Lugar del atropello fatídico. / C7

Un jurado popular deberá decidir sobre el atropello mortal con fuga en Tiagua

Fiscalía formuló en mayo la conclusión final y pide ocho años de cárcel para el vecino de Tinajo que ebrio y drogado no paró para ayudar a la víctima

JOSÉ R. SÁNCHEZ Teguise.

Finalmente será un jurado popular, y no un órgano penal de Arrecife, el que deberá dilucidar sobre el atropello fatal sucedido en Tiagua, donde perdió la vida Marcos Antonio M.F. cuando hacía labores de mudanza al inmueble que acababa de alquilar, hará tres años el miércoles. Ya se ha acabado la instrucción, quedando pendiente fijar la fecha para la vista, a celebrar en Las Palmas de Gran Canaria.

Se tiene que emplear un jurado popular a consecuencia de que uno de los dos presuntos delitos que imputa el Ministerio Fiscal al acusado, Graciliano E.H, vecino de Tinajo, es la omisión del deber de socorro. El otro supuesto delito es el de conducción bajo los efectos del alcohol y las drogas, según el escrito de Fiscalía presentado el pasado 27 de mayo. Este documento amplía parte de la demanda de pena que se contenía en el informe preliminar.

Además, se demanda que el acusado compense a varios familiares de la víctima, quien murió en el Hospital Doctor José Molina Orosa de Arrecife horas después del atropello. De aceptarse la petición de Fiscalía, Graciliano E.H. deberá indemnizar a la madre con 69.954,97 euros y al padre con 41.807,41 euros; mientras que a dos hermanos del fallecido deberá entregar 18.336,49 euros y 15.936,49 euros.

Coincide la petición de condena del Ministerio Público, en materia carcelaria, con la acusación particular de familiares de la víctima, si bien en este caso se da protagonismo a un supuesto delito de homicidio imprudente.

Por parte de la defensa se ha registrado un documento donde se niegan todos los hechos y se pide, en consecuencia, que se dicte la absolución del investigado.

Mañana de sábado fatídica

El accidente tuvo lugar sobre el mediodía del sábado 9 de junio de 2018, en condiciones de alta visibilidad. Marcos Antonio M.F. quedó a «20,10 metros del punto de atropello en carril derecho de marcha», siendo auxiliado por testigos, varios de ellos llamados a declarar, junto con los agentes que dieron horas después con el huido. En los informes oficiales consta que el conductor dio positivo en cocaína y anfetaminas, y también tomó alcohol; mientras que la víctima invadía la calzada en el momento del impacto.

Cabe recordar que Graciliano E.H. iba en un vehículo con ITV caducada, desconociéndose si llevaba el cinto de seguridad. Según los investigadores, el acusado iba a gran velocidad en un espacio urbano con límite de 50 kilómetros a la hora. Dio positivo en ingesta de cocaína y anfetaminas, además de tener niveles de «0,88 y 0,87 miligramos de alcohol por litro de aire expirado».