voces muy versátiles que controlaran técnicas muy diferentes, desde el registro lírico al folclórico-popular», señala Luis García, director que se responsabiliza de la dirección coral de Cesar Manrique, el musical.

Es la tercera ocasión en la que este director de 52 años, que asimismo conduce desde hace casi dos décadas a los coros de la Fundación Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, colabora con Mestisay en un proyecto artístico de envergadura tras El romance del Corredera y Morera sinfónico. «Hemos trabajado en empastar polifónicamente las voces otorgando colorido, armonía y sonoridad a un conjunto muy heterogéneo y de sensibilidades muy diferentes en el que encontramos cantantes que actúan y actores que cantan, todo ello en un contexto dramatúrgico en el que se producen movimientos continuos de escenas a lo largo de 90 minutos», advierte García, que suma a este coro masculino el de voces femeninas del grupo Encantadoras, que coordina Jacqueline García, adjunta a la dirección coral del espectáculo.

Confiesa que siempre ha salido «muy satisfecho» de las producciones en las que se ha comprometido junto a Manuel González. «En estos proyectos puedo liberar ciertas ataduras como músico clásico. Se trata de una experiencia muy refrescante y renovadora no solo en lo personal sino en lo profesional. Este mundo es original y posee un espíritu enérgico a la hora de trabajar muy distinto al que se percibe en el encorsetado entorno clásico, mucho más mediatizado y matemático. Cada ensayo no es convencional ni un acto ordinario, sino una emotiva oportunidad de descubrirle posibilidades nuevas a una obra original que nos sorprende cada día y que nos invita a pensar que también será emocionante para el público», explica el director.

El protagonismo de los coros en este biopic musical sobre Manrique, que será estrenado del 12 al 22 de septiembre en el teatro Pérez Galdós, está muy presente y es constante. «El coro está concebido como el pueblo. Somos Agaete, Nueva York, Arrecife... aparecemos en distintos contextos geogrficos que jalonaron la vida de César encarnando igual a unos manifestantes que a unos parranderos. No es un elemento estático, sino el paisanaje de todo el espectáculo», añade.

«Los arreglos que ha realizado Germán Arias son muy sensibles a la escritura de los registros en los que se suelen mover los intérpretes de la música popular», explica García, que califica como «maravillosos» los arreglos que Arias ha diseñado para el libreto musical concebido también por Manuel González.

«Tiene un estilo muy personal y heterogéneo en el mezcla influencias muy atractivas desde el punto de vista armónico y melódico. Trabajo muy bien con sus partituras porque son muy sensibles a la expresión y siempre marcan acertadamente los colores que desea conseguir, ya sean épicos o dramáticos. Cuando la música reconoce todo este tipo de expresiones hablamos de una música de alta factura. Por su parte, Manuel González sabe con su estilo cómo conectar con la sensibilidad del público y conmoverlo», asegura.

Luis García subraya que si tuviera que definir este espectáculo se adaptaría al término «musical canario moderno». «Lo bueno que tiene es que no quiere parecerse a nada anteriormente estrenado y se empeña por ser muy auténtico. La música no es una excusa para presentarnos al verdadero protagonista, César Manrique, porque ésta lo retrata realzando la tentacular trama ficcional que propone el libreto. La música emana de los sentimientos del personaje. Es un producto de gran factura producido en Canarias que pone de manifiesto la musculatura y el grado de atrevimiento de dos productoras del sector cultural independiente de la música y las artes escénicas», agrega. «Además, Israel Reyes ha sabido leer los contextos que se cobijan en el guion de González, inyectándoles una dinámica teatral vertiginosa de gran intensidad emocional», concluye.

La música sonará en riguroso directo. Los coros tanto femenino como masculino (35 personas), se sumarán a la banda integrada por ocho músicos que, a las órdenes de Germán G. Arias, afrontará el libreto compuesto por un total de 18 canciones. Cinco bailarines y otros diez actores, más los cinco cantantes principales (Olga Cerpa, Luis Morera, Lucía Viera, Víctor Batista y Marieme Abdoulaye), integran buena parte del elenco de la producción que cuenta con escenografía de Carlos Santos, vestuario de Unai Tellería y dirección escénica de Israel Reyes. Muchos rostros de la escena canaria pueblan el montaje como los de Mingo Ruano, Maykol Hernández, Rubén Darío, Saray Castro o Víctor Formoso. Además, los niños Hugo Cruz y Javier Suárez encarnan a César en sus primeras etapas de la vida.