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Raquel Santana brinda con sus padres por los dos premios que repartió en su local de La Ciel, el Gordo y un 5º premio. Arcadio Suárez
Premios a pares en tres locales de Vecindario y de Arinaga

Premios a pares en tres locales de Vecindario y de Arinaga

A la gasolinera tinerfeña de la suerte le salió rival en Gran Canaria: el sureste y, sobre todo, Santa Lucía | Este viernes, 9 quintos, un segundo y el primero

Gaumet Florido

Santa Lucía de Tirajana

Viernes, 22 de diciembre 2023, 22:21

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«Estoy en shock». Y no era una frase hecha. Raquel Santana se acababa de enterar por la radio, no sabe cuál, de que había vendido el Gordo cuando, pasadas las 12 del mediodía, un grupo de periodistas asaltó su local, Tabaquería La Ciel, en el centro comercial homónimo, en pleno Vecindario. Acabó llorando, pero también brindando.

Y es que, en su caso, llovía sobre mojado. Era su segundo golpe de suerte del día. Ya había dado un 5º premio, el 01568. Raquel, que lleva cinco años al frente del negocio que fue de sus padres y que lleva abierto 23 años, no acertaba a creer que en su estreno en el sorteo de Navidad lograra dar premios a pares.

Alicia muestra orgullosa el cartel de uno de los dos quintos que se vendieron en la Tabaquería Monroy. Arcadio Suárez

No fue la única. Otro negocio similar, Tabaquería Monroy, muy cerca de la Plaza de la Era, también en Vecindario, consiguió repartir suerte con dos quintos premios, el 88979 y el 86007. Alicia cuenta que es la tercera navidad consecutiva que el bombo le sonríe y siempre con el 9.Y en Playa de Arinaga, en Agüimes, el Bazar La Plaza también regaló felicidad a pares. Ludmila Sablina estaba asimilando casi que había repartido uno de los quintos, el 88979, cuando se enteró de que había vendido otro quinto, el 86007.

En la foto superior, Maximino Ojeda y otros dos trabajadores del receptor de la Estación de Servicio Pozo Izquierdo muestran su alegría por los 5 décimos vendidos de un quinto premio. En las dos imágenes de abajo, Guillermo Montoya, que dio un segundo premio, a través de la mampara desde la que atiende a sus clientes; y Ludmila Sablina en el receptor del Bazar La Plaza, en Playa de Arinaga (Agüimes). Arcadio Suárez
Imagen principal - En la foto superior, Maximino Ojeda y otros dos trabajadores del receptor de la Estación de Servicio Pozo Izquierdo muestran su alegría por los 5 décimos vendidos de un quinto premio. En las dos imágenes de abajo, Guillermo Montoya, que dio un segundo premio, a través de la mampara desde la que atiende a sus clientes; y Ludmila Sablina en el receptor del Bazar La Plaza, en Playa de Arinaga (Agüimes).
Imagen secundaria 1 - En la foto superior, Maximino Ojeda y otros dos trabajadores del receptor de la Estación de Servicio Pozo Izquierdo muestran su alegría por los 5 décimos vendidos de un quinto premio. En las dos imágenes de abajo, Guillermo Montoya, que dio un segundo premio, a través de la mampara desde la que atiende a sus clientes; y Ludmila Sablina en el receptor del Bazar La Plaza, en Playa de Arinaga (Agüimes).
Imagen secundaria 2 - En la foto superior, Maximino Ojeda y otros dos trabajadores del receptor de la Estación de Servicio Pozo Izquierdo muestran su alegría por los 5 décimos vendidos de un quinto premio. En las dos imágenes de abajo, Guillermo Montoya, que dio un segundo premio, a través de la mampara desde la que atiende a sus clientes; y Ludmila Sablina en el receptor del Bazar La Plaza, en Playa de Arinaga (Agüimes).

En total, solo en Santa Lucía de Tirajana cayeron este año 9 quintos premios (tres del 88979, dos del 01568 y cuatro del 86007), un segundo y un primero, y casi todos, salvo dos, en el radio de acción de la avenida comercial más grande de la isla, la de Canarias, en pleno centro de Vecindario. Si se le suman los otros tres quintos que cayeron en Agüimes, los dos de Arinaga y otro en el Cruce, en el conocido Bazar Guedes del centro comercial La Zafra, parece que la comarca del sureste presenta credenciales para plantarle cara a la gasolinera de Granadilla como el pulmón de la suerte en las islas.

Fue una administración de Vecindario, la número 3 o de Juan el Chico, la que tuvo la suerte de repartir un segundo, el 58303, pero Guillermo Montoya, que regenta este local desde 2019, admitía este viernes que no tenía claro a cuánta gente había hecho feliz ayer. «Esperemos que haya vendidos muchos décimos y muy repartidos, que es lo importante». Le traspasaron este negocio tras una experiencia laboral frustrada en otra empresa. «Estoy emocionado, porque es el primero, y es un subidón».

Antonio Arbelo y una empleada de El Taro de la Suerte, en la gasolinera El Taro, en La Orilla. Aquí se vendió un quinto premio. Arcadio Suárez

No uno, sino 5 décimos de otro quinto, el 86007, salieron de la máquina del receptor de la Estación de Servicio Pozo Izquierdo, en la bajada a la playa. Maximino Ojeda, cuya familia regenta también un desguace de coches, se enteró por el wasap de un amigo y se reconocía «contento y satisfecho». Su fuerte no es el sorteo de Navidad y ya había puesto una pica en Flandes.

Debe ser que a las gasolineras se les da bien eso de vender lotería, porque El Taro de la Suerte, en la conocida gasolinera El Taro, en La Orilla, a la puertas de Sardina del Sur, vendió nada menos que otro quinto, el 86007, en su segunda navidad de existencia. Uno de los hermanos que gestionan este complejo, Antonio Arbelo, tiene claro que está detrás la mano de su madre, Juana María González, una de cuyas últimas salidas antes de su muerte fue a la inauguración del receptor. «Esta mañana nos reunimos la familia para una aceptación de herencia y una de mis tías dijo: 'tu madre nos ha reunido a todos y es por algo'». Ya saben por qué.

En la foto superior, Soraya Mejías y dos de sus empleadas en el receptor de Pan & Pan de El Doctoral, que repartió un quinto. Debajo, alegría en La Libélula de Oro, en Mercacentro, y Guillermo Montoya, luciendo orgulloso el cartel improvisado para anunciar que vendió el segundo premio. Arcadio Suárez
Imagen principal - En la foto superior, Soraya Mejías y dos de sus empleadas en el receptor de Pan & Pan de El Doctoral, que repartió un quinto. Debajo, alegría en La Libélula de Oro, en Mercacentro, y Guillermo Montoya, luciendo orgulloso el cartel improvisado para anunciar que vendió el segundo premio.
Imagen secundaria 1 - En la foto superior, Soraya Mejías y dos de sus empleadas en el receptor de Pan & Pan de El Doctoral, que repartió un quinto. Debajo, alegría en La Libélula de Oro, en Mercacentro, y Guillermo Montoya, luciendo orgulloso el cartel improvisado para anunciar que vendió el segundo premio.
Imagen secundaria 2 - En la foto superior, Soraya Mejías y dos de sus empleadas en el receptor de Pan & Pan de El Doctoral, que repartió un quinto. Debajo, alegría en La Libélula de Oro, en Mercacentro, y Guillermo Montoya, luciendo orgulloso el cartel improvisado para anunciar que vendió el segundo premio.

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