Vista del Teide. / juan carlos alonso

Localizados 25 terremotos en Tenerife este sábado, uno de magnitud 2

El epicentro del mayor de estos movimientos sísmicos se resgistró a 23 kilómetros de profundidad en Guía de Isora. El IGN asegura que esta actividad no anticipa una erupción volcánica

EFE Santa Cruz de Tenerife

El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha localizado en la madrugada de este sábado 25 terremotos en Tenerife, de los cuales uno tuvo una magnitud 2 y su epicentro se localizó a 23 kilómetros de profundidad en Guía de Isora.

Todos estos movimientos sísmicos, menos uno, tuvieron una magnitud superior a 1 y se concentraron en cuatro horas, entre la 1.00 y las 5.00 hora canaria.

La profundidad de los mismos osciló entre los 9 y los 26 kilómetros.

El IGN ya había registrado en la madrugada del viernes 4 58 terremotos, de los cuales apenas pudo localizar 13 porque tenían magnitud, así como otros cinco en la madrugada del jueves.

El caso es que la energía liberada por la suma de los 458 movimientos sísmicos detectados el viernes en las Cañadas del Teide, al suroeste de Pico Viejo, «llegaría a un terremoto de magnitud 2 o un poco más», según apuntó este viernes Itahiza Domínguez, sismólogo del IGN.

Sin riesgo de erupción

La actividad sísmica registrada en los últimos días en Las Cañadas del Teide no anticipa una erupción volcánica a corto plazo, pues no hay indicios que así lo apunten, insisten en el IGN.

Fuentes del IGN consultadas por Efe explican que «pequeñas agrupaciones» como los 25 terremotos localizados en la madrugada de este sábado son algo «más normal» que el enjambre sísmico de este viernes, cuando se registraron 458 temblores de escasa entidad, y de los que se tienen constancia tres en los últimos seis años.

Esta zona, abundan desde el IGN, suele tener «sismicidad a pulsos» de entre cinco y 10 terremotos, aunque la madrugada de este sábado fueron 25 y uno de ellos tuvo una magnitud de 2, que «sigue siendo baja».

La hipótesis principal del último enjambre sísmico en Tenerife es que esté relacionado con un proceso de desgasificación, puesto que bajo la isla hay «material caliente» y puede que esté habiendo «pequeños aportes que se van acumulando durante años», aunque «esto es difícil decirlo con total seguridad», señaló Itahiza Domínguez.