Un momento de la rueda de prensa de 'Adriana Lecouvreur', de Cilea, desarrollada en la mañana de ayer en el Auditorio Alfredo Kraus. / COBER SERVICIOS AUDIOSVISUALES

'Adriana Lecouvreur' llega «con un reparto excepcional» y ajustada a la nueva realidad

ACO representa la ópera verista italiana de Cilea los días 23, 25 y 27 de marzo, a partir de las 19.00 horas, en el Auditorio Alfredo Kraus

VICTORIANO S. ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

Las dificultades obligan a agudizar el ingenio para superar los obstáculos. De esta máxima tira también la lírica y las artes escénicas en general para adaptarse a la realidad mundial que ha dibujado la Covid-19, como demostrarán desde el próximo martes y hasta el sábado los Amigos Canarios de la Ópera (ACO) con las tres funciones previstas de 'Adriana Lecouvreur', de Cilea, a partir de las 19.00 horas, en el Auditorio Alfredo Kraus.

En el recinto del paseo de Las Canteras, que ha suprimido las primeras filas del patio de butacas para que se instale como si fuera un foso la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria (OFGC), se desarrollará un montaje de este clásico del repertorio verista con una duración ajustada unas circunstancias sanitarias que obligan a que no se superen las dos horas, se eliminen los parones entre actos y el elenco pueda interactuar con aquella misma normalidad y cercanía que todos tanto echamos de menos desde marzo de 2020.

«Los cortes ya están establecidos y se suprimen las partes que son repetitivas, pero el público podrá disfrutar de toda la trama que figura en la partitura. Están todas las arias y la estructura original. Hoy día, casi todas las óperas cuentan con versiones reducidas», explicó Ulises Jaén, director artístico de ACO, durante la presentación del espectáculo.

La OFGC, por ejemplo, reduce su formación de los habituales 50 o 60 miembros hasta unos 30, con una merma focalizada principalmente en los vientos, también para respetar el protocolo sanitario.

Giulio Ciabatti, director escénico de esta 'Adriana Lecouvreur' que por cuarta vez se representa en la temporada de ópera de la capital grancanaria, ha apostado «por dejar atrás modelos anteriores» para emprender «un nuevo camino», como si fuera «una prueba» que fortalece «la belleza» que implica que «cada noche sea distinta».

Ulises Jaén defendió que 'Adriana Lecouvreur' es una de las piezas más difíciles de montar del repertorio, porque exige de un nivel de voces «excepcional». «Es de las óperas más difíciles vocalmente para los participantes», subrayó.

La uruguaya María José Siri encarna a Adriana Lecouvreur, tras estrenarse en este rol con una sola función en Italia, el pasado año, previa al confinamiento. Señaló «el hermoso ambiente» de trabajo que se ha encontrado en su segunda visita a esta temporada, tras la 'Aida' que se canceló en 2020.

«La principal limitación es cantar sin pausa, lo que es un gran reto para el físico. Pero creo que es una buena experiencia, es como una maratón que nunca olvidaremos», aseguró la «soprano ligera con tintes dramáticos», como ella misma se definió.

Sergio Escobar da vida a Maurizio, tras un año parado por una lesión de rodilla. Silvia Tro Santafé, por su parte, se estrena como «la malvada con matices» Princesa de Bouillon.

Un momento de la presentación de ayer. / cober servicios audiovisuales

Las tres funciones, pendientes del aforo que permita el BOC

Las tres funciones previstas de 'Adriana Lecouvreur' para los próximos martes, jueves y sábado, días 23, 25 y 27 de marzo, están pendientes de las limitaciones de aforo que permita el Gobierno de Canarias, tras el paso de nivel dos reforzado al tres de alerta sanitaria, decretado en la tarde de ayer, horas después de la rueda de prensa matutina de ACO.

Hasta que no se publiquen en el Boletín Oficial de Canarias las nuevas restricciones de aforo, los responsables de los Amigos Canarios de la Ópera no decidirán si se mantienen los planes previstos o no.

Con el nivel 2 de alerta, para las tres funciones previstas contaban con un aforo que rondaba el 50% del Auditorio, ya que se suprimen varias filas del patio de butacas para hacer hueco a la OFGC. Queda por saber qué aforo se aceptará desde el lunes y qué distancia se establece entre cada butaca ocupada para saber si los números cuadran.