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Piscinas naturales del Charco del Palo. Un lugar ideal para perderse en la naturaleza, en la costa de Mala. J.L. CARRASCO

Entre volcanes y rincones mágicos

Naturaleza sin aglomeraciones. Lanzarote ofrece infinidad de lugares paradisiacos a los que huir para disfrutar del mar y la naturaleza, más allá de las clásicas excursiones o rutas turísticas

Jueves, 18 de marzo 2021, 00:00

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Volcán de La Corona

Ir de excursión al volcán de La Corona es una de las experiencias más gratificantes que hay cuando se visita Lanzarote. La subida al cráter apenas dura media hora, cuenta con un sendero apto para casi todas las edades, al tratarse de una subida no muy pronunciada, más o menos fácil de realizar. Es aconsejable dejar el coche frente a la ermita del núcleo de Ye y emprender la marcha a pie. El camino está jalonado de higueras y viñas y las vistas de la costa, con los islotes del Archipiélago Chinijo sobrecogen. Arriba, el cráter se abre a nuestros ojos un caleidoscopio gigantesco de colores.

Piscinas de Punta Mujeres

Las piscinas naturales de Punta Mujeres son otro de los grandes atractivos del norte de la isla. A este núcleo de veraneo de residentes, donde no hay hoteles, ni la masificación, el turismo que llega es del que opta por villas y apartamentos vacacionales, y se mezcla con la población local. A falta de playas, los lugareños acometieron en los años 60 y 70 la tarea de construir sus propias piscinas aprovechando ensenadas naturales. Con el tiempo se han convertido en un lugar espléndido para darse un chapuzón y tumbarse al sol, relajarse y echar un piscolabis en algún bar cercano.

El Charco del Palo

El Charco del Palo es otro de los lugares menos conocidos por los visitantes y que más sorprenden, por su naturaleza salvaje, y por ser un paraje único y sin masificaciones. Al margen de ser la primera colonia nudista de Europa que se creó en los años 70, su atractivo radica en ser un núcleo residencial alejado del mundanal ruido. Ideal para la práctica del nudismo, o simplemente para los amantes de la naturaleza, del mar, del buceo y el esnorkel. Esta parte de costa ofrece unos acantilados impresionantes y unas piscinas naturales de ensueño. Para llegar, hay que ir a Mala y después dirigirse hacia la costa

Playa de las salinas de Janubio

Las salinas de Janubio, en el municipio de Yaiza, son otro lugar casi obligado de visita para todo el que viene a Lanzarote, al igual que el Golfo, el Lago de los Clicos, o los famosos Hervideros. Todo puede verse casi en el mismo viaje. Un día completo de excursión que puede rematarse con un buen chapuzón en la playa de las salinas de Janubio. Se trata de una zona de la costa realmente espectacular, sin masificaciones y donde al caer la tarde las puestas de sol son de lo mejor que puede encontrarse. Cuidado con el mar porque en esta zona de la costa es bastante peligroso.

Volcán del Cuervo

Es otro lugar emblemático de la isla de Lanzarote. Muy cerca de Timanfaya, este volcán cuyo cráter de singulares formas y colores pertenece a las erupciones de 1730, ofrece un contacto directo con la naturaleza del Lanzarote más volcánico. Para llegar hay que coger la carretera de La Geria y dirigirse hacia Tinajo. A pocos metros hay un aparcamiento y un sendero bien señalizado. En su interior, el cráter se muestra majestuoso. Para muchos es un lugar de culto y de hecho son habituales las reuniones de los que buscan un contacto con el más allá. La excursión es de lo más atractivo.

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