Vecinos de las casas escombreras de La Isleta

«Se le metieron tres ratas en la casa, está desalada». Una vecina de la calle Roque Nublo relata el padecimiento que se sufre por la acumulación de viviendas abandonadas que se convierten en vertederos. La asociación de vecinos El Timonel lamenta el abandono de La Isleta.

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA

Hay vecinos en el entorno de las calles Andamana y Roque Nublo que no descansan. Aquí se concentra una gran cantidad de viviendas abandonadas y en mal estado, algunas de las cuales se han convertido en escombreras. «Hay una vecina a la que ya le han metido tres ratas en la casa, está desalada; además hay gente que se mete y se mea y se caga. ¿No va a tener miedo? Para estar así, encerrada, es mejor irse a vivir a El Confital». El detalle de la historia lo da una señora de La Isleta, de las mayores que hay en la trasera de la iglesia del Carmen. Y su voz la recoge la asociación de vecinos El Timonel. Su presidente, Juan Antonio Martínez, y su vicepresidente, Juan Manuel Díaz, lo resumen todo en una frase: «Tienen el barrio abandonado».

Calculan que hay decenas de casas en La Isleta que están abandonadas pero a las que la gente accede para depositar escombros o para el consumo de drogas. La situación es especialmente notable en el entorno de las calles Andamana y Roque Nublo. De hecho, en esta última calle se incendió hace poco una casa terrera y ya acumula de nuevo material de obra en bolsas junto a colchones o restos de mobiliario.

«El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria dice que no puede hacer nada porque son viviendas particulares pero en otros sitios hemos visto que la administración tapia las casas y luego le pasa la factura a los dueños», critica Martínez.

El representante vecinal recuerda que la última visita del alcalde de la ciudad, Augusto Hidalgo, tampoco ha servido de nada para las reivindicaciones y necesidades de esta parte de La Isleta. «Vino por la zona alta pero no ha hecho nada más que hacerse fotos», expuso.

En las calles Temisas y Andamana también hay varios ejemplos de casas escombreras. «La rata más chica es más grande que un gato», lamenta el presidente de la asociación de vecinos El Timonel, «que las tapien y luego ya se pague».

El problema es que si sigue proliferando, la insalubridad será cada vez mayor. «Si lo dejas, esto se convierte en un nido de basura», prosiguen

Hay veces que los escombros ni siquiera florecen dentro de las viviendas abandonadas. En la esquina de Andamana con Anzofé no es raro ver proliferar sacos de escombros y hasta que algún otro mueble hasta que pasan por allí a retirarlo.

Aceras con solera

El mantra que repiten los representantes vecinales de El Timonel («En La Isleta no han hecho nada») tiene su mayor expresión en algunas de las aceras que hay en esta parte del barrio portuario. «Aquí hay aceras que tienen más de setenta años», dicen Juan Antonio Martínez y Juan Manuel Díaz.

Los dos representantes vecinales también denuncian que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria se haya «equivocado» en la instalación de un paso de peatones. «Estaba previsto para la calle Umiaga (a la salida de la iglesia del Carmen) y lo pusieron en Malfú (en la trasera de la iglesia)», indica el vicepresidente, «y encima resbala un montón, yo salí del club Ferreras y me fui de boca». «Por aquí no cruza ni Luis el cojo», abunda a su lado el presidente de la asociación El Timonel.

Los vecinos se quejan también de la burocracia y la falta de ayudas municipales para rehabilitar fachadas. «Ahora tienes que pagar un perito para que haga un proyecto y te sale más caro todo, y encima hay que esperar por el permiso de ocupación de la vía», dijeron.