¿Es posible la vida ahí fuera?

29/01/2018

Hace 25 años solo se conocían los planetas del Sistema Solar. Hoy hay más de 3.500 exoplanetas que están catalogados como habitables y en otros 20 años se sabrá en cuantos de ellos es realmente posible la vida. El IAC cuenta con uno de los grupos de investigación más avanzado del mundo capaces de medir las atmósferas de otros mundos.

Desde hace décadas distintos grupos de investigación, la mayoría vinculados a programas del Instituto de Inteligencia Extraterrestre (SETI, por sus siglas en inglés), están buscando civilizaciones inteligentes sin haber obtenido más frutos que algunas señales que luego desaparecen sin más. La mayoría de los astrofísicos están, sin embargo, centrados en la búsqueda de planetas similares a la Tierra en los que, por sus propiedades físicas, la vida sea posible. El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) es pionero en la búsqueda de planetas extrasolares, los planetas que orbitan en otras estrellas distintas al Sol y también en determinar si en ellos puede haber vida.

En torno al año 2040, los investigadores del grupo de exoplanetas del IAC ya estarán en condiciones de medir la atmósfera de pequeños planetas similares a la Tierra y determinar si la vida es posible en ellos. Enric Pallé es uno de los 18 investigadores de ese grupo y está convencido de que «alguno de los más de 3.500 considerados habitables realmente lo es», pero eso no se sabrá, dice, hasta que se mida su atmósfera. El plazo lo tiene claro: «En 20 años». Ese, asegura, es «el próximo desafío tecnológico» y el IAC está listo para asumirlo.

Con la instrumentación actual se puede medir el tamaño y la masa de planetas pequeños, pero no sucede así con la atmósfera. De momento, solo se puede estudiar la de planetas gigantes y eso es lo que, entre otros aspectos relacionados con los exoplanetas, se está haciendo en el IAC. «Los planetas muy grandes, como Júpiter, con atmósferas muy grandes emiten señales que ya podemos medir», explica Pallé, que, sin embargo, reconoce las limitaciones tecnológicas para detectar la presencia de agua, oxígeno u ozono, dióxido de carbono y otros gases que sustentan los procesos de la vida en los planetas medianos y pequeños.

Para poder medir las atmósferas de planetas de un tamaño similar a la Tierra se necesitan, indica el astrofísico, instrumentos de muy alta resolución espectral. Y eso solo se va a conseguir cuando estén construidos los telescopios gigantes de Chile y Hawai –«o La Palma», puntualiza Pallé–. Para esos telescopios «ya se están diseñando instrumentos específicos que servirán para buscar huellas de oxígeno, vapor de agua y metano».

Dos años después de que en 2025 previsiblemente el Telescopio Extremadamente Grande (ELT, por su nombre en inglés) vea su primera luz en Chile comenzará a operar el instrumento HIRES, un espectrógrafo de alta resolución que se construye en paralelo al telescopio y en el que el IAC participa en la fase A del diseño del brazo visible y en el haz de fibras.

HIRES estudiará las atmósferas de exoplanetas de pequeño tamaño, como la Tierra, incluidos los de en la zona habitable, con el objetivo de detectar señales de vida en planetas rocosos.

De la misma manera que en el IAC están convencidos de que en 20 años se hallarán planetas en los que la vida es viable, en la NASA sostienen que en dos décadas se va a encontrar vida extraterrestre ahí fuera.