Hotel Melíá Salinas. / CARRASCO

El hotel Meliá Salinas volverá a cerrar tras Semana Santa para otra reforma

Las obras deberán servir para estrenar nuevos espacios de restauración y un spa. Se prevé dar continuidad a las mejoras hechas hace tres años

JOSÉ R. SÁNCHEZ Costa Teguise.

El 17 de abril, Domingo de Resurrección, es el día marcado para que el hotel Meliá Salinas deje de alojar a huéspedes durante algún tiempo. El motivo, las nuevas obras de remodelación del emblemático recinto de cinco estrellas junto a las playas de Las Cucharas y Los Charcos de Costa Teguise, orientadas a dar continuidad a la reforma iniciada en 2019, que por entonces contaron con un presupuesto de 2,5 millones de euros. Para estos trabajos, según fuentes de la propiedad, todavía es aventurado conocer el desembolso mínimo necesario, si bien se puede dar por descontado que deberá ser bastante superior al que se hizo hace tres años atrás.

Principalmente se contempla la creación de nuevos espacios de restauración, junto a la puesta en marcha de un spa, para lo que será necesario variar la actual estructura de la zona de piscinas. En principio, no se han previsto acciones para hacer nuevos cambios en habitaciones y villas, al ser válida aún la gran remodelaciones que tuvo lugar en 2013, que fue implementada en 2019.

Las obras, que en un primer momento se tuvo intención de que tuvieran arranque coincidiendo con el estreno de este año, es bastante probable que se extiendan hasta bien avanzado el verano, como poco. Al menos así se ha trasladado a los cerca de 140 trabajadores del complejo.

En principio, se contempla que todo el personal disfrute de sus vacaciones al completo durante las semanas en que el recinto esté cerrado al público. Además, la propiedad tiene intención de asumir compensaciones económicas especiales y se tiene en estudio aplicar un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE). Los trabajadores recuperarán la actividad en cuanto se produzca la reapertura.

El hotel Meliá Salinas, que ha pasado por varias cadenas de amplio prestigio internacional, se estrenó como primer recinto de cinco estrellas de Lanzarote en 1977, siendo referencia para los establecimientos de lujo abiertos con posterioridad. Su construcción se comenzó en 1974, en base a un proyecto de Fernando Higueras, encargándose César Manrique de jardines y piscina, así como de otros aspectos vinculados con la ornamentación.

Sus particulares terrazas escalonadas han servido de fuente de inspiración para hoteles construidos con posterioridad en varios espacios costeros de la isla.

Desde junio de 2021, el establecimiento es parte del paquete de ocho hoteles de una nueva sociedad avalada por Bankinter, con un respaldo financiero de 205 millones de euros, con Meliá manteniéndose como operador.

Cabe añadir que entre el 17 de abril y el 31 de julio no es posible reservar alojamiento en el hotel Meliá Salinas, mientras que sí es factible contar con habitación o villa desde el 1 de agosto en adelante. No obstante, este calendario de reservas pueda sufrir alteraciones en las próximas semanas, a tenor de que «la fecha de ejecución de las obras no está confirmada al 100%», según fuentes de la sociedad explotadora del recinto, con base central en Madrid.