Indignación en La Graciosa por las sanciones al alquiler

Una veintena de empresarios y propietarios de apartamentos en La Graciosa han criticado las sanciones que están recibiendo por parte del Gobierno de Canarias, de forma «más acentuada en los últimos meses».

CANARIAS7 / ARRECIFE

De hecho, y tal como reflejan en un comunicado, en los últimos días se produjo una reunión con el objetivo de «plantar cara» al Gobierno de Canarias, exigiendo que se solucione la «falta de regulación» y el «vacío legal» existente.

Y es que los habitantes de la Octava isla insisten en la situación de total desamparo en la que se encuentran ante la cuantía de las multas recibidas por parte de la administración autonómica: entre 6.000 y 9.000 euros. Cifras más que elevadas para la economía doméstica de todos ellos.

Según el escrito enviado a los medios, los propietarios se sienten «perseguidos y presionados de una forma inquisitoria con intenciones que parecen sólo recaudatorias». En este sentido, han lanzado una «llamada de auxilio».

«¿Las pretensiones cuáles son? ¿Que cierren estos alojamientos? ¿Que se hunda la economía de la Isla de la Graciosa con las graves consecuencias que esto ocasionaría para sus habitantes?», se preguntan los empresarios. Frente a esto, reclaman que se «regule urgentemente, que cesen todas las sanciones, que escuchen sus peticiones» y que los responsables «se identifiquen con el problema», que sostienen que «ha sido creado por la dejación durante muchos años del Gobierno de Canarias, como así se refleja en las últimas sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Canarias y el Tribunal Supremo, tachando éste de ‘lamentable’ la gestión de la administración del Gobierno de Canarias».

Por ello, insisten en que la Isla «vive prácticamente del turismo» pero, a pesar de ello, «se sienten perseguidos y presionados de una forma inquisitorial, con intenciones que parecen sólo recaudatorias».

Al mismo tiempo, critican que las autoridades «no se han sentado a estudiar e intentar solucionar detenidamente la problemática con la que se encuentran estos propietarios y empresarios».

Por otro lado, subrayan que los alojamientos que ofrecen son necesarios para prestar servicio a los turistas que demandan visitar La Graciosa y «así dar vida a los restaurantes, alquiler de bicicletas, escuela de buceo, actividades acuáticas, supermercados, farmacia, excursiones en jeep» o «excursiones en barco».