Imagen de archivo de Pedro San Ginés, en los juzgados. / C7

San Ginés, ante un posible delito de cohecho

Los informes de Hacienda y el Equipo contra el Crimen Organizado desmontan los pagos «en negro» de San Ginés por el chalet de Camero

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

La investigación de los cobros supuestamente irregulares de Ignacio Calatayud, con graves perjuicios para el Consorcio del Agua e Insular de Aguas de Lanzarote ( Inalsa), ha permitido acreditar que la estrategia urdida por el letrado gozó plenamente del conocimiento y la cobertura de su íntimo amigo Pedro San Ginés, presidente del Cabildo en esa época y de los dos entes públicos.

La coincidencia temporal de los pagos irregulares a Calatayud con la más que sospechosa compra de San Ginés de una vivienda a Adelfas 24, la empresa familiar participada por la esposa de Calatayud, Juana Fernández de las Heras, ha provocado que una de las líneas de trabajo del Equipo contra el Crimen Organizado de la Guardia Civil se haya orientado a la investigación de un posible cohecho.

Precisamente para desvirtuar la existencia de ese posible soborno, San Ginés realizó una declaración ante el juez, replicada posteriormente en rueda de prensa, afirmando haber abonado en efectivo (en negro) casi 100.000 euros tratando así de demostrar que no recibió ningún trato de favor en cuanto al precio de la vivienda, adquirida muy por debajo de su valor de mercado.

La estrategia de San Ginés choca frontalmente con los resultados que ha ido obteniendo la investigación, ya que los informes aportados por la Agencia Tributaria no recogen ninguna operación en efectivo por esos importes y conceptos en las cuentas presentadas por Adelfas 24, S.L.

Hay que considerar que Adelfas 24, a diferencia de un particular, ya que se trata de una sociedad, está obligada a llevar libros de contabilidad en los que deberían figurar registrados esos supuestos ingresos que, a su vez, debieron tener reflejo en las cuentas presentadas ante Hacienda y el Registro Mercantil pero los informes de la Agencia Tributaria demuestran que no existieron tales movimientos en efectivo, desmintiendo por completo la tesis sostenida por Pedro San Ginés.

Juana Fernández de las Heras fue interrogada por agentes del Equipo contra el Crimen Organizado (ECO) de la Guardia Civil el pasado mes de marzo. A diferencia de Pedro San Ginés, quese negó a declarar, o de su marido, Ignacio Calatayud, que se limitó a contestar señalando «lo que consta en las actuaciones», Juana Fernández mantuvo una actitud colaboradora y respondió de manera libre y espontánea a todas las preguntas realizadas por los agentes.

En sus respuestas, Juana Fernández afirma que el precio de compraventa de la vivienda, en contra de lo afirmado por San Ginés, ascendió a 270.000 euros aproximadamente, una cifra que coincide sustancialmente con la recogida en el contrato de compraventa de agosto de 2019, que señala como precio de la vivienda la cantidad de 265.000 euros.

Además, la apoderada de Adelfas 24 y esposa de Calatayud ante la pregunta expresa de los agentes de «cómo se realizaron los pagos de dicha compra, transferencias, efectivo...» respondió de manera rotunda que se pagó «todo mediante transferencias bancarias» e insistió en que esos pagos «constan en las cuentas anuales de la mercantil».

Las afirmaciones de Juana Fernández coinciden por completo con el informe económico realizado por los agentes del ECO. Los investigadores rastrearon exhaustivamente las cuentas corrientes de Pedro San Ginés a partir del año 2009 pudiendo acreditar transferencias en favor de Adelfas 24, SL, por un importe total de 274.564,29 euros, una cifra coincidente tanto con el contrato de compraventa de agosto de 2019, como con la declaración inicial de Juana Fernández de las Heras.

Esta coincidencia de la declaración inicial de Juana Fernández con lo reflejado en el contrato y los datos obtenidos de la investigación apunta a que la declaración de San Ginés, reconociendo pagos en negro para incrementar artificialmente el precio supuestamente pagado por la vivienda, carecería por completo de verosimilitud y respondería a un relato creado expresamente para tratar de desvirtuar la acusación de soborno, según fuentes vinculadas al caso.

En ese sentido, cobra especial relevancia el sorprendente silencio mantenido por el abogado Felipe Fernández Camero, quien se negó a responder las preguntas no solo de la jueza, la fiscal y la acusación, sino las de todas las defensas, incluida la de Adelfas 24, dejando sin soporte la declaración de San Ginés, quien afirmaba haber realizado al propio Camero esos supuestos pagos en negro con los que pretendía incrementar el importe abonado por su vivienda.