Maru Valdivielso y Pedro Casablanc, protagonista de la obra 'Decadencia'. / c7

Pedro Casablanc y Maru Valdivielso llegan al Cuyás con 'Decadencia', una obra «provocadora»

Esta adaptación del texto de Steven Berkoff abre este viernes la temporada en el teatro capitalino

Rafael Falcón
RAFAEL FALCÓN

El Teatro Cuyás estrena temporada el próximo viernes 30 de septiembre y el sábado 1 de octubre con el montaje 'Decadencia', obra de Steven Berkoff adaptada por Benjamín Prado y dirigida y protagonizada, junto a Maru Valdivielso, por uno de los rostros más conocidos de la televisión de nuestro país, Pedro Casablanc.

Se trata de «una obra cáustica, provocadora, que persigue al público, lo acorrala y a menudo le obliga a reír por no llorar», destaca Pedro Casablanc. Inmerso estos días en el rodaje de la película 'La espera', a las órdenes de Francisco Javier Gutiérrez en Sevilla, el popular actor destaca a CANARIAS7 que «la obra de Berkoff «es un grito desgarrador de socorro ante la situación que atravesaban en aquella época en Gran Bretaña, con Margaret Thatcher y la guerra de las Malvinas, que se adapta perfectamente a lo que vivimos hoy en día, con los precios por las nubes, una crisis energética, partidos políticos que se aprovechan de la situación, inmigración, racismo, etc».

Sus protagonistas -Pedro Casablanc y Maru Valdivielso- son dos parejas formadas por tres aristócratas y un vividor que aspiran a sacar provecho de sus debilidades. «Son clasistas y racistas, frívolos y desalmados; son hipócritas, banales y egoístas; actúan como depredadores; no tienen principios ni límites, aunque sí miedo a que los miserables a quienes desprecian se junten y los ataquen; su humor es sarcasmo, su ironía es rabia; son grotescos pero peligrosos y, antes que nada, son infelices, están vacíos aunque no les falte de nada, y ni sus lujos ni su lujuria los llenan: a nadie le amarga un dulce, excepto a ellos. No creen en el amor y cuando forman parejas no lo hacen porque se quieran, sino porque se necesitan en el mal sentido de la palabra; no se seducen, se cazan; no se dan, se ponen precio; no se entregan, se venden, transforman sus cuerpos en una mercancía y sólo llegan al placer a través del dolor, el abuso y la humillación. Y a la hora de vengar una infidelidad, no descartan ni desplumar al traidor ni cometer un crimen», afirma Casablanc, y añade que todo esto en un lenguaje que a veces es de enorme dureza.

Casablanc ha venido ya varias veces a Gran Canaria y recuerda varias obras que ha interpretado en el Cuyás. A lo largo de su trayectoria profesional no ha parado en diversos proyectos y desde su experiencia destaca que tras la pandemia «estamos todos con muchas ganas de hacer cosas. Ese parón ha supuesto un ocio creativo para todos y a mí me ha servido para seguir escribiendo e imaginar proyectos, como la dirección de un cortometraje en Casares (Ronda), de título 'Sacrilegio' sobre los bandoleros andaluces del siglo XVIII».

De decadencia moral servida en medio de una gran belleza formal. De sociología de un mundo en el que unos mandan y otros no, en los que la clase alta mira por encima del hombro, desde la soberbia, el odio al otro, el racismo. De eso va la obra de Steven Berkoff, estrenada en Londres en 1981 y centrada en criticar a esa alta sociedad que vive en otro planeta, y que ahora llega con esta versión adaptada a la sociedad que hoy vivimos.

Las entradas para este espectáculo están a la venta a través de los canales habituales con que cuenta el Cuyás: su página web (www.teatrocuyas.com) y su taquilla, ubicada en la calle Viera y Clavijo de la capital grancanaria.

El Cuyás sube el telón el próximo viernes a una temporada llena de alicientes, que se estrena con esta obra que no dejará a nadie indiferente. Entre septiembre y enero, el recinto capitalino ofrecerá una programación con un total de trece espectáculos de teatro (seis); danza (cuatro); música (dos) y humor (uno).