¿Dónde estaban las mujeres?

La exposición Pintura y poesía. Las tradición canaria del siglo XX’, un encargo del Gobierno regional, ha desatado una amplia controversia en distintos ámbitos culturales. ¿No hay mujeres en Canarias que merezcan formar parte de la cultura del siglo XX?

Luisa del Rosario
LUISA DEL ROSARIO

En El problema de las mujeres (Anagrama), la ilustradora Jacky Fleming ironiza sobre la ausencia de las féminas en campos como la ciencia o el pensamiento. De hecho, escribe en una de sus viñetas, al principio del mundo «las mujeres no existían», por eso no las encontraremos fácilmente en los libros de historia.

Con la exposición Pintura y poesía. La tradición canaria del siglo XX, producida y organizada por el Gobierno de Canarias, y que hasta el próximo 15 de octubre puede visitarse en TEA Tenerife Espacio de las Artes, centro dependiente del Cabildo de Tenerife, la realidad supera a la ficción.

Comisariada por los catedráticos de la Universidad de La Laguna, Fernando Castro Borrego y Andrés Sánchez Robayna, la muestra expone obras y escritos de artistas y poetas canarios sobre determinados conceptos que formarían el imaginario isleño «con el objetivo de poner de relieve cómo los artistas plásticos y los poetas de las Islas comparten determinados repertorios simbólicos».

En total se exponen escritos y obras de 37 artistas y de ellos, solo 3, es decir, el 8% son mujeres: Maribel Nazco, María Belén Morales y Maud Bonneaud, ninguna de ellas poeta.

Nada que objetar si se tratara de una exposición sufragada con dinero privado. Pero esta muestra es un encargo institucional, del Gobierno canario, pagada con dinero público y que tiene previsto itinerar por todas las islas.

Algunas voces, entre ellas la de la joven Alba González, que ha iniciado una recogida de firmas en el portal Change.org, han alzado el grito por el ninguneo a la contribución de las mujeres artistas y escritoras a la historia del arte en Canarias. ¿De verdad que no hay mujeres que merezcan estar en esta exposición que abarca todo el siglo XX?

A juicio de uno de sus comisarios, Fernando Castro, incluir a más sería, por un lado, «falsear la realidad», porque en realidad no se las consideraba y, por otro, entiende que si no están es porque «no tienen nivel».

No han faltado las voces que creen que esto no es más que un posicionamiento ideológico que no responde a la verdad. La historiadora del Arte Yolanda Peralta es una de ellas.

El Gobierno, ante las críticas, trata de salvar la situación. Este viernes en el área de Cultura hubo diversas reuniones para encontrar una salida a algo «que hizo la consejera anterior, Mariate Lorenzo». Lo cierto es que nadie del Gobierno llevaba las gafas violeta cuando se les presentó el proyecto y ahora no saben cómo ponérselas y salir airosos.