Ana María Pérez, de frente acompañada de su abogado, responde a las preguntas del fiscal Javier Ródenas. / C7

Ana María Pérez: «Conrado Domínguez me ordenó que abonáramos los cuatro millones»

La investigada negó haber negociado con RR7 y que supiese que eran FFP2. Dijo que no gestionó el cambio del contrato

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

Ana María Pérez, la que fuera directora general de Recursos Económicos del Servicio Canario de Salud (SCS) e investigada por el caso Mascarillas, declaró al fiscal Anticorrupción que fue su director Conrado Domínguez el que le «ordenó» tramitar y pagar cuatro millones por anticipado a la empresa RR7 United SL para la compra de cubrebocas 3M. Además, resaltó que también fue Domínguez personalmente el que gestionó el cambio del objeto del acuerdo por unas mascarillas Honeywell tras recibir productos falsificados: «Es algo que llevó personalmente el director del SCS», manifestó.

Esta versión de los hechos ofrecida por Ana María Pérez choca frontalmente con la que sostuvo Conrado Domínguez, que n egó tales tesis y narró al fiscal Javier Ródenas que en ningún caso dio una orden a la responsable de Recursos Económicos ya que no era «su superior jerárquico» y que el posterior cambio de 3M a Honeywell se debió a una conversación entre Pérez y el intermediario Samuel Machín.

«En Recursos Económicos empezamos a contactar con los proveedores habituales para adquirir material que en ese momento era muy escaso. Hablamos con las empresas a ver qué material nos podían ofrecer y el poco que había lo íbamos adquiriendo a través de contratos de emergencia. Pero no era suficiente, los sanitarios demandaban más y el Gobierno creó el Comité de expertos para la gestión de la crisis y en el mismo, tengo entendido, había una subdelegación encargada de conseguir proveedores», contó Pérez en su declaración al fiscal.

En ese comité estaba Conrado Domínguez quien «se ponía en contacto con nosotros para comunicarnos que había conseguido alguna empresa con la que había llegado a un acuerdo y que le tramitáramos nosotros las condiciones».

El dato

  • Dijo que el cambio «lo llevó personalmente el director del SCS» Pérez negó tajantemente haber participado en la negociación con RR7 United y los intermediarios para cambiar el contrato de mascarillas 3M por otro de la marca Honeywell, como así declaró Conrado Domínguez. «No, nosotros no tenemos ni idea, eso tuvo que ser algún contacto particular que tuvo que tener RR7 con el director del servicio Conrado Domínguez. Nosotros continuamos con el expediente de reintegro y esto fue un intercambio entre la empresa y Conrado, eso entiendo. Es algo que llevó personalmente el director del SCS», contestó a preguntas del fiscal Anticorrupción, Javier Ródenas.

  • Precios Y, ¿cómo valoraron económicamente el cambio de 3M por Honeywell, que eran mucho más baratas? «Ni idea. Eso fue una conversación a título particular entre el director y la empresa, ahí Recursos Económicos no intervino». Solo admitió que Domínguez le dijo anteriormente que debía de «culminar el abono del segundo 50%. Que había que culminar el proceso», dijo.

En el caso del contrato con la mercantil del sector del automoción RR7 United SL, Domínguez «mandó la oferta, el NIF y la información» a Pérez «para que nuestro departamento tramitara el expediente, el pago y el seguimiento del material. No podíamos rechazarla, era una decisión que venía impuesta por ese comité», aseveró. «Me ordenó que hiciéramos el trámite para el abono de estas cantidades», contó la investigada por los delitos de prevaricación administrativa y tráfico de influencias, los mismos que la autoridad judicial le achaca indiciariamente al director de SCS.

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Sospechas y reunión

Reconoció la investigada -que dimitió meses después de su cargo- que, tras tramitar el primer pago de dos millones de euros por anticipado, se reunió con dos jefas del servicio de Contratación y las mismas le expusieron sus reparos sobre la adjudicación de este contrato a RR7 United SL. «Es cierto que yo lo comenté con ellas, puede ser que haya sido yo la que les convocara en el despacho para hablar de este asunto», adelantó y, a la pregunta del fiscal sobre si era cierto que en esa reunión le propusieron que era recomendable que declarara resuelto el contrato, respondió que «sí» que esas «fueron sus opiniones».

