Encuentro ayer en el Cabildo, con compromisos por parte de la presidenta, María Dolores Corujo. / J.L.C.

El sector primario reclama celeridad en las ayudas para hacer frente a la sequía

El Cabildo prevé poner en marcha en febrero una estrategia para que llegue a los viticultores una subvención inicial de un millón de euros

JOSÉ R. SÁNCHEZ Arrecife.

A diferencia del estreno de 2021, este inicio de 2022 no está siendo grato en Lanzarote lo que a lluvias se refiere. Se mantiene así la tónica de las semanas finales del pasado año, circunstancia que está poniendo en riesgo a numerosos cultivos, según quedó patente en el encuentro mantenido ayer por representantes del sector primario con la presidenta del Cabildo, María Dolores Corujo. En la cita se hizo énfasis en la necesidad de que las ayudas que precisan los agricultores deben ser tramitadas con rapidez y alto nivel de efectividad.

Entre otras medidas, según manifestó la gerente del Consejo Regulador de Denominación de Origen de Vinos de Lanzarote, Nereida Pérez, se necesitan acciones para facilitar cubas de agua para el riego, «a precios ajustados»; así como la activación inmediata de una línea de subvenciones para el transporte de líquido.

Además, en el encuentro se abordó la posibilidad de alterar el calendario de restricciones en vigor en el abasto de líquido regenerado que estos días afecta a cultivos de la mayor parte de los municipios. El calendario que ejecuta desde finales del pasado año Canal Gestión Lanzarote, por orden del Consorcio Insular de Aguas, al menos se prevé que los cortes de suministro tengan duración hasta el 23 de enero.

En caso de que no se pueda regar con la frecuencia adecuada, hay riesgo de que la cosecha de uva de este año sea pobre, con valores por debajo de las dos vendimias precedentes. En el pasado año se pasó de 2 millones de kilos de fruta, mientras que en 220 se alcanzó una recolecta de cerca de 1,4 millones de kilos de uva.

Para dar atención a la demanda, la presidenta dio el compromiso de ajustar medidas para que a comienzos de febrero arranque la concesión de ayudas específicas para los viticultores, por un valor de un millón de euros. Esta partida deberá servir «para la producción y conservación del viñedo», con la finalidad de «paliar las consecuencias de la pandemia y la sequía», dijo Corujo.

Además, en el encuentro de este pasado martes en el Cabildo, la presidenta precisó que esta semana ha dado comienzo el plazo de solicitud para una subvención destinada a reducir el precio del agua del sector primario, tanto para el agua agrícola, como para el sector pesquero. Las bases oportunas se dieron a conocer de modo oficial el pasado 24 de diciembre, dándose así amparo a un acuerdo de días atrás del Consorcio Insular del Agua. A priori, hasta el 31 de marzo habrá de plazo para registrar la documentación correspondiente.

Puntualizó Corujo ayer tarde al respecto que «con estas dos actuaciones ya en vigor, y otras medidas que pretendemos articular desde la Institución insular, intentaremos dar solución a los principales problemas de un sector fundamental para el funcionamiento de la economía insular y que ha sido descuidado en los últimos años, haciéndose dicho descuido más patente en esta etapa de pandemia».