Recreación del rover ExoMars en la superficie de Marte. / ESA

Ciencia | Espacio

Europa salva su programa para buscar vida en Marte tras romper lazos con Rusia

Una inversión de 360 millones de euros aportada por los países europeos asegura la continuidad de la misión ExoMars, prevista para 2028

Elena Martín López
ELENA MARTÍN LÓPEZ Madrid

La invasión de Ucrania llevó a la Agencia Espacial Europea (ESA) a romper lazos con la agencia espacial rusa Roscosmos el pasado mes de marzo, lo que puso en punto muerto el programa ExoMars, que había llevado a ambas entidades a firmar un acuerdo de colaboración. Rusia estaba a cargo de diseñar y construir el tren de aterrizaje para el rover europeo Rosalind Franklin, así como del lanzamiento desde Baikonur, Kazajstán. Ahora, una inversión de 360 millones de euros, aportada por los países europeos, permitirá a la ESA diseñar dicha plataforma de aterrizaje y lanzar la misión, programada para 2028.

Este es el tercer retraso en la historia de la misión ExoMars, que originalmente se iba a lanzar en 2018, pero los problemas técnicos lo impidieron. Más tarde, la pandemia de COVID-19 retrasó un nuevo vuelo, programado para 2020, hasta 2022, pero el deterioro de las relaciones con Rusia obligó a rediseñar el calendario una vez más, lo que ha supuesto grandes costos.

A pesar de todo, los científicos siguen entusiasmados con el proyecto, pues Europa sería la tercera en poner un rover en funcionamiento en Marte, lo que hasta ahora solo han conseguido Estados Unidos y China. ExoMars es el segundo paso del programa, tras el lanzamiento, en 2016, de un orbitador que ha estado buscando orígenes biológicos o geológicos de metano y otros gases en el planeta rojo. El rover Rosa Franklin lleva un taladro de dos metros que se excavará en las profundidades del suelo marciano para buscar evidencia de vida antigua que pueda estar preservada en el subsuelo.

La tecnología europea será capaz de reemplazar, en su mayoría, la contribución perdida de Rusia, pero la ESA espera que la NASA contribuya a la misión con su motor de frenado y sus unidades de calefacción de radioisótopos, para asegurar que Rosalind Franklin aterriza con éxito en suelo marciano y sobrevive a las duras noches de Marte. Así lo anunció Josef Aschbacher, director Ggneral de la ESA, en la reunión ministerial del pasado miércoles en París en la que se presentó a la nueva promoción de astronautas de la agencia europea, entre ellos dos españoles.

En total, los países miembros de la ESA se han comprometido a aportar 16.900 millones de euros para proyectos durante cinco años. De ellos, 2.700 millones se destinarán a la exploración espacial humana y robótica, lo que supone un aumento del 16% con respecto al último acuerdo de 2019. Otros 3.200 millones serán para el programa científico de la agencia (aumento del 19%).