«¿Le dijeron que era una empresa fantasma? ¿Pirata?», siguió cuestionando el fiscal Anticorrupción: «No recuerdo las palabras. [...] Su intención era la de manifestarse en el sentido de que no hiciera el segundo pago. Es cierto», contestó Ana María Pérez.

«¿Le dijeron que RR7 era una empresa fantasma?», le preguntó el fiscal Ródenas: «Sí, que no hiciera el segundo pago. Es cierto», le respondió Pérez

«Ante esa duda», ahondó en este asunto la funcionaria, expuso que se fue «a hablar con los servicios jurídicos de Sanidad, a la secretaría general técnica». Fue una reunión «presencial porque yo la llamé para hablar de ese tema», matizó, añadiendo que «los argumentos que me ofrecían estas jefas de servicios no eran legales para yo ponerlos en una resolución denegando el pago» y por ello «solicité una reunión con tres personas y estudiamos el caso».

Por una parte, explicó Pérez que los servicios jurídicos le informaron «que no veían argumentos para rechazar el pago del segundo 50% que era un fraccionamiento por inexistencia de crédito. Lo vieron así y que procediera al abono del resto, pero me recomendaban que hubiera un informe de Programas Asistenciales que indicara la necesidad y urgencia de continuar con este proceso de adquisición». El mismo, dijo que se lo trasladó «al director de servicio que en esa época ya era Conrado, hablaron con la directora de Programas Asistenciales y emitieron ese informe justificando la necesidad de este tipo de material. En ese documento pone que teníamos que terminar esa adjudicación de mascarillas 3M», sostuvo.

¿FFP3 o FPP2?

Javier Ródenas le insistió en la primera parte de su interrogatorio que la necesidad de la contratación estaba justificada en la falta de stock de mascarillas del tipo FFP3, aunque las 3M 1860 solicitadas a RR7 eran FFP2. «Si le digo la verdad, entré en contacto con estos tipos de mascarillas a raíz de este estado de emergencia y sabía ella diferencia entre la quirúrgicas, FFP2, FFP3... Ahora ya, entre N95 con N99, me pierdo», respondió Pérez. «Me estoy enterando a hora por usted que son unas mascarillas diferentes. Yo tenía entendido, por lo que me habían trasladado, que las 3M tenían la máxima calidad y estaban catalogadas como FFP3», matizó la que fuera responsable de adquirir material sanitario en el SCS.

«Fue el comité el que valoró las mascarillas y lo trasladó a los técnicos para que les dieran el visto bueno. Cuando llegaron a Recursos Económicos, ya lo hicieron con el visto bueno y lo único que hicimos no fue cuestionar la calidad de la mascarilla, sino tramitamos un expediente administrativo con la información que nos dan», justificó.

El contrato «venía del Comité» por indicación de Conrado Domínguez y «yo confié en las averiguaciones que hicieron de la empresa y que analizaron las mascarillas».

La investigada manifestó que nunca habló con los intermediarios. / C7

Negó conocer a los intermediarios a pesar de los mensajes enviados

La investigada negó haber hablado nunca con los intermediarios Samuel Machín y Lucas Cruz ni con el supuesto distribuidor jordano Ihsan Al Sabbagh. Todo ello, a pesar de que el primero de ellos aportó numerosas conversaciones de WhatsApp y correos que mantuvo con la exdirectora general y que los dos restantes admitieran haber mantenido contactos con ella.«Tenía contacto con uno de ellos, pero no se cual. Tengo correos con Rayco –el administrador único de RR7 United y también investigado–, pero no con Samuel. Tuve contacto con uno y creo que era Rayco, Samuel no sé quién es. Tampoco quién es Osvaldo Lastras, no tengo ni idea de quién es», dijo refiriéndose en este último término al amigo de Conrado Domínguez que consiguió el contacto para cerrar el contrato. «¿Y con Lucas Cruz? ¿Entonces con quién único se comunicó fue con Rayco? ¿Nunca lo hizo con Samuel Machín, Lucas Cruz o Ihsan Al Sabbagh?», le preguntó Ródenas:«Ni idea, no sé quien es Lucas Cruz. No sé quiénes son», respondió.