Exposición

El cambio climático llega al arte

26/12/2017

La industria alimentaria, sus procesos y los cambios que ha introducido en los hábitos de la humanidad son algunos de los temas sobre los que reflexiona la artista plástica Luna Bengoechea.

Réquiem es la primera muestra individual en una galería privada de Luna Bengoechea (Madrid, 1984), quien el pasado agosto ya hizo una presentación de su última investigación creativa bajo el título de Novus Ordo Seclorum. Nuevo orden de los siglos en el CAAM. En su residencia en el centro artístico de Vegueta la creadora abundó sobre los temas que, desde hace años, pivota su obra: la industria alimentaria.

Ahora en Réquiem, que se puede ver hasta el próximo 22 de enero en la galería Saro León -en la calle Villavicencio de la capital grancanaria-, vuelve a repensar su propuesta en formato de dibujo.

«En el tema de la industria alimentaria se puede profundizar desde diferentes perspectivas para abordar distintas problemáticas. Hablar de alimentación es hablar de muchas cosas. Es hablar de política, de economía, de salud, de intereses comerciales... En la exposición del CAAM traté la especulación mercantil con las semillas, del poder invisible que hay detrás. Réquiem tiene más que ver con una idea más global, es una poética un poco más encriptada, no tan literal como aquella, y enfoco mi trabajo en la problemática de la pérdida de la biodiversidad. A lo largo de los últimos 50 años por la industrialización de la agricultura se han perdido variedades tradicionales porque las comerciales son más rentables», explica la artista.

La muestra se compone de 40 dibujos en grafito sobre madera y un vídeo. «En la serie principal de estos dibujos están representadas variedades primitivas de cereales, que han sido el principal alimento de la humanidad a lo largo de la historia. He hecho una revisión de cómo eran esos cereales en su estado silvestre y cómo han ido cambiando después de la domesticación humana. Una piña de millo, por ejemplo, en su estado primitivo tenía muy pocos granos y ha ido evolucionando hasta convertirse en las mazorcas que vemos ahora, lo mismo el trigo, la cebada...», abunda Bengoechea.

La artista planta cara a la «homogeneización» que impone la rentabilidad económica y refleja, además, las consecuencias del cambio climático, que han obligado a la creación de bancos de semillas, para tener una «copia de seguridad», añade.

La muestra se puede visitar de lunes a viernes de 11.00 a 14.00 horas y de 18.00 a 21.00 horas.